De los 800.000 vehículos que Volkswagen admitió que tienen emisiones irregulares de CO2, unos 98.000 cuentan con motores de gasolina. De esta forma el escándalo en torno a las emisiones de gases contaminantes del fabricante de vehículos alemán deja de ser una cuestión de ciertos de motores diésel. “Volkswagen tiene claramente la responsabilidad y la […]

  • 5 noviembre, 2015

Volkswagen

De los 800.000 vehículos que Volkswagen admitió que tienen emisiones irregulares de CO2, unos 98.000 cuentan con motores de gasolina. De esta forma el escándalo en torno a las emisiones de gases contaminantes del fabricante de vehículos alemán deja de ser una cuestión de ciertos de motores diésel.

“Volkswagen tiene claramente la responsabilidad y la obligación de reparar los daños a los clientes”, afirmó el ministro de Transportes alemán, Alexander Dobrindt.

También explicó que su ministerio trabaja con el de Finanzas para resolver una de las derivadas de la información del martes de Volkswagen, cuando reconoció que, además de lo hasta ahora conocido, unos 800.000 vehículos del grupo tenían unos niveles de emisiones de C02 superiores a los teóricos.

La autoridad advirtió que si los automóviles contaminan más de lo admitido, el impuesto de circulación subirá. En este sentido, Dobrindt dijo que están estudiando cómo hacer para que ese costo, que además sería retroactivo, no se exija a los conductores, sino a la empresa.

Además, el grupo automovilístico alemán Volkswagen anunció hoy que deja de vender en Estados Unidos los modelos con motor diesel de 3 litros afectados por la alerta de esta semana de la Agencia para la Protección Medioambiental (EPA) estadounidense.

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