La gerente de desarrollo multimedia del diario argentino La Nación, Momi Peralta, estuvo de visita en Chile a raíz del aniversario de la red Women in the News Network (WINN). En esta entrevista entrega su visión de cómo están cambiando los medios y por qué cree que hay que avanzar desde el contenido gratuito hacia modelos de pago para obtener información de calidad.

  • 30 mayo, 2019

“Aprendiendo lo que sea a cualquier hora, feliz. I LOVE DATA”. Esa frase es parte de la biografía de Twitter de Momi Peralta, la gerente de desarrollo multimedia del diario argentino La Nación, que mensualmente cuenta con 32 millones de usuarios únicos. Peralta está convencida que el cierre de contenidos en los medios –y por ende el cobro por estos- es un modelo aplicable a todos los sitios web de noticias y asegura que La Nación será ,y está siendo, un caso de éxito debido a su propuesta de valor: la credibilidad.

La Nación implementó el sistema de paywall en agosto de 2017, siendo un medio vanguardista y un modelo a seguir para otros diarios latinoamericanos. El valor de la suscripción al plan Digital, que ya cuenta con 200.000 adheridos –y que incluye pertenecer al Club La Nación- equivale alrededor de $1.600 pesos chilenos durante los tres primeros meses. Luego, este valor asciende a $4.800 aproximadamente.

-¿Cuándo comienza la aplicación del plan Digital First en La Nación?

-Nosotros empezamos por ahí por 2009, no con un mandato de Digital First, sino como un plan de transformación de alfabetización digital de la redacción en el cual, con un equipo de gente, capacitación y la redacción misma de online, diseñamos un programa donde hubiera dos cosas: integración entre lo digital y print, además del aprendizaje. De ahí no paró nunca. Hubo algunos cambios de perfiles en la dirección y se fue entendiendo mucho más la importancia de las métricas, del diseño mobile, de los móviles como experiencia del usuario, el estar en la vida de las personas a través del celular, y después apareció el canal de televisión de La Nación, hace cuatro años. Volvió a cambiar la gestión y yo diría que hace dos años, todo es Digital First, lo que no implica que descuidemos la edición impresa.

-¿El diseño tiene prioridad mobile o desktop?

-Los dos. Tiene que ser así. Cada contenido que hacemos se crea en responsive (que se adapte al aparato de soporte) en todas las versiones mobile. Siempre hay que adaptarse, aunque sea complejo. Tienes distintos navegadores, en distintas plataformas y distintos tamaños. Todo es distinto y hay que trabajar en esa complejidad.

-¿Cuál es la clave del éxito? ¿Cómo La Nación se convierte en un modelo a seguir?

-En los equipos es la motivación, las ganas de innovar pensando en las audiencias, dándoles un servicio y una experiencia de usuario que los haga querer volver. Es sentir que estás haciendo un producto para alguien que va a querer regresar.

-¿Y el enfoque está en que el usuario vuelva o en buscar nuevos usuarios?

-La verdad que ambos. El hecho de tener mucho foco en la audiencia que ya está fidelizada es también retención, o sea, que no se me vaya y seguir entregándole lo que le gusta y está bien. Además, hay mucho por crecer y conocer en esas personas. Pero, si nos quedamos en eso, nos mantenemos solo dentro de las puertas que ya nos conocen, cuando puedes ir a buscar otras personas. El foco del valor agregado está en eso.

-¿Hasta qué punto se privilegia el click?

-A mi no me parece mal si hay algo que está muy viralizado, que uno lo haga llegar a sus usuarios como tal. Lo que me parece mal es cuando ese contenido es fake news. No hay que irse a extremos, pero no descarto publicar contenidos virales. Sobretodo en redes hablar de redes está bien. Hay que mirar qué cosa, para quienes y pensar, ¿por esto estarían dispuestos a pagar o no?

-La Nación tiene un sistema de muro de pago hace dos años ¿Consideras que es un modelo aplicable a todos los medios?

-Yo creo que sí. Justamente, tienes que diferenciar el contenido de calidad y eso tiene un valor. Y es ese valor el que debido a tantos años de gratuidad es muy difícil de vender. Porque el usuario dice “¿pero para qué me suscribo si busco en otro lado lo mismo?”. Y no. Te tengo que mostrar que esto lo puedes encontrar en cualquier lado, pero esto otro no. Y por eso, estarías dispuesto a pagar.

Hay dos factores que pasan en la industria de los medios: caen las suscripciones impresas en todo el mundo y qué haces, ¿pierdes el suscriptor y nada? ¿Lo dejas gratis online? Por ese lado, con todo un paquete de valor agregado, buscas que estén dispuestos a pagar.

Netflix o Spotify son servicios que siempre han sido pagados para tener su versión full.

¿Cómo se cambia esa concepción respecto a los medios siendo que antes si estaban disponibles de forma gratuita?

-Es una barrera de entrada alta. Sobretodo cuando hay algún otro medio que no tiene paywall. A nosotros nos pasa y en Chile también. Pero estoy convencida que a La Nación le va a ir bien con las suscripciones porque tiene mucha credibilidad y el ser confiable es algo que costó muchos años construir. Cuando uno va a elegir uno, bueno además que te de un valor agregado como profundidad, opinión, columnas, hay un atributo que creo que diferencia a La Nación y es bastante único, que es la confianza: la propuesta de valor de La Nación es la credibilidad.

-¿Estamos en el mejor momento del periodismo?

-Sí. Porque yo en particular creo que las oportunidades dependen de uno cuando las herramientas están tan accesibles. Entonces, por un lado, puedes aprender de todo y hacer de todo con tus aprendizajes, con tu celular y una computadora. Y segundo, porque se necesita la calidad del periodismo. Hay mucho ruido y las barreras de entrada son muy bajas para hacer un tuit o un video. De alguna manera esa es la oportunidad que uno tiene de diferenciarse y de no hacer más de lo mismo. Hay que ser inteligente para buscar un nicho o una manera de contar las cosas de manera muy original. Creo que hay oportunidades. Hay que mantener esa visión de ser confiable, que no necesariamente es ser aburrido.