Las cinco compañías de petróleo y gas de propiedad pública más grandes del mundo gastan aproximadamente US$200 millones cada año en actividades de presión sobre el clima: controlar, retrasar o bloquear políticas relacionadas a combatir el cambio climático.

  • 26 marzo, 2019

InfluenceMap pudo estimar la influencia de diferentes compañías que cotizan en la bolsa en iniciativas para detener políticas que buscan frenar el cambio climático.

BP (British Petroleum) es el que más gasta cada año, con US$53 millones, por encima de los US$49 millones de Shell y los US$41 millones de ExxonMobil. Chevron y Total gastan cada uno alrededor de US$29 millones anuales. Según InfluenceMap, parte del gasto del lobby se destina a esfuerzos sofisticados para involucrar a los políticos y al público en general en políticas ambientales que podrían afectar el uso de combustibles fósiles. Un ejemplo reciente citado en el informe es la coordinación de mensajes de BP a través de sus canales de medios sociales y plataformas publicitarias que replantean la crisis climática como un “desafío de energía dual”.

Los cinco países enumerados apoyan sus gastos con un gasto de US$195 millones por año en actividades de marca. Esto sugiere que apoyan la acción contra el cambio climático con las tácticas más comunes que llaman la atención sobre las bajas emisiones de carbono, posicionan a la compañía como un experto en el clima y reconocen la preocupación climática al tiempo que ignoran las soluciones. El informe dijo que las campañas están engañando al público dado que las compañías en cuestión continúan expandiendo sus actividades de extracción de petróleo y gas. De hecho, solo el 3% del gasto de las empresas se destina a proyectos con bajas emisiones de carbono. Los hallazgos del informe fueron rechazados por Shell y Chevron, quienes reforzaron su compromiso con la reducción de los gases de efecto invernadero y la lucha contra el cambio climático.

Todas las cifras están en dólares. Fuente: Statista