Por María de los Ángeles Tagle Hace 40 años, Patricia López comenzó su carrera de abogada en Argentina. Tras un viaje por Europa, decidió quedarse cuatro años más en Francia estudiando un máster que le abrió las puertas al regresar a su país natal: al volver se integró como socia en Marval, O’Farrell & Mairal, […]

  • 12 diciembre, 2014

Por María de los Ángeles Tagle

Patricia-López-Aufranc

Hace 40 años, Patricia López comenzó su carrera de abogada en Argentina. Tras un viaje por Europa, decidió quedarse cuatro años más en Francia estudiando un máster que le abrió las puertas al regresar a su país natal: al volver se integró como socia en Marval, O’Farrell & Mairal, uno de los estudios trasandinos más reconocidos, como especialista en temas corporativos y financieros.
Patricia no tuvo un comienzo difícil en el mundo legal: estaba determinada a convertirse en una abogada exitosa. Pero no todas las colegas de su género corrieron con la misma suerte. De hecho, cuenta que pasaron muchos años antes de que llegaran otras a integrarse como socias al estudio.

Su experiencia la llevó con el tiempo, y casi sin darse cuenta según dice, a abanderarse en la lucha a favor de la inserción laboral de la mujer. “La problemática de la inserción de la mujer en el trabajo se tiene que ver desde dos puntos: desde el medio y qué es lo que tiene que hacer para insertarla; y desde el punto de la mujer, identificando qué es lo que la mujer puede hacer distinto para facilitar su inserción y lograr más eficiencia”.

Para llegar a tener una carrera de primera línea, explica, se necesita un gran sacrificio, pero también dice Patricia sin rodeos de la elección de una pareja que apoye. “La piedra fundamental del éxito de una mujer profesional es una única decisión: la elección de la pareja. Ninguna mujer que quiera tener una carrera profesional y una familia, puede sostenerlo si su pareja no es su principal sponsor”, asegura.

La complicidad de roles entre parejas cambió radicalmente. Hoy, los padres son mucho más partícipes de la vida familiar y, a su juicio, “que la mujer pueda ser exitosa es parte del contrato”. Para la abogada, las mujeres están esperando que se les dé lo que merecen por el mero hecho de merecerlo. Pero dice que es fundamental que se empoderen en su rol y pidan lo que quieren. “Las mujeres a veces somos cómplices de nuestra queja, tenemos que hacer no solamente un análisis del medio que no nos acoge, sino de aquello que nosotras podemos hacer mejor para avanzar en nuestras propias carreras. Somos más nuevas en el medio laboral, por lo cual, hay cosas que todavía no hacemos igual de bien”, agrega.

Hace unos días estuvo en Chile invitada por las socias de Carey, Lorena Pavic y Jessica Power, para exponer sobre networking legal, redes de mujeres, diversidad y desarrollo de políticas públicas. En una de las charlas, explicó que la mujer y el hombre son distintos y que en esta diversidad está la riqueza. Por eso, hizo énfasis en que “lo último que debería hacer una mujer es comportarse como un hombre, porque nunca lo va a hacer bien. Una mujer debe comportarse como una mujer, pero no mimetizarse”.  El mensaje que la abogada Patricia López quiere transmitir a las mujeres que persiguen una carrera profesional exitosa es fundamental: “Elijan bien a la pareja y sepan bien qué es lo que quieren. Ahí está todo”.