Todos sabemos que Apple hace productos increíbles. El iPhone, el iPad y el MacBook Air son un éxito. Y todo indica que el pronto a lanzarse iPhone 5 también lo será. Pero también hace muchas otras cosas. El problema es que como la marca está ligada a productos de excelencia, se percibe como inaceptable que […]

  • 6 septiembre, 2012


Todos sabemos que Apple hace productos increíbles. El iPhone, el iPad y el MacBook Air son un éxito. Y todo indica que el pronto a lanzarse iPhone 5 también lo será. Pero también hace muchas otras cosas.

El problema es que como la marca está ligada a productos de excelencia, se percibe como inaceptable que el resto de sus productos no alcancen ese estándar y sean catalogados
como simplemente “buenos” o “regulares”, afirma Bloomberg Businessweek.

Definitivamente, Apple debería revisar su portafolio y analizar qué productos vale la pena abandonar. Éstas son algunas ideas:

  •  Safari: Este buscador de la web funciona bien, pero no es esencial. Muchísimas personas usan Chrome, Firefox e Internet Explorer. Safari ni ha llegado a dominar el 10% del mercado. Por eso no vale la pena gastar dinero y tiempo en él.
  • Game Center: Quienes juegan Angry Birds seguramente saben qué es esto. Un cuadro molestoso que aparece en la pantalla. El iPhone y el iPod son excelentes dispositivos de juegos, Apple no necesita echar a perder la experiencia con esta aplicación.
  • Pages: Primero está Microsoft Word, luego está Google Docs, ¿y después viene Pages? Pocos conocen el programa que procesa palabras de Apple… Claramente Pages está en tercer lugar en una competencia con dos jugadores.
  • Numbers: Este software quiere ser y desafiar a Microsoft Excel, pero fracasa en el intento. La última versión del programa fue en 2009.
  • Mission Control/Launchpad/Dashboard: Éstas son esas pantallas extrañas que aparecen cuando accidentalmente se mueve el cursor a una esquina, y de ahí hay que descifrar cómo volver al programa donde se estaba trabajando…

Si Apple cerrara estos productos, probablemente nadie se daría cuenta y podría tener beneficios para la compañía, ya que el tiempo que sus empleados utilizan para mejorar esos programas podría ser usado en algo mejor.

Revise el artículo completo en Bloomberg Businessweek.