Socio Fuensalida & Del Valle.

  • 26 septiembre, 2019

-El senador Lagos Weber, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, descartó que la reforma tributaria sea despachada a fines de octubre como espera el gobierno. A su juicio, ¿podría este retraso en el cronograma del ministro Felipe Larraín traer efectos concretos en perjuicio de los contribuyentes?

-Absolutamente. Más allá de los plazos que se ha fijado el gobierno, es urgente simplificar el sistema tributario actual y que ello tenga aplicación en la próxima declaración de impuesto a la renta. Es un hecho objetivo que las dos reformas consecutivas del gobierno anterior complejizaron de forma relevante el sistema tributario nacional, generando la coexistencia de cuatro sistemas tributarios muy distintos que los contribuyentes no entienden, donde no hay libertad de elección, con un régimen Pyme que por definición estructural ha permitido que solo aproximadamente un 28% de ellas puedan acogerse, dificultades gigantescas para migrar de un sistema a otro, todo con un consecuente costo transaccional y burocrático enorme no solo para los contribuyentes, sino también para el SII, que debe administrar este enredo. El proyecto en discusión corrige esas distorsiones, simplifica de forma relevante y en materia de Pyme se hace cargo de otorgar un tratamiento preferencial por defecto al 100% de ellas, todas materias que no pueden esperar.   

-El senador PPD justifica su planteamiento sobre la base de que hay temas muy delicados que aún se deben discutir con cuidado. ¿Cuáles cree usted que son los puntos centrales de la discusión que se debiera dar en el Senado?

-Después de un año de discusión en la Cámara de Diputados, en que se trató más bien de una discusión política, de eslóganes y lamentablemente poco técnica, se podría entender que hay aspectos técnicos específicos que los senadores querrán razonablemente entender y revisar en profundidad. Pero creo que la Comisión de Hacienda del Senado no debiera ser una nueva instancia de discusión meramente política ni menos dar espacio a pensar en una nueva reforma estructural, lo que implicaría básicamente volver a pensar en un nuevo proyecto y un nuevo cambio radical del sistema tributario, lo cual no es bueno para los contribuyentes, ni para el Servicio, ni para el país. 

-¿Puede perjudicar al ambiente económico del país que se siga demorando este tema?

-Desde luego. Hoy no solo existe un sistema complejo, sino además la incertidumbre de las reglas aplicables y las que aplicarán en el futuro genera un escenario incluso peor. Gremios, think tanks y organismos internacionales –entre ellos la OCDE– han resaltado los aspectos positivos del Proyecto de Modernización y llamado en avanzar en los principios que propone –insisto– independiente de la legítima discusión del contenido de cada uno de ellos. Adicionalmente, hay medidas proinversión interesantes y necesarias, algunas de ellas con foco en la Región de La Araucanía, que las necesita en forma urgente, las que en parte tendrían vigencia a partir del 1 de octubre de este año. Se requiere que dichas medidas o el resultado de la discusión de las mismas rijan cuanto antes.