A principios de junio Andrés Velasco publicó “Monsieur Piketty y América Latina”, una columna en donde habla del economista de moda, el francés Thomas Piketty, autor del libro El capital en el siglo XXI e inspirador de la reforma tributaria elaborada por el ministro Alberto Arenas. Velasco coincide con Piketty en que “nadie puede negar […]

  • 27 junio, 2014

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A principios de junio Andrés Velasco publicó “Monsieur Piketty y América Latina”, una columna en donde habla del economista de moda, el francés Thomas Piketty, autor del libro El capital en el siglo XXI e inspirador de la reforma tributaria elaborada por el ministro Alberto Arenas.

Velasco coincide con Piketty en que “nadie puede negar que en América Latina la distribución del ingreso es escandalosamente desigual”, pero retruca: “Lo que sorprenderá a los entusiastas de Piketty (muchos de los cuales aún no han leído su libro) es que su teoría tiene poco o nada que ver con los aspectos ya cuantificados de la dinámica de la distribución del ingreso en la región.

La teoría de Piketty se relaciona con lo que los economistas llaman la distribución funcional del ingreso, o la división entre los trabajadores y los dueños del capital. Pero la mala distribución que causa tanta inquietud en América Latina se relaciona con la distribución personal del ingreso laboral; es decir, la división entre los asalariados. Esto se debe a que casi todos los datos sobre la distribución del ingreso en América Latina provienen de encuestas a hogares, las que rara vez capturan información veraz sobre cuánto ganan realmente esos rentiers de Picketty que perciben su renta como ganancias, dividendos o interés”.

Velasco dice que existen tres herramientas para mejorar la predistribución del ingreso: una reforma educacional –con fuerte énfasis en la educación técnica– políticas industriales focalizadas que generen demanda de los servicios de esos trabajadores y sus nuevos conocimientos; y la modernización de los mercados de trabajo. Y dice que “lograr que Chile y algunos de sus vecinos se transformen en países con los niveles de igualdad de la OCDE requiere mucho más que una reforma tributaria”.

Consultado por Capital, Piketty asegura que concuerda “completamente con Andrés Velasco en que la desigualdad en América Latina es probablemente más alta que lo que sugieren las estadísticas oficiales. Y que educación, una mejora en la política de trabajo e impuestos progresivos son instrumentos complementarios para salir de ahí”. Sin embargo, agrega el francés, “pareciera que Andrés tal vez descuida un poquito la importancia de los impuestos progresivos –que también son clave para producir la transparencia democrática sobre ingresos y riqueza– pero además de este importante punto, pareciera que no discrepamos tanto”.

Y respecto a la columna titulada “Por qué no escribiré de Piketty” de Francisco Pérez Mackenna, en la que dice que la esencia de la teoría de Piketty está errada y lo compara con el inglés Thomas Malthus, autor del libro Ensayo sobre los principios de la población, publicado en 1798, la respuesta de Piketty es tajante: “¡Este paper es muy extraño! No estoy seguro de que él haya leído mi libro”. Y finaliza: “Me apronto a ver cómo sigue este debate cuando el libro se publique en América Latina el próximo otoño”.