En épocas turbulentas conviene oír la voz de los expertos. Y según los analistas del mercado, no todo está perdido: Europa podría dar algunas señales alentadoras hacia el último trimestre, habrá gratas sorpresas en economías pequeñas y las acciones nacionales traerán más de una alegría. A tomar nota.

 

 

  • 28 febrero, 2012

 

En épocas turbulentas conviene oír la voz de los expertos. Y según los analistas del mercado, no todo está perdido: Europa podría dar algunas señales alentadoras hacia el último trimestre, habrá gratas sorpresas en economías pequeñas y las acciones nacionales traerán más de una alegría. A tomar nota.

DÓNDE INVERTIR EN 2012

Un alto porcentaje de acciones y renta fija nacional. Poco de bonos extranjeros y algo de sector inmobiliario para este año. Los expertos aconsejan un menú bienLos pesimistas se equivocan

Mientras los políticos europeos empiezan a ponerse de acuerdo y mejora la sensación de los consumidores estadou-nidenses, los analistas estiman que en la segunda mitad del año los mercados presentarán importantes revalorizaciones. “Si bien consideramos que el principal elemento de riesgo corresponde a la crisis soberana de Europa, creemos que los efectos que ésta pueda tener sobre la renta variable serán más intensos en ese continente y no tanto en de las otras regiones. En este sentido, y a diferencia de 2011, la renta variable respondería más a factores idiosincrásicos de cada economía”, dice Felipe Mercado, gerente de estudios de Banchile Inversiones.

En línea con las perspectivas descritas para el escenario externo, la economía local, luego de presentar una desaceleración durante el primer semestre, “terminará por evidenciar un mayor dinamismo hacia la segunda parte del año”, añade Rodrigo Jacob, gerente de estudios de BICE.

Pero si bien todo eso no garantiza que 2012 será un buen año en términos bursátiles, Francisco Obilinovic, subgerente de estudios de renta variable nacional de Penta Corredores de Bolsa, afirma que los acuerdos para avanzar en una solución de la crisis de deuda en Europa, junto con eventuales futuras reducciones a la tasa de política monetaria por parte del Banco Central, “pueden ser catalizadores que afecten positivamente al desempeño accionario local”.

Mejor dentro de Chile
Después de un año de fuertes caídas, el mercado de renta variable nacional se presenta como una opción interesante para los expertos. Salvador Arenas, gerente del departamento de estudios de LarrainVial, sostiene que las empresas chilenas continúan presentando buenas perspectivas. “A esto se suma que muchas acciones sufrieron un fuerte ajuste durante 2011, por lo que algunas se están transando a múltiplos atractivos”, explica.

Hay expertos, como Rodrigo Jacob, de Bice, que esperan una primera mitad del año bajista, en que el IPSA puede caer pero para recuperarse en la segunda.

Desde Penta, Obilinovic, apunta que manteniendo cierta selectividad a la hora de componer una cartera de acciones locales, se puede acceder a un retorno esperado interesante a mediano plazo. “Además, históricamente la bolsa chilena nunca ha mostrado dos años de retornos negativos”, puntualiza.

En CorpBanca Administradora General de Fondos, su gerente comercial, Alejandro Magnet, sostiene que 2011 fue un mal año debido a la aversión al riesgo de los inversionistas y no porque los fundamentos de las empresas fueran malos. “Ello sienta las condiciones para una recuperación de la renta variable local en un contexto global de menor riesgo”, diagnostica.

Por sectores, los analistas de diversas entidades se indican por las compañías de retail, energía y construcción.

Mientras, Gabriela Clivio, gerente de estrategia en VanTrust Capital ,cree que los inversionistas entrarán a la bolsa chilena de manera selectiva porque, si bien hay acciones que están a buen precio, “el IPSA como un todo se está transando a una relación precio utilidad superior a las 20 veces, y hay otros mercados emergentes dentro de Latinoamérica que están mucho más atractivos en términos de múltiplos, como es el caso de Brasil”.

Las acciones del año
Según el consenso del mercado está claro que durante el ejercicio se debería construir una cartera mayormente compuesta por valores defensivos y algunos cíclicos. En general, entre las acciones favoritas para incluir en el portafolio figuran Cencosud, Falabella, Lan, E-CL, Salfacorp y CMPC.

“Vemos oportunidades en acciones del sector construcción (Besalco-Salfacorp), así como Comercio (Cencosud –Falabella) y acciones como LAN y SQM. También vemos oportunidades en acciones con valorizaciones y dividendos atractivos como SM Chile B y Habitat”, enumera Salvador Arenas, gerente de estudios de LarrainVial.

En este escenario, los sectores que se muestran con valoraciones más atractivas son aquellos que durante el año 2011 estuvieron más castigados, como construcción, commodities y retail. En ese orden, Emiliano Villaseca, gerente general de Tanner, destaca: Salfacorp, CMPC, Cap y Falabella. Y suma los papeles de Lan, E-CL, Andina y Sonda.

En FIT Research, E-CL, Falabella, Cencosud y Lan también se cuentan entre de las favoritas. “Además de Gener”, dice Diego Sepúlveda, analista financiero de la entidad.

En Penta, en cambio, Obilinovic, encuentra que el sector forestal es uno de los más atractivos. “La importante corrección del precio de la celulosa, tanto de fibra larga como de fibra corta impactó en forma importante en la valoración bursátil de empresas como Copec y CMPC. Ambas compañías se caracterizan por un sólido perfil financiero y plan de inversiones, junto con contar con un valioso patrimonio forestal para desarrollar futuros negocios. También consideramos que Antarchile (holding controlador de Empresas Copec) es una atractiva alternativa de obtener exposición al sector forestal, toda vez que transa con un descuento significativo respecto a su principal inversión (Copec)”, argumenta.

En Bice, Jacob expresa que muestran preferencias por empresas “como Endesa, LAN, Cencosud, Ripley y E-CL”.

Frágil equilibrio
La crisis que azota a los mercados desarrollados ha dejado un panorama bastante atractivo para invertir en algunos instrumentos de esos países. Según los analistas, el crecimiento mundial rondará el 3% en 2012, lo que permitirá que las ganancias de las empresas aumenten en Europa y Estados Unidos en torno a un dígito.

El mayor consenso es que Wall Street lo puede hacer mejor que Europa, y por eso las opciones más atractivas en el mercado de renta variable pasan por las compañías norteamericanas con fuerte presencia en los mercados emergentes, encargados de empujar el carro de la economía global en 2012.

Alfonso Molina, de Molina & Swett, afirma que todavía es demasiado pronto para volver a Europa. También le gustan las bolsas emergentes y, en especial, las asiáticas. “Por tanto, en Europa apostaría por aquellas compañías con exposición a emergentes”, afirma.

Y Villaseca, de Tanner, insiste en que no hay que olvidar el atractivo del mercado chino y, los países de la costa Pacífico como Indonesia, Tailandia y Singapur. En América Latina ve opciones interesantes en Brasil, Colombia y Perú.

Para quienes estén interesados en invertir en Estados Unidos, Ramón Suárez, gerente de renta variable de Munita, Cruzat y Claro, recomienda concentrar el portafolio en compañías que se beneficien de un dólar débil y del crecimiento de los países emergentes.

Entre las grandes empresas norteamericanas con exposición emergente los analistas recomiendan Colgate, McDonald’s, Coca-Cola o Walmart, así como algunas compañías tecnológicas.

Los emergentes en la cima
Aunque en promedio todos los analistas recomiendan no sobreponderar el extranjero, los mercados que más se repiten dentro de los favoritos son: América latina y Asia.

Magnet, de la AGF de CorpBanca, asegura que hacia fin de año la atención estará centrada en los países de menor desarrollo que los hoy llamados emergentes.

En Banchile están sobre-ponderando Estados Unidos, Latinoamérica y Asia Emergente, mientras que sub ponderan Europa, Japón, Europa Emergente, Medio Oriente y África, puntualiza Felipe Mercado.

Ramón Suárez, de MCC, dice que los mercados más atractivos hoy día están en Brasil e India, debido a que la fuerte caída de 2011 hizo muy atractivos sus múltiplos de valorización.

En la misma línea, Gabriela Clivio añade que “otro mercado atractivo es Rusia; este año puede ser definitivamente el año de los BRIC, después de tantos años de decepciones”.

La omnipresente volatilidad
Los analistas apuestan a que en todos los frentes habrá avances y retrocesos, lo que se traducirá en una alta volatilidad. 2012 será un año de fuertes oscilaciones en el mercado, por lo cual buscar refugios será difícil.

“Todavía quedan pendientes algunos episodios de volatilidad en el entorno económico externo que provocarán episodios en los que el mercado buscará asilo en referenciales de renta fija como los bonos del tesoro americano o del alemán. Pero estimamos como mayor probabilidad que, a partir del segundo trimestre, el rendimiento de estos papeles empiece a subir, escenario que fundamentalmente se materializaría en los papeles del Tesoro estadounidense dado que la dinámica de dicha economía debiera mantener un leve sesgo al alza”, sostiene Diego Figueroa, subgerente de economía y renta fija del departamento de estudios de LarrainVial.

Por eso, si el horizonte de inversión es de mediano a corto plazo, lo mejor es apostar por activos líquidos.

El refugio de la UF
Aunque los intereses de estos productos se han ido relajando en los últimos meses, los analistas consideran los la renta fija como una opción “muy atractiva, por su garantía y rentabilidad en el corto plazo”.

Propiciada por una mantención o baja de las tasas de interés durante 2012, los expertos ven en estos instrumentos una opción “muy interesante” de inversión.

“Vemos valor en la renta fija local, especialmente en papeles UF, producto de presiones inflacionarias en el corto plazo, debido, principalmente, al estrecho mercado laboral y a la fuerte demanda interna. Ante la fuerte caída de las tasas de largo plazo, recomendamos mantener una duración baja en UF, principalmente en bonos corporativos de buena clasificación de riesgo”, afirma Katherine Boragk, directora de inversiones Wealth Management de Celfin Capital.

Jorge Ramírez, gerente general de BancoEstado Corredores de Bolsa, afirma que lo recomendable para 2012 es mantener una estrategia de inversión compuesta, principalmente, por una cartera de 80% de renta fija y 20% de renta variable. Aconseja instrumentos del Banco Central para los más conservadores y bonos bancarios y de empresas para los más agresivos, esos que buscan un spread mayor.

Alfonso Molina, afirma que como la tasa monetaria no debería seguir bajando, lo ideal son “los instrumentos presentados en UF”.

Obilinovic, de Penta, manifiesta que “desde el punto de vista de la rentabilidad, en caso de empeorar la situación económica nacional e internacional, el Banco Central podría bajar la TPM, con lo cual se producirían ganancias de capital importantes en los instrumentos de renta fija”.

Sin embargo, Villaseca, de Tanner, advierte que en la medida en que los inversionistas perciban los menores niveles de riesgo que se están dando en el mundo, lo más probable es que se reduzca la cantidad de portafolios conservadores y esos recursos fluirán hacia la renta variable. “Esto propone un escenario de moderación en los precios de la renta fija”, puntualiza.

Una oportunidad en bonos de empresas internacionales
El cierre a cal y a canto del financiamiento corporativo en Europa ha llevado a que un gran número de grandes multinacionales se lancen a la emisión de deuda para apalancar sus cuentas.

Los expertos ven en los bonos de empresas una gran oportunidad; sobre todo, por la solvencia de que pueden presumir algunas compañías. Por eso, en Banchile recomiendan estar atentos a las emisiones. “Es atractivo invertir en papeles investment grade, con una ponderación algo mayor en países desarrollados por sobre emergentes, lo que permitirá dar seguridad y estabilidad al retorno de la cartera de inversión”, explicita Rodrigo Ibáñez, subgerente de estrategia de Banchile Inversiones.

En cambio, Ramírez, de BancoEstado, se inclina por países emergentes como Brasil y México, que presentan altos retornos de inversión. “En países desarrollados no, porque las tasas están en el piso y el riesgo de crédito en alza”, puntualiza.

Ramón Suárez, de MCC, dice que la renta fija corporativa emergente presenta interesantes oportunidades, “dado que los emisores son empresas instaladas en países de mayor crecimiento y solvencia.Y además, durante los últimos dos años, las firmas han emitido deuda para refinanciar sus pasivos y tener un mejor perfil de vencimientos, disminuyendo el riesgo de default”.

Póngale cemento
La construcción será uno de los sectores relevantes de 2012. Tanto en Chile como en los demás países emergentes se presentan enormes oportunidades en el desarrollo inmobiliario y de grandes obras de infraestructura, coinciden los expertos consultados.

No hay analista que no incluya instrumentos financieros del sector, aunque con un horizonte de inversión de más largo plazo que otras alternativas.

Katherine Boragk, del Wealth Management de Celfin Capital, sostiene que para el sector inmobiliario nacional “hay varios elementos para estar positivos”, como tasas y spreads históricamente bajos, economía cercana al pleno empleo, alta confianza de los consumidores, stocks de unidades cayendo fuertemente en los últimos trimestres… sobre todo, en el segmento medio de UF 1.000 a UF 2.000. “Creemos que la demanda para el sector va a seguir tan fuerte como en 2011, y probablemente sea un muy buen año para el mercado de segunda vivienda también”, sostiene.

Añade que para el mercado de oficinas, a pesar de haber muchos metros cuadrados en construcción, existen ubicaciones en sectores adyacentes a corredores ya consolidados, con terrenos a precios razonables, donde se pueden desarrollar nuevos proyectos con muy buena rentabilidad. “Además, en general, las valorizaciones que vemos en el mercado secundario de oficinas y centros comerciales siguen siendo muy atractivas, por lo que continuamos positivos en este segmento”, señala.

Obilinovic, de Penta, aconseja sumar las posibilidades de diversificación que entregan los fondos de desarrollo y renta inmobiliaria, además de los distintos tipos de activos subyacentes que conforman las carteras de los instrumento específicos como oficinas, comercio, residencial, hoteles, industrial, bodegas, etc.

Respecto del mercado internacional, el subgerente de estrategia de Banchile Inversiones Rodrigo Ibáñez destaca algunos países de Latinoamérica, mientras que Villaseca, de Tanner, ve oportunidades de largo plazo en Estados Unidos, España e Irlanda donde el sector inmobiliario comienza a bajar de precios.
Gabriela Clivio añade que Brasil es otro mercado interesante “no sólo a nivel residencial, sino a nivel de infraestructura”.

Darán que hablar
En cuanto a “novedades”, como mercados o instrumentos que darán que hablar este años, los analistas coinciden en que las sorpresas vendrán primordialmente de países emergentes, empresas medianas y sectores como la tecnología.

Entre los países figura un grupo de naciones que aún no forman parte de los denominados mercados emergentes, pero que están entrando en un camino de crecimiento que los podría llevar a generar grandes oportunidades, como Colombia, Ucrania, Chipre, Estonia o Nigeria, entre otros.

Diego Figueroa, de LarrainVial, anticipa que los mercados emergentes seguirán siendo un destino atractivo ante las elevadas tasas de crecimiento y —en muchos casos— marcos institucionales cada vez más estables. “En ese contexto, podrían ser interesantes las empresas del sector petróleo en Colombia, dado el ajuste de precios en 2011”, advierte.

Alfonso Molina, en tanto, se apunta por el sector inmobiliario y la construcción en el mercado de Estados Unidos, mientras que Villaseca, de Tanner, prevé que se privilegiarán los negocios bursátiles menos tradicionales, como el sector tecnológico o productos más riesgosos, “como las notas estructuradas, por ejemplo”, sostiene.

En el ámbito local, Magnet augura que volverán a primera línea en Chile las acciones de mediana o baja capitalización.

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CÓMO HEMOS CAMBIADO

 

Más rica, global y conectada, la Bolsa de Santiago ya no es lo que era antes. Casi todo ha cambiado. Desde la vida de los operadores hasta la forma de hacer negocios. Sólo se mantienen algunos ritos y el estereotipo del corredor. La rueda, el tradicional piso de negociaciones, ahora se usa como escenario para aperturas o remates. Por Fernando Vega; fotos, Verónica Ortiz.

Desde que surgió Internet, ya nada es igual en el viejo edificio de la Bolsa de Comercio de Santiago (BCS), en pleno centro de la ciudad. Aunque cada día se transan más y más millones, los corredores apenas visitan la rueda. Hay oficinas vacías y las costumbres y el lenguaje han cambiado. Las míticas libretas negras, en que los operadores anotaban las órdenes de compra y venta en medio de ensordecedoras jornadas, han quedado sólo para el recuerdo.

La inmensa mayoría de las transacciones bursátiles hoy se ejecuta a través de computadores instalados en modernas oficinas en el barrio El Golf, donde se consolida el nuevo polo financiero chileno.

El mercado está a años luz de lo que era. No hay conversaciones de cafetería, parsimonia ni tiempo para distraerse un rato. Velocidad es la palabra clave. La negociación de valores online en tiempo real ha hecho que todo se acelere: si antes la ejecución de una orden tomaba entre 30 segundos y un minuto, ahora una transacción tarda menos de un segundo. Y hay programas informáticos que incluso permiten hacerlo más rápido.

En abril del 2010, la BCS inició oficialmente las operaciones del Telepregón HT (Telepregón High-Frequency Trading), una plataforma de negociación capaz de procesar tres mil órdenes de compra y venta por segundo. Tal cual: a una velocidad inferior a un milisegundo; es decir, más rápido que un parpadeo.

Con ello no es de extrañar que el tradicional piso de negociaciones –donde se hacían las transacciones a toda voz– se use sólo en forma ocasional como escenario de lujo para engalanar actividades tan simbólicas como la apertura de una empresa o remates muy importantes o peleados.

El ingreso de los inversionistas institucionales (AFP, fondos mutuos, aseguradoras) y extranjeros a la bolsa también ha cambiado las formas de operar. Hasta mediados de los 80, los clientes regulares de la rueda santiaguina eran principalmente las grandes fortunas nacionales, la iglesia católica, fundaciones y diversas organizaciones que compraban acciones para mantenerlas por años. Hoy, en cambio, los inversionistas conservan los papeles en la cartera sólo por un par de meses “o apenas días u horas”, dicen en el mercado.

El gatorade y el estereotipo
La vida de los operadores también ha dado un giro. Y bastante fuerte. Hoy ninguno empieza a trabajar sin saber primero cómo cerró Asia y qué previsiones hay para el día. Antes –aseguran los operadores más antiguos–para estar informado bastaba conocer los elementos fundamentales de las empresas nacionales, ser más listo que el promedio o tener una buena fuente que proveyera de datos.

Los clanes financieros históricos de la rueda tampoco se han mantenido al margen de la metamorfosis. En pocos años, el monopolio que mantenían las corredoras más tradicionales saltó por los aires. La llegada de nuevos actores rompió la baraja.

Pero lo que sigue intacto es el fantasma de los estereotipos. Con la ayuda de Hollywood, la idea de que los corredores de bolsa están en la cima del mundo y se sienten amos del universo se reafirma a diario. Y más aún, con tanta crisis económica y gente culpándolos –a veces no sin razón– por los desastres financieros.

El clásico ejemplo hoy es Gordon Gekko, el protagonista de la célebre película Wall Street, en quien muchos ven reflejado al típico ejecutivo chileno del sector: una actitud ganadora, porte aristocrático e implacable pragmatismo para hacer dinero. A eso se suma la pinta: traje azul o gris, corbata, camisa blanca, mocasines negros y smartphone de última generación.

También se mantiene fijo el horario. Los intermediarios financieros conservan la costumbre de iniciar la jornada todas las mañanas a la misma hora. A las 8:00 AM ya están en sus puestos, aunque a diferencia de antaño –cuando trabajaban parados en la rueda– hoy están sentados en escritorios funcionales, llenos de papeles y con una o dos pantallas que muestran los gráficos y la evolución de diversos mercados. Un teclado, varios teléfonos, calculadora, el infaltable lápiz pasta y cuaderno o block de notas complementan el kit básico del corredor chileno.

La rutina dice así: prender el computador e ir a la página de Bloomberg, revisar los diarios y leer algunos informes. El café sigue reinando, pero el Gatorade y la Coca-Cola Light ganan cada vez más espacio sobre sus mesas. En las conversaciones, el deporte mantiene su tradicional sitial de trending topic.

A las 9.30, cuando abre el mercado, la adrenalina comienza a correr. Como siempre.

Antes no era así
Construido en 1917 y declarado monumento nacional en 1981, el edificio de la Bolsa apenas ha sufrido modificaciones. Por sus estrechos pasillos, amplios salones y numerosas oficinas han pasado muchas generaciones de ejecutivos.

Hasta principios de los 90, el mercado y el barrio que lo circundaba eran uno de los enclaves del poder en Chile. Por el eje de las calles La Bolsa, Nueva York, Bandera y Moneda podía verse caminando a algunos de los hombres más ricos e influyentes del país.

La Bolsa era un reducto de profesionales de buena familia y pertenecer al sector financiero era sinónimo de status, glamour y altos ingresos. Ello hizo brotar un exclusivo comercio en la zona. Hubo desde restaurantes hasta florerías, sastrerías y sombrererías que pagaban los arriendos comerciales más caros de la capital. Era el metro cuadrado de oro, un barrio elegante y lleno de vida. “No como ahora”, se queja Nelson Salas, locatario de la floristería que está en la esquina de Nueva York y La Bolsa. Sus padres le han contado que en la mañanas más frenéticas el murmullo de la sala de ruedas era tal que hasta podía traspasar los gruesos muros de la Bolsa y oírse en la calle. Le decían que a eso de la dos de la tarde era usual ver a los corredores dirigiéndose raudos a almorzar al Club de la Unión, al que algunos volvían por la tarde para tomarse un trago.

Hoy, los operadores comen delante de sus computadores, siempre conectados a los mercados internacionales, mientras mueven los recursos que inversionistas grandes y pequeños ponen diariamente en sus manos. No hay tiempo para otra cosa.

A Jaime Larraín, dueño de Larraín Corredores, estas nuevas formas no le gustan nada. Es uno los pocos intermediarios que aún mantiene su oficina en el edificio de la Bolsa, la que atiende él mismo. Lleva 56 años en el oficio y ha visto pasar por ahí a varios ejecutivos y empresarios del rubro. “Todo esto ha cambiado mucho. Antes toda la familia bursátil estaba aquí, uno se veía a diario con todos; si no era en la rueda, era en el Club de la Unión o en los cafés, pero había mucho contacto. Todo eso se ha perdido”, comenta.

Apodado “el maestro” por varias generaciones, su voz –y sobre todo sus consejos– dejó huella en numerosos operadores.

Mil “cartones”
Hasta mediados de los 90, al edificio no se podía entrar sin corbata ni chaqueta. Había un manual de comportamiento y a nadie se le podría pasar por la cabeza la idea de quitarle un negocio a otro. La palabra empeñada valía más que cualquier documento y prácticamente todo se hacía en forma manual.

Para comprar una acción, el vendedor debía indicárselo al martillero, para que éste a su vez informara (a través de un circuito interno) al pizarrero, que iba anotando la operación con tiza en la pizarra, y a un dactilógrafo, quien dejaba oficialmente registrado el negocio en un documento. Esa anotación luego se utilizaba para preparar estadísticas y cobros de derechos y para hacer llegar la información a los involucrados en la operación.

En ese entonces, todos los valores se cotizaban a viva voz. CMPC se llamaba “cartones”, y Telefónica, “cetecé”. Había sesiones de rueda que duraban una hora o un poco más, lo que obligaba a estar muy atento. Cuando alguien cerraba un negocio gritaba “conforme”, palabra que después derivó en “forme”, luego en “form” y finalmente en un sonido intranscriptible.

Era clásico ver que cinco minutos antes del cierre cada operador empezaba a calzar sus negocios, hacía las cuentas y comprobaba cómo había concluido su jornada. Durante ese periodo, las operaciones y los precios de compra y venta se reconfirmaban telefónicamente. Eso se sigue haciendo hoy día, pero en forma automática.

Ya en 1988 la rueda se revolucionó con la incorporación del telepregón, el primer sistema de negociación computacional. Partió con las acciones menos líquidas, para que los usuarios fueran acostumbrándose. Unos meses después, todo el mercado estuvo en línea. Ahí se produjo el cambio. Para siempre. Los corredores comenzaron a distanciarse del edificio y se incorporaron nuevos competidores: las corredoras filiales bancarias.

Tiempos de competencia
Los nuevos bancos de inversión desembarcaron con la sola misión de hacer dinero. Y desataron una competencia extrema. Sus menores comisiones comenzaron a golpear a los corredores más tradicionales, que poco a poco fueron cerrando o asociándose. En 1991 había 42 casas de bolsa. Hoy quedan 31.

Con menores márgenes, la única forma de mantenerse en el negocio fue el volumen. Y ahí la rueda vio entrar a nuevos ejecutivos. Una buena parte de especialistas recién egresados de las universidades se tomó el mercado, convirtiéndose en la nueva aristocracia del parqué que cortejaba sobre todo la anhelada chequera de los fondos de pensiones, que en los 90 reinaron sin contrapeso.

“En esa década las tradicionales y centenarias pizarras a tiza desaparecieron. Fueron reemplazadas por una pizarra electrónica que se inauguró en 1993”, recuerda Carlos González, un operador que debutó con Santander Corredores en 1991.

Después, con el cambio de siglo, vinieron la especialización y los cuestionamientos. Los informes de research, los análisis técnicos y de fundamentos se convirtieron en el must de la industria. Hoy casi no hay casa de bolsa grande sin equipo de especialistas siguiendo empresas, sectores y mercados con el fin de ofrecer mejores alternativas de inversión a sus clientes.

Frases como “pérdidas menores de lo previsto”; o “en línea con lo esperado” o “mejor que las previsiones” se transformaron en los nuevos clichés de la industria. Ahora ya no interesan sólo las ganancias o el dividendo, sino que también la creación de valor y las perspectivas de crecimiento. Esos datos equivalen a posibilidades de ganancias o pérdidas en el corto plazo.

También entraron a escena los complejos sistemas informáticos y de ingeniería financiera que permiten calcular precios y anticipar tendencias. Son máquinas, que concretan compras y ventas automáticas.

Más ricas y seducidas por una oleada de compañías que se abrieron a bolsa, las personas volvieron al mercado. “Es el momento en que la administración profesional de los patrimonios comienza a tomar forma. Después nacieron los family offices que se convirtieron en un nuevo actor relevante”, dice Rodrigo Amézaga, socio de AD Capital y ex gerente general de BCI Corredores de Bolsa.

Otra característica de la década ha sido la competencia. Y las crisis. Nadie quiere quedarse abajo de ningún negocio. Ni en los valores más líquidos ni en los menos cotizados. Por eso, algunos gestores se han tenido que acostumbrar a ofrecer además de “oportunidades” de negocios, una mejor gestión del riesgo.

La volatilidad ha obligado a banqueros, brokers y gestores a incrementar el peso de los activos alternativos en sus ofertas. No sólo acciones, monedas, bonos o futuros, sino también inversiones inmobiliarias, capital de riesgo, diversificación geográfica o participaciones en empresas no cotizadas. El mandato de los clientes es claro: privilegiar la liquidez.

Al igual que en el resto del mundo, uno de los grandes temas ha sido la manipulación del mercado. El uso de información privilegiada y los rumores y prácticas que bordean la legalidad para obtener millonarias ganancias han hecho que la Superintendencia de Valores y Seguros exija cada vez mayores medidas de control, para restringir abusos.

Mientras ello ocurre, el principal desafío 2012 de la Bolsa de Santiago es crear un mercado de derivados y seguir la integración con Perú y Colombia. Es que, desde que surgió Internet, ya casi nada es igual en el viejo edificio.

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FACEBOOK BAJO LA LUPA

 

La red social más famosa del mundo sigue dando que hablar. Esta vez no por una película sobre su excéntrico creador, Mark Zuckerberg, sino por su esperada entrada a la bolsa.

La exitosa trayectoria de Facebook, que en sólo siete años logró conquistar a 845 millones de usuarios, ahora deberá probar que su modelo de negocio es sostenible en el tiempo y que puede seguir rentabilizando su plataforma.

Richard Hunter, jefe de acciones de Hargreaves Lansdown, uno de los principales gestores de fondos de UK, con varias inversiones en el sector tecnológico, adelantó para Capital un informe que dará a conocer a sus clientes en las próximas semanas, en el cual desmenuza los riesgos a que se exponen quienes quieran invertir en Facebook.

 

 

El excesivo control de Mark Zuckerberg: el CEO de Facebook posee el 28,4% de las acciones de la red social y un 57% de los derechos de voto. También es quien nombra al heredero para cuando él ya no esté en estas tierras. Para Richard Hunter, hay que mirar con cautela el poder de Zuckerberg. “Podría generar mucha dependencia en un solo individuo y, ¿qué pasaría si Mark se aleja de la empresa?

¿Cómo mantener la publicidad? La mayor fuente de ingresos de Facebook es la publicidad. En 2009 ésta representó el 98% del negocio, en 2010 fue un 95% y el año pasado bajó a un 85%. Para Hunter, mantener la inversión publicitaria es un gran reto, y una de las trabas es que las compañías pueden abrir perfiles con sus productos y dejar de publicitar en Facebook. “La baja de anunciantes es preocupante y puede dañar seriamente el negocio, ya que la publicidad, simplemente, es lo que hace a Facebook”, dice Hunter.

La amenaza de Renren, el Facebook chino: para Hunter son pocas las empresas directamente comparables con Facebook. Sin embargo, está Renren, la red descrita como el Facebook chino que si se lleva a escala, podría alcanzar la misma cantidad de usuarios o mayor, lo que sería una competencia directa.

Regulación del Gobierno de Estados Unidos: el acceso inadecuado o la divulgación de información de los usuarios en forma incorrecta puede afectar la reputación de Facebook ante un ente regulador, alerta Hunter. El negocio de la red social está sujeto a las leyes estadounidenses e internacionales, que protegen la intimidad de los datos, entre otros aspectos. Además, hay que tener en cuenta que las leyes están constantemente sujetas a cambios e interpretaciones inciertas.

Aparatos móviles: parte de la estrategia de expansión de Facebook es hacer crecer su uso a través de los celulares. Sin embargo, Hunter recalca que se trata de un modelo que no ha sido probado con éxito, lo que potencialmente podría abrir la puerta a otra categoría de usuarios. Facebook debe comprometerse a desarrollar mejor esta área.

Aumento de usuarios: para Hunter, es poco probable que Facebook mantenga la tasa de crecimiento de sus usuarios. A finales del 2011 sufrió una desaceleración cuando sólo hubo un aumento de un 5,6%, en comparación con el 10,5% de 2010. El especialista también duda que los niveles de penetración en los diferentes mercados aumenten.

El poder de Zynga: es el juego más popular de Facebook, en el que los usuarios compran virtualmente. La aplicación ha logrado mucho éxito y Hunter asegura que es una fuente de ingreso, que la compañía necesita y debe consolidar. De acuerdo a las presentación realizada por la empresa, los ingresos mundiales generados por la venta de bienes virtuales aumentaron de 2 mil millones de dólares a 7 mil millones en 2010 y se vaticina que aumentará a 15 mil millones en 2014.

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LA RENTABILIDAD DEL PINCEL

 

No sólo empresas y números atraen a los inversionistas. El mercado financiero del arte está empezando a entrar con fuerza en los portafolios de las bancas privadas del mundo.

Y sus rentabilidades están atrayendo hasta los más escépticos. De hecho, quienes decidieron invertir en arte en 2011 obtuvieron más ganancias que aquellos que apostaron por el índice S&P 500, que reúne a las 500 compañías más grandes del mundo.

Así lo demostró el Mei Moses Art Index, un indicador diseñado por investigadores de la Universidad de Nueva York que rastrea los precios de venta de las obras, que obtuvo un rendimiento muy superior al tradicional S&P 500 el año pasado (ver gráfico).

El mismo resultado arrojó un estudio elaborado por Artnet, que sigue el precio de las obras de 50 artistas contemporáneos. Según sus mediciones, las obras de Andy Warhol y Damian Hirst tuvieron mejores rendimientos que el S&P 500 en los últimos diez años.

El arte como activo financiero se está transformando en un must para los inversionistas que buscan diversidad.

Basados en esa premisa, Deloitte y la consultora ArTactic, lanzaron a fines del año pasado su primer Reporte Financiero del Arte, que evidencia el cada vez mayor interés de los gestores de las bancas privadas por el mercado del arte. Según el documento, el 56% de los bancos que encuestaron para realizar su informe confirmó un mayor interés de los inversionistas por poner su dinero en activos tangibles, como el arte.

El informe evidencia además que las inversiones en el mercado del arte en el mundo van al alza. En 2011 los inversionistas destinaron 96.028 millones de dólares para entrar en alguno de los 44 fondos de inversión en arte que existen alrededor del mundo.

La gran mayoría de estos fondos han proliferado en China, pero se espera que en los próximos meses se abran al menos 8 nuevos en lugares como Luxemburgo, Estados Unidos, Suiza y Singapur. En Latinoamérica la tendencia aún no ha entrado con fuerza: sólo existen dos fondos dedicados al mercado del arte: Artemundi y Brazilian Goleen Art Fund.