• mayo 17, 2018
©Monika Flueckiger

Por: Gonzalo Muñoz, CEO de TriCiclos

En el último tiempo las montañas más altas y desafiantes del mundo, aquellas a las que llegan sólo los más capaces escaladores, están mostrando una cara compleja del comportamiento humano. El aumento de excursiones rápidamente comenzó a dejar a su paso una montaña de basura. Y es que al diseñar productos de consumo pasamos por alto que junto con el contenido también venía un empaque. Hemos diseñado embalajes complejos capaces de satisfacer demandas en condiciones tan extremas como la cumbre del Everest. ¿Pero qué pasa con el residuo?

Este mismo efecto lo acabamos de ver en las fosas Marianas. El punto conocido más profundo de los océanos está recibiendo una inusitada “lluvia de basura” que fluye desde la superficie de los océanos hacia las profundidades. Hoy se acumulan residuos plásticos que confluyen en cinco grandes puntos de los océanos y que, sumados, representan casi un 25% del equivalente a los peces que habitan el hábitat marino.

En la conmemoración del Día Mundial del Reciclaje vale la pena detenerse a pensar que llevamos décadas diseñando, produciendo, consumiendo y descartando productos que, no sólo no fueron pensados para evitar terminar en esos lugares, sino que hemos posicionado la descartabilidad como parte de nuestras vidas.

Lo anterior quiere decir que llevamos décadas diseñando, produciendo, consumiendo y descartando productos con la decisión de que terminen en lugares como la punta del Everest o las fosas Marianas. De ahí la importancia de incorporar el reciclaje en nuestras vidas. Desde la propia casa, hasta acciones concretas como los Puntos Limpios o el Bus del reciclaje que recorre colegios promoviendo la educación medioambiental.

Aquí es donde necesitamos entender y aplicar la ley REP (Responsabilidad Extendida al Productor). ¿Qué entendemos por Responsabilidad? No es otra cosa que la habilidad de responder, en este caso a la evidencia de que nuestro actual modelo de desarrollo y consumo está deteriorando de forma dramática el único entorno conocido donde podemos vivir. ¿Y qué es extendida? Es justamente aquella responsabilidad que no sólo aplica al municipio o al gobierno; sino de aquella que involucra a toda la cadena. Desde quien diseña, quien produce, quien compra y quien descarta. Todos tienen responsabilidad y deben actuar.