Calificado como un quiebre fue lo que sucedió esta semana entre los más de 15 bancos acreedores. Según varios consultados, esta es una situación anómala, ya que están acostumbrados a reunirse entre varios competidores para analizar la viabilidad de una empresa y acordar si entregarán nuevas líneas para reestructurar la deuda y darle un respiro a […]

  • 6 noviembre, 2015

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Calificado como un quiebre fue lo que sucedió esta semana entre los más de 15 bancos acreedores. Según varios consultados, esta es una situación anómala, ya que están acostumbrados a reunirse entre varios competidores para analizar la viabilidad de una empresa y acordar si entregarán nuevas líneas para reestructurar la deuda y darle un respiro a la empresa en peligro.

Por un lado, están las recriminaciones de un grupo de entidades financieras en contra del actuar de Corpbanca, ya que l[tweetable]a entidad aún controlada por Álvaro Saieh habría pagado unos $ 6.000 millones de lo que le adeuda la Caja de Compensación[/tweetable].

La razón, según esgrimen algunos bancos, está en que al ver que la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) había designado un interventor, en la institución que se encuentra en proceso de fusión con Itaú, decidieron adelantarse y que se les pagara parte de lo que se les debía. Todo esto en circunstancias en que lo normal es que si se le paga a uno, se le paga a todos.

Eso aún está lejos de ocurrir, especialmente luego de que la semana pasada la propuesta de reestructuración de pasivos que les presentó La Araucana fuera rechazada por unanimidad por las entidades financieras.

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