Tiene 28 años. Nació en Villa Alemana y llegó a la política por su padre, concejal UDI por la comuna. Es cercano al ex diputado Arturo Squella, fue jefe de campaña del ex almirante Kenneth Pugh y no descarta ser candidato. “De hecho, es algo que me gustaría”, dice.

  • 18 octubre, 2018

“Carnaval en octubre!  Se acerca el final de la izquierda ideológica en latinoamericana (SIC). Bolsonaro 48,46%!!!!!!!!”. Con ese tuit el director ejecutivo de Acción Republicana, Antonio Barchiesi, celebró desde Brasil el triunfo del candidato de ultraderecha en la primera vuelta presidencial el pasado 7 de octubre. El abogado de la UC y mano derecha de José Antonio Kast había llegado el día antes a Río de Janeiro con una misión: agendar un encuentro entre Jair Bolsonaro y JAK.

El primer contacto entre ambos grupos había sido en julio. El comando del brasileño invitó a Kast –a través de un mail a Acción Republicana– a participar en la Cumbre Conservadora de las Américas que se llevaría a cabo en Foz de Iguazú en agosto. Sin embargo, debido a la contingencia electoral, el foro se suspendió y fue reagendado para fines de año.

No hubo un nuevo intercambio entre los derechistas hasta el 6 de octubre. Ese día Barchiesi viajó a Brasil acompañado de dos miembros del movimiento: Héctor Vergara y José Carlos Meza, coordinador nacional. El trio se reunió con Allan Dos Santos, asesor comunicacional de Eduardo Bolsonaro, senador electo por Río de Janeiro e hijo del candidato presidencial.

La semana siguiente, Barchiesi regresó a Brasil, solo. Se juntó con Luiz Philippe de Orleans, diputado electo por Sao Paulo y heredero de la casa imperial brasileña, quien suena para Canciller en un eventual gobierno del PSL. De Orleans lo contactó con Carlos Bolsonaro, el hijo del candidato que está  a cargo de su cuidado en su casa -tras el atentado que sufrió en septiembre-, mientras Eduardo está en campaña en su representación.

El miércoles, poco antes de mediodía, Barchiesi recibió un Whatsapp de Carlos confirmándole la visita para el jueves a las 10 am. “Estaremos aguardando o senhor”, escribió Bolsonaro jr. JAK y su mano derecha compraron los ticket aéreos y se embarcaron a las 12 de la noche. Llegaron a Barra de Tijuca a las 10. A las 11:30 el presidenciable los recibió. Los chilenos le entregaron la camiseta de fútbol de Gary Medel; el libro El Ladrillo, que resume las políticas económicas de los Chicago Boys; y un regalo para su hija Laura quien estaba de cumpleaños ayer. Estuvieron dos horas y media y a las 4:30 de la tarde tomaron el avión de regreso a Santiago.

Irrupción política

Antonio Barchiesi Chávez (28) vivió en Villa Alemana hasta los 18 años, cuando se trasladó a Santiago para estudiar Derecho en la UC. De inmediato se incorporó al movimiento gremial. Su relación con la política viene de su padre: Antonio Barchiesi Ferrari fue concejal UDI por la comuna de la quinta región entre 2008 y 2012, y reelecto en 2016 con la primera mayoría. Por eso, los cinco hijos del también médico conocieron en su época escolar a los diputados UDI José Antonio Kast y Arturo Squella, parlamentario por la zona.

En la universidad se desempeñó como coordinador de campaña en la facultad de Derecho de Ricardo Sande, presidente de la FEUC en 2015. Hizo su práctica en la Fundación Jaime Guzmán a trabajar en el área de formación de jóvenes. A los seis meses se fue: algunos dicen que tenía aspiraciones políticas. El asegura que quería trabajar en nos negocios familiares, ligados a restoranes y una imprenta en la quinta región.

Luego de colaborar en las dos campañas parlamentarias de Arturo Squella se visualizaba como su sucesor. Sin embargo, “las cúpulas del partido” lo habrían dejado fuera de la competencia por su edad, asegura un cercano, a pesar de que su nombre era muy conocido en la zona.

Antes, Barchiesi había sido candidato a concejal por Quilpué, al mismo tiempo que fue jefe de campaña de su padre en Villa Alemana, y perdió 2016. Y había desechado la petición que le había hecho el partido de competir por la alcaldía de Quillota. Sabía que no tenía ninguna chance de ganar.

En las parlamentarias de 2017 el ex almirante Kenneth Pugh, actual senador, lo contrató como su jefe de campaña. En paralelo, se desempeñó como coordinador en Valparaíso en la candidatura presidencial de JAK. Ahí se convirtió en indispensable. En enero, Kast le pidió que asumiera como director ejecutivo del movimiento Acción Republicana que estaba recién constituyéndose. No lo dudó: tomó sus maletas y se trasladó a vivir a Santiago.

¿Candidato?

Antonio Barchiesi se define como conservador. Es contrario a la eutanasia, el matrimonio igualitario, al aborto y a la Ley de Identidad de género, aunque él prefiere decir que es “favorable a la familia, a la vida y a la inocencia de los niños”.

Quienes han trabajado con él reconocen que “tiene labia, carisma, ha estado vinculado a temas sociales y tiene muy buena convocatoria entre los jóvenes y universitarios”. Hasta ahora se ha desempeñado con mayor éxito en el área de gestión política que en la competencia por cargos de elección popular. Pero ganas tiene. “En algún momento va a ser candidato. Ya tiene la experiencia para sacar adelante una candidatura, aunque su fuerte es estratégico, de organización y de pensar las cosas”, asegura un militante de la UDI.

“No descarto ser candidato. De hecho, es algo que me gustaría. Pero por ahora estoy pensando en consolidar AR y apoyar la próxima candidatura presidencial de José Antonio Kast. Soy muy joven todavía, y me queda mucho por delante”, asegura el todavía militante UDI, partido del que se reconoce cada día más distante.