Aunque sin estadísticas oficiales, se calcula que en Chile hay 100 operadores de pesca (lodges y outfitters) entre las zonas de Los Ríos y Tierra del Fuego. Se trata de una “industria” que recibe anualmente a unos 12.000 turistas, quienes gastan en promedio cerca de 1.500 dólares durante su estadía; es decir, generan unos 18 millones de dólares al año.

  • 22 enero, 2009

 

Aunque sin estadísticas oficiales, se calcula que en Chile hay 100 operadores de pesca (lodges y outfitters) entre las zonas de Los Ríos y Tierra del Fuego. Se trata de una “industria” que recibe anualmente a unos 12.000 turistas, quienes gastan en promedio cerca de 1.500 dólares durante su estadía; es decir, generan unos 18 millones de dólares al año. Por María Eugenia González.

¿Qué lleva a empresarios chilenos como Andrés Ergas o a millonarios extranjeros como el inversionista inmobiliario Jim Anthony a aventurarse en el mundo de los lodges? Al parecer no se trata sólo del amor por la pesca con mosca, pues hay creciente consenso respecto a que este es un negocio de altísimo potencial y gran rentabilidad.

Si bien la inversión inicial es importante, porque se trata generalmente de lugares apartados a los que se debe llevar todo, las tarifas compensan sobremanera: pueden llegar perfectamente hasta los 15.000 dólares por una semana recorriendo lugares de ensueño y hospedándose en recintos que nada tienen que envidiarle al mejor de los hoteles cinco estrellas.

Aunque no existen estadística ofi ciales, en el mercado se habla de aproximadamente 100 operadores de pesca entre las zonas de Los Ríos y Tierra del Fuego, quienes ven rotar cerca de 12.000 turistas al año, con un ticket promedio de 1.500 dólares por estadía. “Esto implica un volumen total del negocio en torno a los 18 millones de dólares al año”, señala Luis Felipe Devés, presidente de ChileLodge y propietario de Ruca Chalhuafe Lodge, ubicado a los pies del volcán Osorno.

El cálculo parece conservador, luego de conversar con Paul Kinney, gerente del Yan Kee Way lodge, a orillas del lago Llanquihue, propiedad del millonario norteamericano Michael Darland: “nosotros, con sólo un 15% de ocupación, hemos facturado hasta 1 millón de dólares promedio al año”.

 

 

Patagonia Camp


De todo un poco

En el negocio dicen, sin embargo, que hay ofertas que no cumplen con la calidad esperada. O sea, no todos son VIP. Este tema es clave, asegura Franz Schirmer, dueño del Petrohué a orillas del lago Todos los Santos, un clásico en la oferta sureña, con más de 95 años de vida.

“Para calificar como un verdadero lodge, es decir, un lugar de descanso donde puedes desarrollar distintas actividades de turismo aventura y contemplación, debes cumplir con altos estándares”. Y de eso sabe: no por nada aquí se han alojado desde el presidente Roosevelt hasta los príncipes de Japón y España, pasando por la producción de dos capítulos del famoso reality show de CBS Amazing Race.

Y cuando hablamos de calidad nos referimos a la preocupación por los más mínimos detalles, porque de lo que se trata, indica Paul Kinney, es de tener cubiertas todas las necesidades de los pasajeros. Esto se traduce en una arquitectura respetuosa con el entorno, generalmente en maderas nativas; preocupación por la eficiencia energética; luces especiales para el descanso y la lectura; gastronomía de primera, desarrollada con insumos producidos en huertos orgánicos o invernaderos; salas de ahumado, cavas de vino a cargo de chef y sommelier; reciclaje de basura; equipos deportivos importados de las más reconocidas marcas; vehículos todo terreno y transporte aéreo.

Pero también se trata de lujo, porque en el confín del mundo, en plenas Guaitecas, por ejemplo, se puede comer centolla o caviar; dormir con óptima calefacción a los pies de los Cuernos del Paine y en yuras (carpas de campaña); o llevar un box lunch con toallas húmedas del mejor algodón, en medio de bosques de alerce milenario.

 

 

Yan Kee Way

 


Si es chileno, es bueno

La lista de inversionistas nacionales que han decidido entrar al negocio es larga. El empresario Víctor Peterman incluyó un lodge en su reserva de Huilo Huilo, en la Región de Los Ríos, y el Marina del Fuy, a través de Prorigen Limitada, propiedad de su esposa, Paula Munilla. Se trata de un pequeño refugio de 12 habitaciones, a las que sumarán diez más, el cual está lleno de detalles: la construcción se hizo con maderas nativas como raulí, mañío y coigüe y estuvo a cargo del arquitecto Rodrigo Verdugo; en el lugar hay antigüedades como un piano de 1877, además de numerosos trabajos de artesanos del sector de Neltume y Panguipulli, los pueblos vecinos.

La opción del empresario Cristián Astaburuaga, dueño de Muebles Nordik, fue reconvertir la que era su casa habitación, situada a siete kilómetros de Puerto Varas a orillas del Lago Llanquihue, en el lujoso y exclusivo Quincho Country Home. Gerenciado por la alemana Silja Torborg, llevan tres años operando con sólo cuatro habitaciones para un máximo de 10 pasajeros. “Esta es la joyita de Cristián, porque ama esta región, aún no es un negocio”, dice.

Son 800 metros cuadrados que reciben en un 90% a empresarios extranjeros de entre 50 y 60 años, de muy bajo perfil. “El día que llegan nos sentamos frente a un mapa y les pregunto por sus gustos para diseñarles la estadía; pero, en general, lo que buscan es tranquilidad y aquí los hacemos sentir como en su casa”, detalla Silja.

 

 

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Para darse a conocer utilizan a tour operadores locales, aunque el boca a boca “ha funcionado bastante bien, porque han venido muchos conocidos o vecinos de pasajeros”. La estadía de cuatro días fluctúa entre 2.410 y 4.500 dólares por persona.

En Aysén figuran, por ejemplo, el empresario Felipe Briones, quien incursionó con el Valle Marta Lodge en el canal de Puyuhuapi –cerca de Puerto Cisnes– en sociedad con Fernando Amenábar, y en Hacienda León en Campo de Hielo Norte, con Antonio Schneider Chaigneau. La familia Kossmann, ligada al negocio salmonero con Patagonia Salmon y al naviero con Asenav, desde hace años maneja el Lodge Termas de Puyuhuapi.

En esta región también suenan el abogado Sebastián Galilea, quien participa en Cinco Ríos Chile y Estancia del Zorro, en sociedad con Justin Knox Burgin y Mary Martha Jacques, dueños del Five Rivers Lodge en Dillon (Montana, Estados Unidos). Además, tiene una compañía de corretajes, Patagonia Brokers, en sociedad con su hermano Juan Andrés, ex ejecutivo de Citibank, orientada a inversionistas extranjeros.

En Magallanes se emplaza uno de los más innovadores lodge. Se trata de Patagonia Camp, una sociedad en partes iguales en la que participan Latitud 90 (Alberto Gana y Felipe Howard) y los empresarios magallánicos Jorge Matetic, Luis Mladinic y Nicolás Simunovic, vinculados, entre otros, al negocio ganadero en la Patagonia. La apuesta aquí fue desarrollar un concepto original, en el que el elemento diferenciador es disfrutar experiencias de naturaleza mezcladas con el lujo.

 

 

Notliuc

 


El test del retorno

¿Pero es realmente rentable este rubro? “Mi socio y yo tenemos actividades empresariales separadas y distintas del lodge, ninguno de nosotros vive de esto, pero es algo que nos entretiene y que en el futuro creemos será muy buen negocio”. Así piensa Luis Felipe Devés, dueño, junto a Tomás Böttiger –controlador de El Tattersal y Maco Volkswagen–, de Ruca Chalhuafe Lodge, en las faldas del volcán Osorno y a orillas del lago Llanquihue.

Más convencido del resultado inmediato está el ingeniero agrónomo José Antonio Gómez, quien encabeza el proyecto de Río Cisnes Lodge, situado frente al canal de Puyuhuapi, en el que pretende invertir entre 2 y 2,5 millones de dólares “y que con una tasa de ocupación del 45% puede rentabilizar entre 10% y 12% anual”, explica.

El francés Claude Hierard, junto a su partner chileno Roberto Budinich –ambos, socios de Greenseed Chile, dedicada a la producción y exportación de semillas–, son los dueños de Green Baker Lodge, a tres kilómetros al sur de Puerto Bertrand, en Aysén. Asegura que en este negocio “Chile está todavía en pañales y es el momento de invertir”. Advierte que el país “tiene todos los ingredientes que aseguran proyección: estabilidad política, económica, seguridad, 4.000 kilómetros de costa, desierto, glaciares y bosques milenarios vírgenes”.

Los hermanos Claudio y Gastón Urrejola, originarios de Chillán y dueños del Coyhaique River Lodge, señalan que “el negocio ha crecido y se ha profesionalizado, logrando espacio dentro del circuito de pesca con mosca internacional, en el que competimos con Nueva Zelanda, Argentina, Alaska y zonas de Rusia”.

 

 

Quincho Country Home

 

 


Negocio internacional

En general, la llegada de extranjeros a los lodges surge por su pasión por la pescahistoria, al menos, del empresario norteamericano Jim Anthony (63), quien posee exitosos proyectos inmobiliarios en Estados Unidos denominados The Cliffs Communities, comunidades residenciales de alto nivel relacionadas siempre con reservas naturales y lugares destinados a la preservación y el manejo sustentable. Hace un par de años adquirió las 4.000 hectáreas de Hacienda Parga, en la costa de la comuna de Los Muermos en la región de Los Lagos, donde emplazó The Cliffs Preserve. El lugar fue inaugurado en diciembre pasado y ya tiene a su haber la visita del príncipe Alberto de Mónaco.

 

 

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El gerente general de The Cliffs Preserve, Gregory Locke, explica que Jim Anthony “conoció Chile hace unos quince años y desde su primer viaje quedó maravillado. Como es fanático de la pesca con mosca, buscó por años el lugar apropiado para instalar una reserva ecológica en el sur del país”… hasta que la encontró. La estadía para dos personas en The Cliffs Preserve por una semana en verano cuesta 15.000 dólares. El público que más acude son extranjeros, preferentemente baby boomers.

Placer y negocio también movieron alempresario informático y fanático de la pesca Michael Darland a comprar 4,86 hectáreas a orillas del lago Llanquihue, en la comuna de Ensenada, para levantar el Yan Kee Way –famoso, además, por su restaurante Latitud 42, ganador de varios premios– y otras 1.214 hectáreas en la ribera del lago Rosselot en Aysén, donde emplazó El Patagón.

Sin embargo, debido al poco interés mostrado por sus hijos para continuar con el negocio en Chile, hace poco puso en venta ambos lodges en Estados Unidos: el Yan Kee Way, en 7,5 millones de dólares, y El Patagón en 2,8 millones de dólares. “Decidió focalizarse en un negocio de viviendas de lujo de alta montaña en Estados Unidos”, explica su administrador en Chile, Paul Kinney.

Mientras unos llegan, otros parten, pero el negocio sigue a firme.

Hechizo austral
Al repasar algunos casos de inversionistas extranjeros avecindados en el sur se aprecia un denominador común: la Patagonia tiene atributos de hechicera.

El encantamiento con la zona es lo que llevó al norteamericano Marcel Sijnesael a instalar en 1996 The Patagonian Base Camp en la ribera del río Palena; a Jim Repine, quien trabajó por 20 años en la pesca con mosca en Alaska, a levantar el Futaleufú Lodge; y a John Jenkins, escritor y guía ya fallecido, el Heart of Patagonia, gerenciado hoy por su viuda, Mariana.

El español Luis Antúnez se movió hacia nuestro país más por el negocio en sí. Dueño de una de las tiendas más importante de pesca con mosca en Madrid, en Chile es el propietario del Salmo Patagonia Lodge, ubicado en Aysén.

Por su parte, la demanda por alojamiento fue lo que motivó al francés Philippe Reuter a crear Terra Luna, camino a Chile Chico en la Región de Aysén. Una vez apuntalado ese negocio, creó su propio tour operador y compró una lancha jet boat para visitar por el día los glaciares del Campo de Hielo Norte. A partir de enero de este año comenzó a operar Codpa Valley Lodge en Arica.

Otro caso notable es el del experimentado ciclista estadounidense de alta montaña Lu Warner, quien decidió ingresar hace un par de años al negocio con Valle Bonito Lodge, en las cercanías de Lago Yelcho (Palena), uno de los lugares emblemáticos para la pesca con mosca. Sin embargo, reconoce que la erupción del volcán Chaitén y su negativo impacto en la conectividad están haciendo tambalear las inversiones: “no llegan turistas, porque deben hacerlo vía terrestre por Argentina, y eso es muy caro”.

Similar opinión tiene Juan Pablo van der Werf, administrador del Lago Yelcho Lodge, propiedad del sudafricano Marc Venning, quien maneja proyectos similares en su país. “Hay menos pescadores que el año pasado, varios lodges cerraron por la temporada”.

Lodges flotantes
Un must en este negocio, son los llamados “lodges flotantes”, embarcaciones de lujo especialmente diseñadas para viajar en busca de la experiencia perfecta. En este nicho se habla de circuitos sobre 1.500 dólares diarios, donde priman el diseño a medida de las travesías y el lujo en el servicio.

Es la apuesta de Andres Ergas y su proyecto Nomads of the Seas, con su crucero de expedición Atmosphere, enfocado en el turismo de intereses especiales del segmento de lujo. La oferta es experimentar algo “único, exclusivo, sofisticado y ubicado en lugares emblemáticos, siendo extremadamente cuidadosos con el medio ambiente”.

La idea es explorar la Patagonia por aire, tierra y mar, para lo cual cuenta con su propio helicóptero. Los próximos pasos, anuncia en su web, serán una operación de montaña en la zona central de la cordillera de los Andes, y otra en el desierto de Atacama.

Una opción similar fue la de la familia Westcott, relacionada con Laboratorios Davis e Inmobiliaria Prodal, a través de la cual opera Pesquera Elefante y Berries Patagonia. Por años estuvieron relacionados con la Región de Aysén –“mi padre Anthony y mi tío Michael fueron pioneros de la navegación en yate”, señala Martín Wescott– y en 1995 adquirieron la hacienda Quitralco, de 6.300 hectáreas, en Aysén. Esa apuesta fue el puntapié inicial de su entrada al negocio turístico, el que concretaron en noviembre de 2007 cuando botaron al mar Noctiluca, un lodge flotante que otorga confort y lujo.

“Lo que vendemos es un experiencia global”, durante la cual visitan la hacienda, que hoy se transformó en una granja modelo, donde tienen huerto orgánico, pista aérea, radio y teléfono satelital, y el río Mallín para pesca con mosca. A bordo se puede disfrutar de la mejor cocina gracias a un chef que acompaña todo el viaje. Si bien están partiendo, ya han arrendado la Noctiluca para la Regata a Chiloé y a un grupo de turistas ingleses.

En Calén, comuna de Dalcahue, en Chiloé, se encuentra Travesía Sur, un proyecto de Vicente Zegers y su esposa Natalia Assler, que cuenta además con la participación del empresario salmonero Víctor Hugo Puchi.