La compañía debe informar a la ley brasileña de la decisión para que sea reconocida su reestructuración. La idea de la aerolínea es poder acceder al financiamiento a través del DIP, ante la demora por ayuda estatal.

  • 9 julio, 2020

Latam Brasil se unió a la solicitud de reorganización judicial del holding en Estados Unidos. La razón inicial que llevó a tomar la decisión estaría en la demora en lograr un acuerdo de financiamiento del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) y ante la posibilidad de acceder al préstamo de más de US$ 2.100 millones que será otorgado por los accionistas de la empresa y por Oaktree Capital Management, una firma estadounidense que invierte en firmas en dificultades financieras.

Para tratar de reestructurarse, el Grupo Latam y sus filiales en Chile, Perú, Colombia, Ecuador y EEUU solicitaron la protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras, en el tribunal de Nueva York el 26 de mayo, pero la filial brasileña había quedado fuera así como la de Argentina, de la que se decidió luego cesar operaciones domésticas.

«En mayo, Brasil no ingresó porque pensamos que podríamos recibir el dinero (del Bndes) aquí. Han pasado 40 días y, en ese período, no ha mejorado (el mercado) de manera importante. La crisis se ha prolongado», dijo el presidente de la firma en el país, Jerome Cadier, según reseña el diario local Estadao.

Según el ejecutivo, las negociaciones con el símil de la Corfo chilena se mantienen y aún se está a la espera de que se logre un financiamiento de unos 2.400 millones de reales (unos US$ 450 millones), previsto a dividirse entre las tres compañías aéreas inmersas en la discusión: Gol, Azul y Latam Brasil. Sin embargo, no se tiene estimado un plazo.

Diario Financiero contactó al Bndes para conocer más detalles del proceso, pero hasta el momento no ha recibido comentarios.

Cadier explicó que, ahora, la intención es que el banco ingrese a la modalidad de Debtor In Posession (DIP, su sigla en inglés), en la cual el acreedor tiene prioridad para recibir el aporte antes que los otros.

Los accionistas del grupo (Qatar Airways, la familia brasileña Amaro y la familia chilena Cueto) ya se sumaron bajo a la ayuda bajo este modelo. Hasta ahora, han contribuido con US$ 900 millones, cantidad que debería incrementarse a US$ 1.150 millones si la Justicia lo permite. Además, según el anuncio hecho este jueves, Oaktree colocará US$ 1.300 millones adicionales.

Sin embargo, para acceder a esta capital, Latam Brasil tiene que ser parte del proceso de reestructuración que se está llevando a cabo en Nueva York. «Necesitamos acceso a la financiación. Hasta ahora no ha llegado a través del Bndes, pero sí a través de DIP. Y, como Latam se encuentra en una etapa avanzada en este proceso, preferimos asegurarnos de que este dinero se pueda utilizar en Brasil «, agregó Cadier.

Situación legal interna

Ahora bien, tal y como ocurrió en mayo con el Holding en Chile, Latam Brasil debe solicitar a la ley del gigante sudamericano que se reconozca el proceso de reestructuración en EEUU. Y, según medios locales, no hay aún garantía de que así será.

Eso debe realizarse en los próximos días. Mientras, la compañía está en conversaciones con los sindicatos sobre la situación de los trabajadores.

Fuentes ligadas al sector estiman que la firma podría despedir unos 1.000 empleados en el país, además de aquellos que ya han aceptado participar en el programa de retiro voluntario que se ha dispuesto también en otras naciones donde opera.

Antes de la crisis, Latam Group tenía 43.000 empleados, de los cuales 21.000 están en Brasil. En Chile, Colombia, Perú y Ecuador, 1.850 posiciones han sido cerradas y, en Argentina, se negocia la desvinculación laboral de 1.715 empleados.

Para Cadier, a fines de este año, el mercado aéreo brasileño será un 40% más pequeño que antes de la pandemia, lo que obligará a la compañía a reajustar su tamaño.