Pharmaris, el laboratorio que produce el EpiPen dice que compras directas perjudican su negocio y advierte sobre la calidad de esos productos. El ISP le respondió que solo autorizará algunas importaciones. La droga se vende en más de 100 mil pesos y puede salvar vidas.

  • 13 junio, 2019

En Estados Unidos es considerada la droga símbolo del poder de las farmacéuticas. Hasta Hillary Clinton habló de ella en las últimas elecciones presidenciales de ese país. Se llama epinefrina, o adrenalina autoinyectable, pero es más conocida como EpiPen, un compuesto inyectable capaz de salvar la vida de los niños con alergias graves. Pero que cuesta más de 100 mil pesos en Chile.

Por eso, varias familias con pacientes de esa condición se han unido para importarlo directamente y así conseguir una rebaja de al menos un tercio en su precio. O más.

Pero Pharmaris, el laboratorio que produce el EpiPen no quiere tantas importaciones. Y así se lo hizo saber al Instituto de Salud Pública (ISP) el 27 de marzo pasado. Según consta en los registros de audiencias de la Ley del Lobby, los ejecutivos del laboratorio, Víctor Aravena y Pamela Morales se reunieron con Patricia Carmona, Jefe del Subdepartamento de Registro y Autorizaciones Sanitarias del ISP para preguntarle si la entidad “seguirá aceptando la importación por uso personal, existiendo registro para EpiPen”.

La entidad estatal es la encargada de autorizar la venta de medicamentos en el país y también de validar importaciones directas en caso de escasez, necesidad urgente o cualquier otra razón de salud pública que justifique saltarse autorizaciones y alterar el negocio de las farmacéuticas.

Pharmaris es titular de dos productos EpiPen que se venden en Chile y hace varios años que reclama contra las importaciones para el uso personal de este producto, debido a que a su juicio no solo contravienen el reglamento sanitario, sino que perjudican su negocio, ya que el registro o permiso para vender la droga en el país le pertenece. La farmacéutica también alega que las compras directas desde el extranjero pueden alterar la calidad del producto.

El ISP respondió a la firma que hará cumplir la norma de tal manera que “si no corresponde la importación por uso personal para este producto, no se aceptará”.

Según las entidades que importan el EpiPen, como la Fundación Creciendo con Alergias, las familias de los niños en riesgo de anafilaxia tienen grandes dificultades para comprar este tratamiento que puede salvar la vida en caso de una reacción alérgica grave.

Los fabricante de EpiPen han dominado el mercado de estas inyecciones durante al menos la última década. Otros laboratorios también producen la epinefrina, pero sus versiones no son muy comercializadas o prescritas por los médicos chilenos.