La semana pasada, [tweetable]Microsoft anunció que amortizó US$ 7.600 millones luego de comprar el negocio de equipos móviles Nokia[/tweetable] por US$ 9.500 millones. Tras pasar la pérdida del 95% del valor de la unidad y de cortar casi cuatro quintas partes de los empleados, Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, indicó que la estadounidense reducirá […]

  • 13 julio, 2015

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La semana pasada, [tweetable]Microsoft anunció que amortizó US$ 7.600 millones luego de comprar el negocio de equipos móviles Nokia[/tweetable] por US$ 9.500 millones.

Tras pasar la pérdida del 95% del valor de la unidad y de cortar casi cuatro quintas partes de los empleados, Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, indicó que la estadounidense reducirá el catálogo de dispositivos y redirigirá el foco del segmento hacia tres grupos: usuarios de negocios, clientes conscientes de los costos y los fanáticos de Windows.

Es así como la compra de Nokia se suma a una corta lista de grandes negocios fallidos que ha sufrido Microsoft.

La primera mala apuesta de la compañía fue a fines de los 90′ y principios del 2000, cuando tras adquirir una participación por US$ 5.000 millones en AT&T y realizar diversas inversiones en proveedores de telecomunicaciones europeos, la estadounidense tuvo que amortizar US$ 9.100 millones en 2001 y 2002, ya que invirtió en numerosas empresas que prometían grandes beneficios pero que quebraron o se redujeron a una fracción.

En 2007, Microsoft apostó por la publicidad online y adquirió AQuantative por US$ 6.300 millones. Cinco años después, en el tercer trimestre de 2012, Microsoft reconoció que la que fuera su mayor adquisición en el mercado de Internet había perdido prácticamente todo su valor y registró un cargo a pérdidas por US$ 6.200 millones.

Los problemas técnicos de la segunda videoconsola producida por Microsoft, Xbox 360, le costaron a Microsoft más de US$ 1.000 millones asociados a garantías y reemplazo de equipos en 2007. Semanas después de su lanzamiento, la compañía empezó a recibir reportes de diferentes fallas en los equipos, lo que le obligó a extender el periodo de garantía.

Dos años después de que Apple revolucionara el segmento de dispositivos móviles con el lanzamiento del iPad, Microsoft apostó a la manufactura propia de tablets que integraban su sistema operativo Windows. En 2013, la compañía se vio obligada a asumir un cargo de US$ 900 millones por inventario no vendido de sus tabletas Surface.

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