Además, la aerolínea comunicó que su operación en Brasil también se acogerá al capítulo 11 de la ley de quiebras en Estados Unidos.

  • 9 julio, 2020

Una buena noticia recibió Latam Airlines, ya que en la búsqueda de financiamiento para hacer frente a su proceso de reorganización dio cuenta que el fondo de inversión Oaktree Capital Management se comprometió con US$ 1.300 millones.

Mediante un hecho esencial en la madrugada de este jueves, la aerolínea comunicó que se formalizó ante la corte de Estados Unidos el segundo tramo de la propuesta de financiamiento DIP (Debtor in Possession, por su sigla en inglés), correspondiente al «A» y en la que se anuncia el aporte del fondo con sede en Los Ángeles, Estados Unidos.

Con esto, la compañía prácticamente asegura su continuidad considerando que necesitaba de unos US$ 2.000 millones para el funcionamiento en los próximos meses.

Esta propuesta debe ser revisada y aprobada por la Corte de Nueva York en los próximos días al igual que el primer tramo anunciado previamente al mercado, denominado Tramo C y que involucra los US$ 900 millones comprometidos por los accionistas Qatar Airways y familias Cueto y Amaro que incluye una ampliación por US$ 250 millones.

Si bien la norma establece que esta propuesta se debe revisar en 21 días, en el escrito la firma pidió al juez que la revise en cinco.

Brasil se suma al Capítulo 11

La aerolínea además comunicó que su filial brasileña también se acogió al capítulo 11 de la ley de quiebras en Estados Unidos, ya que los efectos económicos que ha significado la prolongación de la pandemia obligaron a la entidad a acogerse al procedimiento para reestructurar sus pasivos financieros y administrar eficientemente su flota, manteniendo su continuidad operacional, además de facilitar su acceso al financiamiento DIP (Deudor en posesión).

Cuando inició su proceso en la justicia norteamericana, la empresa dejó afuera la filial en Brasil y Argentina, dado que -en el primero de los casos- habían conversaciones avanzadas para lograr apoyos económicos de organismos estatales, los que hasta ahora no han llegado.