Por Salvador Millaleo, abogado, doctor en Sociología y miembro del consejo del INDH.
Año: 2069

  • 18 agosto, 2019

El gobierno provisional ha solicitado al Consejo Consultivo que proponga medidas para facilitar la búsqueda de las últimas colonias mapuche. El Consejo está integrado por eminentes juristas de las grandes corporaciones de Sanhattan, la nueva capital creada luego de la crisis de sequía que terminó con Santiago en 2039. Y aunque es más expedito que los viejos parlamentos, eliminados hace dos décadas, el trámite que se le ha encargado es engorroso. La legitimidad viene dada por los estudios de sentimientos que se hacen diariamente en las redes sociales neuronales, y que se han pronunciado a favor de la búsqueda.

Frente a su fracaso en las últimas décadas, el gobierno propone varias medidas para incrementar las capacidades tecnológicas de los organismos encargados de encontrar a las colonias. El enfoque, según el gobierno provisional, ha cambiado: ya no consideran a las colonias mapuche una amenaza a la seguridad, sino una fuente para obtener tecnologías de sobrevivencia climática que las comunidades habrían desarrollado, junto a tecnologías de invisibilidad y encriptación que son las que hoy protegen su ubicación y sus comunicaciones.

Este fundamento es plausible, sobre todo después de la crisis del sistema científico de Sanhattan, que comenzó al instaurarse el régimen corporativo que produjo un éxodo de los científicos de ideología progresista hacia las colonias. Una crisis que se profundizó cuando los científicos liberales, quienes apoyaron inicialmente el corporativismo, también decidieron irse.

Con el aporte de esos científicos, más otros muchos migrantes que escapaban del calentamiento global, las colonias se empezaron a desarrollar aceleradamente. En un momento, difícil de determinar, su progreso les permitió a los colonos –que primero eran simplemente tolerados y constantemente hostilizados– escaparse del control.   

Las colonias ofrecieron entonces una solución federal para mantener el vínculo con Sanhattan, pero el gobierno provisional de ese entonces se negó rotundamente, debido a la incompatibilidad de sus formas de gobierno, y los declaró por un tiempo fuera de la ley. Se dice que hoy las colonias mapuche tienen un sistema parlamentario, con un primer ministro o gran Lonko, elegido democráticamente por períodos, al uso tradicional.

Los rumores indican que lograron restaurar sus ecosistemas a través de la aceleración del crecimiento de la vegetación nativa, recuperando las fuentes de agua y reduciendo al mínimo sus emisiones. Los informes satelitales coinciden en que al sur de Sanhattan los indicadores ambientales son mejores, aunque no logran precisar el lugar exacto donde esto ocurre. Parece que su sistema educativo es completamente público y capaz de renovar el cuerpo de científicos que requieren para mantener una innovación constante.

Ahora, se les quiere ofrecer algún tipo de solución federal. Esperamos que la restaurada libertad de expresión que me permite escribir esto, también los aliente a contactarnos y compartir con nosotros todo aquello que hemos perdido.