El pasado 23 de noviembre un grupo de vecinos del barrio que rodea al colegio Verbo Divino logró paralizar la edificación de un proyecto de dos edificios de 18 y 12 pisos, emplazado entre las calles Asturias, Renato Sánchez y Américo Vespucio. A través del abogado Alberto Dalgalarrando, presentó tres reclamos a la Corte de […]

  • 6 diciembre, 2017

El pasado 23 de noviembre un grupo de vecinos del barrio que rodea al colegio Verbo Divino logró paralizar la edificación de un proyecto de dos edificios de 18 y 12 pisos, emplazado entre las calles Asturias, Renato Sánchez y Américo Vespucio.

A través del abogado Alberto Dalgalarrando, presentó tres reclamos a la Corte de Apelaciones donde señala que la inmobiliaria falseó los antecedentes en la solicitud del permiso de construcción.

Los mismos antecedentes fueron presentados a la municipalidad de Las Condes, quien ordenó un levantamiento topográfico al IDIEM, de la U. de Chile. El informe determinó que el terreno para llevar a cabo el proyecto –que considera además ocho subterráneos y 970 estacionamientos, de ellos 300 para parking público– tenía 7.370 metros cuadrados en vez de 7.505 que señalaba la inmobiliaria Nueva El Golf SPA, de Pablo Letelier, Marcos de Irruarizaga, Jaime y Juan José Gana. “Esa diferencia los dejaría construir unos tres mil metros cuadrados más”, explica Dalgalarrando.

Mientras la inmobiliaria no aclare la diferencia, el permiso de edificación se mantendrá suspendido.

Desde la inmobiliaria, el abogado Jorge Bofill asegura que “Vespucio 345 fue aprobado por más de una decena de organismos gubernamentales. El único estudio válido sobre las dimensiones del terreno es el aprobado por la Dirección de Obras y debe ser respetado. Se está tomando una decisión al margen de la legalidad, a partir de un estudio técnicamente muy deficiente y según el cual el terreno no alcanza a medir siquiera lo registrado en el Conservador de Bienes Raíces”.

El proyecto enfrenta además al Consejo de Monumentos Nacionales, quienes han solicitado por su parte la paralización de las obras de Vespucio 345 dos veces porque no respetaría la casa Asturias 400, con la que colinda.

 “Los reparos del Consejo de Monumentos sólo responden a que hace dos años se ancló una pantalla acústica y anti polución, pero no en el muro medianero de Asturias 400, es decir, la propiedad vecina. Esa pantalla tiene como fin, precisamente, evitar la contaminación del vecino y proteger a la Casa Asturias, que es un patrimonio nacional. En ningún caso se ha afectado ese inmueble como se quiere hacer ver; por el contrario, ha sido protegido”, responde Bofill.