¿Cómo es vivir en pleno Golfo Pérsico? El abogado chileno Felipe Parada forma parte del grupo que dirige en Qatar la construcción de la que será la principal planta de aluminio del mundo. Dice que el país se ha tomado las cosas en serio, lo que lo tiene en la cúspide del crecimiento. Y bueno, también son dueños de una gran parte de las reservas de petróleo y gas natural. Mucho que envidiar.

  • 28 mayo, 2008

 

¿Cómo es vivir en pleno Golfo Pérsico? El abogado chileno Felipe Parada forma parte del grupo que dirige en Qatar la construcción de la que será la principal planta de aluminio del mundo. Dice que el país se ha tomado las cosas en serio, lo
que lo tiene en la cúspide del crecimiento. Y bueno, también son dueños de una gran parte de las reservas de petróleo y gas natural. Mucho que envidiar.

 

El rezo popular dice que los chilenos son patiperros por naturaleza y que en cualquier lugar del planeta se podrá encontrar al menos uno. A miles de kilómetros de distancia, nada menos que en Qatar, en pleno Medio Oriente, el abogado Felipe Parada es uno de estos chilenos conquistadores del mundo.

Su llegada al mundo árabe es reciente. El año pasado asumió la jefatura del área comercial del proyecto Qatalum, como integrante del equipo de trabajo de la canadiense SNC Lavalin que ejecuta la iniciativa para Qatar Petroleum and Hydro Aluminium. La particularidad de Qatalum es que será la planta de aluminio más grande del mundo cuando entre en operación. Para hacerse una idea de la colosal iniciativa, basta señalar que su inversión rozará los 5.000 millones de dólares.

¿Qué hace un abogado trabajando en la faena de construcción de una planta de este tipo? Fue lo primero que le preguntamos. Y nos explicó que, tras varios años de asesorías legales a empresas de ingeniería y construcción de distinto tipo de proyectos –celulosa, petróleo y minerales, entre otros decidió ampliar su ámbito de conocimientos, emigrando de temas netamente legales a la implementación práctica durante la ejecución de tales proyectos.

Así fue como llegó a formar parte del grupo que participó en la construcción de la última de las grandes inversiones de BHP Billiton en Chile, el yacimiento Spence. Ahí, con el cargo de deputy proyect manager, fue uno de los principales coordinadores de la contratista noruega Aker Kvaerner. Tras el término de ese proyecto aceptó una oferta de SNC Lavalin en Santiago y luego en Canadá, país donde comenzó a asesorar el proyecto Qatalum. Concluida la etapa inicial de dicho emprendimiento, se trasladó a Qatar para continuar con sus labores en la obra misma.

La nación árabe goza en la actualidad de una de las economías más boyantes del mundo, gracias a la explotación petrolera y el GNL, donde hoy es primer productor en el mundo. Su PIB per cápita supera los 70 mil dólares, con apenas una superficie de 11.500 kilómetros cuadrados.

Parada dice que el secreto de esta nación es haber acertado en captar la atención de la inversión extranjera, pese a ser una península completamente desértica. “Para fomentar la inversión se eliminaron barreras de entrada o salida de fondos y se trabajó en la promoción del país como una plataforma de negocios alternativa de las tradicionales como Londres, Nueva York o Hong Kong”, comenta.

Dice que el trabajo de Qatar y el resto de los Emiratos Arabes ha estado muy enfocado en darse a conocer en el extranjero, lo que no sólo depende a su juicio de los recursos financieros disponibles, sino más bien de la creatividad y proactividad en su uso. Algo en lo que Chile aún está muy alejado, añade.

“Este país tiene menos posibilidades de diversificarse que Chile; sin embargo, lo hace invirtiendo en educación eficiente y planificada para las generaciones que deberán vivir en un mundo extremadamente globalizado y cosmopolita”. En Qatar el 80% de la población es a lo menos bilingüe y el otro 20% entiende con menor desenvoltura el inglés, ejemplifica.

Dice que pese a estar en pleno Golfo Pérsico, cuna de varios conflictos bélicos, en Qatar la vida es tranquila y la población es muy proclive a tratar estos temas en forma racional y con objetivos regionales.