Tras la formalización del ex candidato presidencial Laurence Golborne la semana pasada, volvieron a la retina de los fiscales las empresas que a principios de 2015 rectificaron boletas entregadas al ex ministro y sus cercanos. “No hay servicios que se hayan prestado por esas empresas, los servicios no existen, y como dije, fueron aportes […]

  • 8 julio, 2016

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Tras la formalización del ex candidato presidencial Laurence Golborne la semana pasada, volvieron a la retina de los fiscales las empresas que a principios de 2015 rectificaron boletas entregadas al ex ministro y sus cercanos.

“No hay servicios que se hayan prestado por esas empresas, los servicios no existen, y como dije, fueron aportes para la campaña de Laurence Golborne”, señaló el presidente del BCI, Luis Enrique Yarur, en octubre de 2015 en su declaración como imputado ante el fiscal regional Oriente, Manuel Guerra. El empresario –que de esta manera reconoció haber realizado aportes políticos al ex candidato– desde entonces está siendo asesorado por un equipo liderado por Juan Edgardo Goldenberg, como consejero, y por los penalistas Cristián Muga y Luis Ortiz Quiroga, el mismo que estuvo a cargo de la defensa de Salcobrand, propiedad de la familia Yarur, por el caso colusión de farmacias.

Otras de las compañías que rectificaron ante el SII fueron la sociedad Inversiones Caburgua, ligada a la familia Said Somavía, y Ripley, de los hermanos Calderón Volochinsky. Ambos también cuentan con penalistas asesores: Carlos Balbontín; y el grupo conformado por Juan Carlos Manríquez, Jorge Bofill y Leonardo Battaglia, respectivamente.