Guillermo Luksic estudió derecho en la Universidad de Chile, carrera que dejó inconclusa por seguir los pasos de su padre, Andrónico, en el holding Quiñenco en 1975. En 1982, cuando tenía 26 años,  fue elegido presidente del directorio en reemplazo de su padre y se mantuvo en el cargo hasta la actualidad. Su mente creativa […]

  • 27 marzo, 2013
Guillermo Luksic. Foto: DF

Guillermo Luksic. Foto: DF

Guillermo Luksic estudió derecho en la Universidad de Chile, carrera que dejó inconclusa por seguir los pasos de su padre, Andrónico, en el holding Quiñenco en 1975. En 1982, cuando tenía 26 años,  fue elegido presidente del directorio en reemplazo de su padre y se mantuvo en el cargo hasta la actualidad.

Su mente creativa y analítica, su capacidad de armar equipos sólidos profesionalmente, de decir las cosas de frente y evaluar exhaustivamente los negocios fueron clave en el sostenido crecimiento de Quiñenco bajo su liderazgo.

A Guillermo Luksic se le reconocía como un empresario de trato afable y directo. A su cargo estuvo CCU y Madeco. Entre los hitos de su gestión empresarial destaca el ingreso de CCU al mercado argentino en 1999 a través de la compra de Embotelladora Córdoba; la adquisición de Calaf en 2004, lo que supuso el ingreso de la firma al negocio de los alimentos; en 2008 la compañía compró ICSA en Argentina y además, Viña San Pedro, filial de CCU, se fusionó con Viña Tarapacá; en 2012, CCU ingresó a un tercer país, Uruguay, gracias a la compra de la empresa de aguas minerales Nativa y gaseosas Nix.

Uno de los grandes golpes en materia empresarial lo dio a través de Madeco. En noviembre de 2007, la compañía ingresó a la propiedad de Nexans, el líder mundial en producción de cables, en un acuerdo que en ese momento implicó US$ 823 millones y la toma del control del 9% de la compañía. En la actualidad, Madeco cuenta con cerca del 28% de la propiedad de Nexans y Guillermo Luksic junto a Francisco Pérez-Mackenna, gerente general de Quiñenco, son directores de la firma.

Por otro lado, el grupo ingresó a la propiedad de la Compañía Sudamericana de Vapores.

Sin embargo, una de sus grandes pasiones fue la Viña Tabalí, de su propiedad. Ubicada en el valle del Limarí, Guillermo Luksic la creó en 1993 como un emprendimiento personal. El puntapié inicial fue la plantación de 180 hectáreas.

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