Por: Sandra Burgos A. A mediados de marzo, LATAM Airlines informó utilidades por 69 millones de dólares en 2016. Las primeras cifras azules después de cinco años de pérdidas, prácticamente el mismo tiempo que ha transcurrido desde que se materializó la fusión con la brasileña TAM en 2012. Pero las noticias no cesaron ahí. Mientras […]

  • 27 abril, 2017

Por: Sandra Burgos A.

A mediados de marzo, LATAM Airlines informó utilidades por 69 millones de dólares en 2016. Las primeras cifras azules después de cinco años de pérdidas, prácticamente el mismo tiempo que ha transcurrido desde que se materializó la fusión con la brasileña TAM en 2012.

Pero las noticias no cesaron ahí. Mientras el mercado digería los sorpresivos resultados (superiores a lo proyectado por analistas), Ignacio Cueto anunciaba su salida de la gerencia general de LAN, para postularse como director de la aerolínea.

En un comunicado, explicó que el cambio respondía a una reorganización que se venía implementando en diversas áreas del grupo y que busca construir una administración más simple, eficiente, y que por estos días está generando una serie de cambios internos.
La llegada de Ignacio Cueto al directorio dará impulso a una nueva etapa. El menor de los hermanos Cueto Plaza asumirá la presidencia de LATAM, la cual dejará Mauricio Rolim Amaro, ex controlador de TAM.

Amaro ya lo había adelantado en la carta a los accionistas de la última memoria anual de la compañía: “En LATAM, mi historia tuvo un nuevo inicio. Partiendo con mis amigos y socios, la familia Cueto, seguido por los ejecutivos y profesionales de diversas áreas, salidos de TAM y LAN, o los que se sumaron más tarde a nosotros. Fueron relaciones enriquecedoras desde todos los ángulos –de negocios, laborales y afectivas. He aprendido mucho. Creo que colaboré bastante también. Colaboraré siempre. Pero para LATAM, la renovación es la primera palabra de nuestro carácter informal, de nuestra convicción como accionistas y gestores, el principio que rige la filosofía de la Compañía”.

Renovación que marcará el inicio de una nueva ruta… eso sí, con varias escalas para llegar al destino final.

Punto de partida: un nuevo team

El aterrizaje de Ignacio Cueto en la presidencia de LATAM muestra el nuevo enfoque que los Cueto quieren dar a su inversión y que implicará movimientos de fichas en los próximos meses.

De hecho, esta intención ya se leía entrelíneas en el comunicado que explicó la salida de Ignacio Cueto de la administración: “Este paso forma parte de un proceso natural sobre el cual venimos reflexionando como Grupo Controlador durante los últimos años. El acuerdo de dejar el día a día de la compañía para poder aportar desde el Directorio mi experiencia y visión de la industria es lo que necesita hoy LATAM”.

Un proceso natural… que implicará la reconfiguración de la aerolínea, ya que tras casi 30 años en el día a día de la compañía, Ignacio y Enrique se preparan para dejar la administración. El primero ya dio el paso y Enrique, CEO de LATAM, lo hará de aquí al primer trimestre del próximo año y pasará al directorio.

Con su salida, se acabará una etapa histórica en LATAM y se dará paso a una administración fuera del círculo familiar y de amigos de toda la vida. “Los Cueto han entregado su vida a la compañía, desde los 90 han dejado la vida en ella, han estado dedicados full y quieren tomar un rol un poco más arriba, más estratégico. Se están dando las condiciones para hacerlo porque se consolidó un equipo de gestión independiente de la familia”.

Los pasos para la renovación los han ido dando en los últimos años, han sido movimientos duros, porque han dejado en el camino amistades y lealtades de toda una vida, que acompañaron y ayudaron a los Cueto en el despegue de LAN.

Enrique y su hermano Juan José (hoy director de Latam) llegaron a Fast Air con un grupo de ejecutivos que tenían un denominador común: fueron compañeros y amigos de la Universidad Católica. Luis Ernesto Videla, Bruno Ardito, Armando Valdivieso, Cristián Ureta y Alejandro de la Fuente posicionaron a Fast Air en el negocio de carga y luego lideraron su transformación en una compañía de pasajeros, cuando los Cueto junto a la familia Eblen, Hirmas y Sebastián Piñera compraron LAN a principios de los 90.
Este equipo liderado por los hermanos Cueto no sólo hizo crecer a LAN, también la convirtieron en una empresa admirada por los competidores, ya que mientras en el mundo las aerolíneas quebraban o arrastraban abultadas pérdidas, LAN ganaba y crecía.

Pero LATAM ya no es LAN. Y eso no sólo ha significado un cambio de marca, colores y logo. También ha implicado pérdidas, ajustes dolorosos y la salida de rostros gerenciales emblemáticos. “Salió toda la camada y compañeros de escuela de los Cueto, y entró un nuevo equipo, con una nueva forma de mirar el desarrollo de la compañía”, explican cercanos a los controladores.

“Ellos jugaron un rol clave. Junto a los Cueto se llenaron de gloria, porque lograron armar una compañía eficiente, modelo. Pero con la compra de TAM vinieron los problemas en Brasil y el complejo panorama que todos conocemos que se complejizó con la contracción de la economía en los mercados emergentes. Por lo tanto, la compañía necesitaba gente nueva para abordar los problemas”, explica un cercano a la empresa.

Todos quienes construyeron los cimientos de la aerolínea comenzaron a alejarse poco a poco. Los últimos en partir serán el vicepresidente de Países de Habla Hispana, Enrique Elsaca, y el gerente general de Carga, Cristián Ureta. Ambos dejarán la empresa en mayo próximo.

En agosto saldrá un histórico: el gerente general de LAN, Armando Valdivieso. Fue el hombre que cumplía las condiciones para ser el número uno, tanto así que dentro de LATAM le decían “el cuetito”, porque tenía todos los atributos que les gustan a los cuetos: responsabilidad, entrega total por la compañía, con vocación por alcanzar el número y la confianza de los Cueto.

Pero los tiempos cambiaron, y ahora se requiere gente nueva, con un enfoque novedoso. Por eso los Cueto contrataron a McKinsey, la consultora experta en bajar y controlar costos. Se echó a andar el plan “change to one” que reconfiguró la operativa de la compañía, reestructurando completamente la plana ejecutiva.

En esta nueva etapa, el grupo de alta gerencia estará integrado por Hernán Pasman, en la nueva Vicepresidencia de Operaciones y Flota de LATAM, mientras que Claudia Sender, actual gerente general de TAM, estará a cargo de la nueva Vicepresidencia de Clientes & Presidencia LATAM Airlines Brasil.

En el área de finanzas se mantiene Ramiro Alfonsín, quien llegó el año pasado en reemplazo de Andrés Osorio. El ejecutivo arribó a LATAM desde Endesa, donde estuvo hasta que los italianos de Enel tomaron el control total de la compañía…

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