El 30 de septiembre, luego de tres años de disputa legal en el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INAPI), el empresario Juan Antonio Bas logró recuperar la marca “Juan Bas”, matriz de los productos de encurtidos, salsas y aderezos “JB”, como mostaza, kétchup, aceitunas y ají. En la vereda contraria estaba el Grupo ICB, de […]

  • 10 octubre, 2019

El 30 de septiembre, luego de tres años de disputa legal en el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INAPI), el empresario Juan Antonio Bas logró recuperar la marca “Juan Bas”, matriz de los productos de encurtidos, salsas y aderezos “JB”, como mostaza, kétchup, aceitunas y ají. En la vereda contraria estaba el Grupo ICB, de la familia Signorio, propietarios de Marcopolo y Cola Cao, quienes en 1999 compraron Juan Bas Alimentos S.A. y su marca Don Juan. Desde entonces, los fundadores no podían ocupar el nombre “Juan Bas” comercialmente. Por ello, hace tres años decidieron recuperar aquella denominación e iniciaron un proceso judicial: el abogado de JB es Juan Alberto Díaz, y el de la contraparte, Hernán Ríos. A fines de septiembre, el tribunal les dio la razón. El patriarca, Juan Pablo Bas Mayo, empresario gastronómico que se hizo nacionalmente conocido por estar a cargo de la creación de estos productos, murió a principios de este año. Hoy, son sus nietos, una sociedad de los hermanos Juan y María José Bas, quienes a través del Grupo Bas SpA están a cargo del negocio.