Sepa por qué hablar de lujo entre los amantes de los automóviles hoy ya no es sinónimo de full equipo; conozca el incipiente poder de las mujeres en el mercado automotor; entérese de cuáles son las tecnologías que no deben faltar en su auto y repase la historia de Jaguar, icono entre los modelos deportivos.

  • 1 agosto, 2012

 

Sepa por qué hablar de lujo entre los amantes de los automóviles hoy ya no es sinónimo de full equipo; conozca el incipiente poder de las mujeres en el mercado automotor; entérese de cuáles son las tecnologías que no deben faltar en su auto y repase la historia de Jaguar, icono entre los modelos deportivos.

 

Redefiniendo el lujo
Mujeres al volante
Revolución Tech
Jaguar

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Redefiniendo el lujo

 

Más que estadística, realidad visible: las calles de Chile son pasarelas para los autos premium. Hoy representan el 3,4% del mercado total, mientras que en países desarrollados llega a un 10%, por lo que se espera que siga creciendo. Pero ¿qué se entiende hoy por auto de lujo? Una guía para una época post “full equipo”. Por Javier Izquierdo; fotos, Marcas.

Hace tres décadas la frase no dejaba espacio a dudas: full equipo. Dos palabras que dejaban claro que el auto en cuestión contaba con una batería de sistemas que, al menos, implicaba alzavidrios eléctricos, dirección asistida y el siempre confortable aire acondicionado. En ese tiempo, esas cualidades eran entendidas casi como un pasaporte al lujo. Hoy, son cosa del pasado.

La masificación de éstas y otras tecnologías, para que un auto sea considerado de lujo o premium, debe convocar otros aspectos que lo posicionen mucho más allá de un enorme universo de modelos que, a estas alturas, están muy bien equipados.

“La primera variable que uno debe considerar es el posicionamiento de precio, pero ello no es la única que define a un auto de lujo per se. Desde la perspectiva Porsche, variables como marca, prestaciones y nivel de servicio son fundamentales a la hora de definir un auto de lujo. A lo cual se deben sumar la tradición de la marca, su portafolio de modelos y el nivel de innovación que aporta a la industria, explica Antonio Gauci, gerente comercial de Porsche.

Desde la perspectiva generalista, las marcas de lujo representan la vanguardia y han definido el equipamiento que después llega al público masivo. “El lujo abarca muchos más factores a la hora de especificarlo, como por ejemplo: el confort, la elegancia, la tecnología, el diseño y el equipamiento. VW es una marca generalista y transversal, que ha sabido incorporar detalles de lujo que ponemos más cerca del público general, como la calidad en los acabados, la seguridad y la potencia”, agrega Roberto Álvarez gerente automotriz Volkswagen.

Hecho a mano
“Se fabrican como en un atelier; son vehículos exclusivos, hechos a pedido, con alta deportividad, confort y máxima seguridad. Para los dueños de un Ferrari o de un Maserati, son importantes la calidad y el tipo de prestaciones de sus vehículos, pero también el detalle en sus terminaciones, que pueden definir desde su propio computador para que un artesano los realice”, explica Nicholas Parkes, gerente general de Grupos Fiat y Chrysler y presidente de la Asociación de Marcas de Lujo de Chile (AML).

El crecimiento del mercado chileno del lujo en Chile es un tema recurrente en los medios, que registran en sus páginas nuevas marcas antes imposibles de ver en Chile. A las tradicionales Audi, BMW, y Mercedes-Benz, se suman Alfa Romeo, Volvo y Land Rover, que cuentan con una larga tradición en el país. Los actores que han ingresado en la última década en el segmento son Ferrari, Maserati, Lexus y Aston Martin. La última en llegar y que también es sinónimo de alto lujo es Rolls Royce.

“Este segmento ha crecido a tasas más altas que el mercado total, lo cual se debe a factores como el reflejo del crecimiento económico del país, el menor miedo de la gente a reflejar su posición económica y, por el lado de las marcas, al resultado de la estrategia de captar un público más juvenil extendiendo sus líneas de productos a modelos de entrada a precios competitivos”, analiza Rodrigo Espinoza, gerente comercial de Jaguar y Land Rover.

El concepto de bienestar en su máxima expresión está muy relacionado con el lujo. Más que un producto en particular, el cliente adquiere una suerte de membresía, un estatus propio, que lo convierte en socio y amigo de la empresa que le vendió su modelo. “Hoy, el comprador exige que un auto de lujo cuente con todas las prestaciones y tecnologías que se pueden encontrar en cualquier mercado europeo o norteamericano. Nuestro consumidor es exigente y quiere estar constantemente a la vanguardia de las últimas prestaciones y exclusividad. Para satisfacer tal demanda, contamos con nuestras líneas AMG, en las que hay elementos de mayor deportividad y lujo, lo que en algunos casos nuestros clientes pueden hacer a pedido”, explica Michael Riebensahm, gerente División Automóviles Kaufmann.

Según Nicholas Parkes, en 2011 el segmento creció en un 55% para terminar el ejercicio con ventas por sobre los 117,8 millones de dólares, lo que “se debe principalmente a dos cambios en el segmento del lujo. Primero hay una creciente oferta, por lo que se produce una mayor dinámica. Están Aston Martin, Ferrari, Maserati, Porsche y ahora se suma Rolls Royce. Segundo, existe un cambio en las conductas del consumidor. La gente se está atreviendo, está disfrutando del producto, está entendiendo y valorando la tecnología y la seguridad qué hay detrás de cada auto, de cada máquina”, agrega.

Fronteras VIP
Con una oferta abundante, creciente y referencial para la competencia, en el segmento de lujo es posible contar con lo más avanzado y sofisticado de la industria a nivel global. Se trata de un nivel mínimo que está muy por encima de las llamadas marcas generalistas, concepto que identifica a aquellos constructores que apuntan a público más masivo y al volumen. La mecánica del lujo, en cambio suma en la dedicación y la exclusividad. Cambia el volumen por el valor agregado.

“Las exigencias básicas:o alta potencia, gran aceleración, control crucero, seguridad llevada al máximo con gran número de airbags, sistema de seguridad pro activa, sistema multimedia y conectividad, y podría enumerar muchos otros elementos, que debe incluir un auto que se hace llamar de lujo. Sin embargo, a mi juicio, la personalización es la clave. Por eso, en Porsche tienes la opción de configurar un auto a tu medida, incluso lo puedes recibir en Alemania y probarlo en pista. Esto último, personalización y experiencia, hacen de un auto un verdadero modelo de lujo”, agrega Gauci, de Porsche.

Esta relación directa con el cliente y el trato delicado y cercano parecen ser clave en estos automóviles. Un consumidor que pretende gastar al menos varias decenas de miles de dólares en su próximo auto está comprando también una forma de compra de excelencia. “Para nosotros, vender un auto no es una relación transaccional, es vender una experiencia. Experiencia que se inicia desde que el cliente se acerca a alguna de nuestras sucursales a cotizar un auto. Es una relación que simplemente no termina nunca, en la que estudiamos con mucho profesionalismo todos los puntos de contacto entre el cliente y Volvo. Hoy podemos estar orgullosos de mostrar tasas de renovación de más de un 50%; es decir, gente que alguna vez se subió a Volvo y nunca más se salió de la marca”, expone Matías Hernández, gerente comercial de Volvo.

Más que simples automóviles, el lujo es una experiencia continua, avasalladora, que permea todos los estamentos de la vida de una persona encumbrada a este nivel. Sus usuarios –o más bien beneficiarios– utilizan sus autos como una burbuja de movilidad que permite llevar el nivel de su vida a todas partes, con algunas prerrogativas que los autos muy bien saben dar: emociones.

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Mujeres al volante

En Chile, la opinión de las mujeres siempre ha sido trascendente a la hora de comprar un auto, pero hoy una nueva generación de profesionales empoderadas tras el volante redefine el mercado. Las marcas están conscientes y responden con modelos y campañas que las reconocen en lo que era considerado “un juego de hombres”. Por Javier Izquierdo.

Los factores que separan a las mujeres de los hombres en cuanto a consumo de automóviles han evolucionado. Hace 10 años, las diferencias eran muchas; hoy, los motivos para seleccionar un auto son bastante parecidos. Buscan cosas muy similares”. La frase, que echa por tierra estereotipos y tendencias del pasado, es de Margaret Brooks, marketing director de Chevrolet en Estados Unidos.

Brooks sabe que, más allá del análisis sociológico y de las estadísticas de ingreso, la mujer hoy está lejos de aquella dueña de casa que opinaba desde la sombra sobre el automóvil familiar. Hoy, ella decide comprar el auto que quiere. La adquisición de un auto dejó de ser un juego eminentemente masculino.

“La mujer ahora está cumpliendo papeles muy diversos e importantes. Puede ser madre y una profesional exitosa con actitud, con carácter. Su día a día va combinando diversos escenarios y está llena de actividades. Se preocupa de sí misma, se expresa y posiciona. Una mujer así elige un auto que apoye cada una de sus decisiones, que represente lo que es y lo que quiere lograr”, reflexiona Roberto Álvarez, gerente Automotriz de Volkswagen.

En Estados Unidos, la cosa está clara hace rato y al volante son las manos femeninas las que mandan: dos tercios de los autos colocados en ese país son comprados por mujeres, y el alcance es mayor al considerar que de 10 elecciones de compra al menos 8 están fuertemente influenciadas por una mujer.

“Actualmente las mujeres han ido incrementando su participación en la elección del auto familiar, principalmente por los atributos funcionales y de seguridad y, en particular, por los gustos particulares. Hoy son bastante más independientes, pero de igual manera muy informadas. En todo caso, se trata de decisiones que, dada su importancia, es consultada ya sea con la pareja, parientes o amigos”, cuenta Rodrigo Palma, gerente general de Renault.

Yo decido
“Las marcas de a poco se han centrado en satisfacer los gustos del público femenino, ya que actualmente en ellas se centra el poder de compra, de forma paralela al hombre. Por eso es que el enfoque está en llegar a ambos públicos, que están dispuestos de forma paralela a disfrutar de las ventajas tecnológicas y de lujo que proporcionan. Algunos de estos canales, que nosotros mismos hemos explotado, son los portales de Internet y algunas estrategias más osadas, como cupones de descuento online. También se han hecho muy comunes los test drive femeninos, que permiten sentir la experiencia de manejo y alto estándar en confort”, agrega Michael Riebensahm, gerente División Automóviles Kaufmann, representante en Chile de Mercedes-Benz.

Movilidad propia, que se complementen con los roles actuales de la mujer, son los factores que definirán su consumo a futuro. Las mujeres quieren su espacio y los constructores de autos responden: “la mujer profesional y exitosa de hoy busca principalmente que su auto no sólo responda a la función, sino que también cumpla con sus necesidades emocionales. En un estudio realizado con nuestras marcas se refuerza bastante el vínculo emocional con el vehículo, respondiendo éste, entre otros aspectos, a un lugar que es 100% para ellas, en el cual pueden reflexionar, personalizar y adecuar a sus necesidades”, asegura Rodrigo Espinoza, gerente comercial de Jaguar y Land Rover.

Este nuevo poder femenino permea el marketing de las marcas y redefine sus estrategias. La imagen del hombre como conocedor y comprador de autos pierde influencia ante el nuevo rol de la mujer como factor de decisión. “El incremento de la influencia femenina en la decisión de compra del auto ha hecho que las marcas automotrices las incorporen de manera más activa en sus campañas. Ello implica promocionar los modelos no sólo en los medios masculinos y especializados, sino que también incorporar revistas femeninas y de moda, así como otras actividades propias de las mujeres como tendencias en estilo de vida y espectáculos, entre otros”, dice Mariano Dominguez, gerente de marketing de Chevrolet.

Más allá del color
Si la mujer es referente hoy en la compra, son sus decisiones las que configuran cómo se estructura, por ejemplo, una gama de productos. “La apuesta es fuerte al momento de atraerlas. Los aspectos que más valoran las mujeres son la seguridad y el espacio interior. Si bien la mujer hoy en día es más ejecutiva, prioriza estos aspectos pensando en los hijos. Sin embargo, para la toma de decisión han incluido factores como comodidad y los elementos tecnológicos que hacen los viajes más placenteros, como bluetooth o el sensor de retroceso”, opina Andrés Barrios, gerente general de Opel en Chile.

Este cambio en las tendencias se hace patente al ver los modelos que se dirigen a la mujer. El ejemplo del Volkswagen Passat es claro. La marca en Chile cuenta con la fotógrafa María Gracia Subercaseux como rostro de una campaña que apunta al público femenino, en un auto que hace un tiempo era icono masculino. “Diseño, seguridad y elegancia. Esas son las principales características que busca una mujer exitosa con las cosas claras. Passat es un vehículo que cumple cien por ciento con esas expectativas, líneas suaves, que le entregan seguridad, calidad alemana y sofisticación”, suma Roberto Álvarez de Volkswagen.

Los todoterrenos de marcas especializadas, como Jeep o Land Rover son otros buenos ejemplos. Hace poco relacionados con tipos rudos y aventureros, hoy empoderan a sus dueñas. “Nuestros modelos son elegidos tanto por hombres como por mujeres. Pero del portafolio de las marcas del grupo, hay muchos que son preferidas por ellas como el Jeep Compass, el Dodge Journey, el Dodge Durango y el Jeep Wrangler Rubicon”, afirma Verónica Barahona, jefa de marketing del Grupo Chrysler.

¿Un cambio de rumbo? Adelantada teoría. Si bien la historia se empeñó en dejar a los autos como objeto de deseo masculino, no hay que olvidar que la primera persona que condujo en auto fue una mujer: Bertha Benz, esposa del constructor alemán Karl Benz, que fue la pionera en disfrutar un paseo junto a sus hijos. Hoy, simplemente, vuelven a manos femeninas.

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Revolución tech

Conectividad total a alta velocidad. No se trata de un aviso de servicios de Internet, sino de cómo enfrentan las principales marcas de autos la avasalladora era digital. Dispositivos para estar conectado sin perder el control, mejorar la conducción deportiva y off-road y hasta para estacionar son los avances digitales para los automóviles de hoy. por Javier Izquierdo.

El automóvil, como pocos ingenios humanos, ha ido reflejando el desarrollo económico y social de su contexto. Desde la segunda revolución industrial en adelante, con la masificación del automóvil a partir de la ya legendaria línea de montaje del Ford T a comienzos del siglo pasado, pasando por el auto del pueblo alemán, el mítico Volkswagen para atacar la crisis europea de posguerra; incluyendo el streamline de los cincuentas y llegar a la aparición de motores menos contaminantes con la crisis del petróleo en los 70. El automóvil sigue las tendencias y las lleva más lejos.

Hoy, fiel a su naturaleza, el auto bien puede ser considerado una interface más, plagada de servicios diseñados para cuidar y facilitar la vida a su usuario. Claro, todo, sin contar con la avanzada de autos híbridos y/o eléctricos a raíz de la neoconciencia ecológica generada a partir de la crisis del petróleo y el calentamiento global.

Ahora, cuando el siglo XXI acelera de la mano de Facebook, Twitter y todo lo que tenga aroma a Silicon Valley, la industria del motor otra vez se da cuenta de los tiempos e incorpora los últimos progresos tecnológicos. El presente ha mandado al olvido esa idea de que el automóvil era sólo un medio de transporte.

“Hay un nuevo consumidor, que conoce detalles, que demanda tecnologías, que sabe lo que pasa en el mundo, que espera los nuevos modelos y que busca en el auto algo mucho más completo que un medio de transporte. Nuestros clientes quieren la extensión de su casa y/u oficina, con cada vez más tecnología y mejores herramientas de conectividad y entretención”, precisa Pablo Haase, gerente general de Ford Motor Company Chile.

El ejecutivo de Ford toca un punto sensible. Según estudios de la Federal Highway Administration de Estados Unidos, anualmente una persona viaja en promedio 21.700 kilómetros en auto; esto quiere decir que, si se considera una velocidad promedio de 80 km/h, estaría viajando más de 270 horas en forma ininterrumpida. O sea, más de once días completos.

¿Hacia dónde vamos con tanta cifra? A que se hace indispensable que el automóvil se transforme en una extensión del hogar, pues la cantidad de tiempo que se pasa en el vehículo es tan alta que la única forma de hacerla llevadera (más, considerando los niveles de congestión en las grandes ciudades) es adaptándolo a la cotidianeidad individual. Y lo que hoy está primando en el mundo es el progreso tecnológico. Por lo mismo, aunque suene paradójico, a los automóviles no les queda otro camino que ser un refugio de modernidad. Y si es touch, mejor aún.

Si bien esta situación se está viralizando hacia los diferentes segmentos, en el estrato superior es una necesidad. “Para que un modelo sea exitoso en el segmento premium, debe incluir elementos tecnológicos que permitan a la marca diferenciarse de sus competidores y demostrar lo innovador y vanguardista de este tipo de productos”, comenta Andrés Barrios, gerente general Opel Chile.

Una opinión similar posee Verónica Barahona, jefa de Marketing Grupo Chrysler, quien señala que “es fundamental hoy en día el equipamiento tecnológico del auto. Los clientes están expectantes ante lo nuevo en tecnología y también es un punto diferenciador al comparar con la competencia de otras marcas”.

Eso sí, junto a la necesidad de contar con el mayor número de elementos tecnológicos posibles, también ocurre que en variadas ocasiones esos dispositivos ni siquiera se utilizan. Es más, algunos usuarios ni siquiera saben cómo funcionan. En este caso, independientemente de la utilización o no de estos gadgets, estar a la vanguardia tecnológica es indispensable para posicionar una marca.

“Hoy en día el valor percibido del equipamiento tecnológico es muy alto, ya que éste avanza vertiginosamente y, por ende, los usuarios exigen una rápida actualización en los modelos que buscan. Independiente de que no sean utilizados todos los accesorios tecnológicos, para el usuario es de vital importancia saber que cuentan con ellos en caso de requerirlos. Esto es señal también de que la marca y el modelo en particular están alineados con la evolución de la tecnología”, indica Rodrigo Espinoza, gerente comercial de Jaguar y Land Rover.

Seguridad y conectividad
Al hablar de tecnología en los automóviles, se puede pensar que sólo se trata de enlazar el celular al equipo de audio, tener pantallas de última generación o incluso disponer de Internet. Pablo Haase señala que “la inclusión de tecnología se puede dividir en áreas como Seguridad, Confort, Conectividad / Entretención y Eficiencia”.

Eso sí, estas áreas no se encuentran aisladas unas de otras. De hecho, la interacción consigue el mejor resultado. Y hacia ese objetivo trabajan los distintos fabricantes.

Pero, como es lógico, la seguridad es uno de los aspectos con mayores progresos; mal que mal, nadie se muere si no está conectado el iPhone al auto.

Gracias a compañías que llevan decenas de años trabajando en el desarrollo de dispositivos que permitan minimizar los daños en caso de accidente, con la alemana Bosch como estandarte, poco a poco se fueron incorporando como normas los cinturones de seguridad, la carrocería con deformación programable y las barras laterales, por nombrar algunos. Ahora, en países desarrollados se exige la presencia de airbags, del sistema antibloqueo de frenado (ABS) y el control de estabilidad (EBD). En Chile se está a la espera de ambos, tanto de los últimos elementos mencionados como del desarrollo.

Pero los airbags, el ABS y el EBD son los más reconocidos. Hay una serie de otros elementos que ya se encuentran en los vehículos que se comercializan en Chile y que permiten un manejo más seguro.

Volvo ofrece en su gama modelos que cuentan con el denominado City Safety, dispositivo que detiene el auto en forma automática si el conductor no lo hace debido a distracciones. Otro dispositivo que ofrecen sus modelos es el Control Crucero Adaptativo, el cual permite mantener la misma distancia con el vehículo precedente sin que el conductor ejerza acción sobre los pedales. Y esto por nombrar algunos, pues la lista de elementos de seguridad en los autos suecos es extensa.

Para los amantes del off-road, Land Rover innovó con el sistema electrónico de ayuda a la conducción en diferentes condiciones de camino, denominado Terrain Response. Este mecanismo, que debutó en el Discovery 3, permite elegir entre una conducción en condiciones normales, nieve, barro, arena o piedras. Un verdadero piloto automático para quienes no son muy dotados al volante y que ahora se encuentra, utilizando un sistema similar, en decenas de todoterrenos.

Mercedes-Benz fue otra firma que marcó un hito, cuando incorporó en la Clase B el Parktronic, sistema automático de detección y asistencia al estacionamiento que -literalmente- estaciona de manera automática el auto, sin intervención de las manos del conductor, quien sólo debe preocuparse de controlar de la velocidad. Este sistema ya se expandió y se ve en otros modelos, como el Land Rover Evoque.

Para futuro, el desafío es mayor. Volvo tiene en su agenda conseguir que no ocurran más accidentes con un Volvo involucrado y para eso trabaja en un sistema que permita conectar a los vehículos. Así, podrá detenerse en forma automática en caso de peligro. Ford también va en esa línea con el cinturón de seguridad inflable, que debería estar en los próximos modelos de la firma del óvalo.

Así como la seguridad ha visto innumerables progresos, la conectividad no se queda atrás. En este caso, marcas generalistas como Ford y Fiat exhiben grandes avances, mientras hacia el museo van partiendo los equipos de sonido con lector de CD. Ahora se requieren bluetooth, entradas auxiliares, puertos USB y conexiones para iPhone.

Para solucionar esta situación y ofrecer elementos propios, algunas marcas desarrollaron sistemas de infoentretención que permiten personalizar los gustos e intereses de los usuarios.

Respecto de esta situación, el máximo ejecutivo de Ford precisa que “fuimos pioneros en desarrollar junto a Microsoft el sistema de entretenimiento SYNC, el que ha derivado en el completísimo My Ford Touch, donde se combinan elementos como pantallas táctiles de información, comandos centralizados manejados por voz e información de calles vía GPS”.

“En relación a las tecnologías que permiten mayor interacción con el automóvil, Fiat ha implementado exitosamente en sus modelos el sistema de información y entretenimiento Blue & Me, desarrollado sobre la plataforma de software de Windows Embedded Auto”, señala Claudio Campos, gerente comercial del Grupo Fiat.

Ambos sistemas, al igual que el MINI Connected, el UConnect de Chrysler o el MMi de Audi, buscan mantener al conductor conectado a su mundo de trabajo, familiar y social, permitiéndole comunicarse mediante comandos por voz. De esta manera no se sacan la vista de la ruta ni las manos del volante, por lo que el manejo es más seguro.

“El desarrollo tecnológico en este ámbito está enfocado justamente a crear una nueva experiencia al conducir, la que sin duda debe estar acorde con las necesidades actuales. Todos los avances en esta línea potencian la mayor personalización de los vehículos, entregan diversión durante el traslado e información de utilidad tanto para el conductor como para sus acompañantes”, añade Claudio Campos.

“La tecnología permite mantener la conectividad que los tiempos de hoy exigen sin sacrificar seguridad en el proceso de conducción” precisa Rodrigo Espinoza.

Es el presente de la industria, que cobija al interior de sus puertas el vertiginoso avance de la tecnología que demandan las nuevas generaciones.

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Vida y obra de un felino

Fundada en 1922 por Sir Williams Lyons, Jaguar Cars ha trepado desde entonces hasta la cúspide del mercado automotor, lugar de privilegio donde habitan sólo los mejores fabricantes del mundo. Sus creaciones hacen soñar, y actualmente es uno de los nombres que enorgullecen a la vieja escuela británica. Por Leonardo Pacheco; Fotos, Jaguar Media.

Hablar de Jaguar es equivalente a dar un paseo por la campiña, degustar un Queen of Puddings o beber una humeante taza de té. Si existe una marca enraizada con su país natal, es la firma de Coventry, nombre que heredó del sitio donde está instalada su fábrica principal. Ya en sus orígenes destacó por ir más allá de los márgenes establecidos en cuanto a lujo, tecnología y deportividad, fortaleza que le significó sobrevivir al flagelo de la II Guerra Mundial, para retomar sus actividades con mayor impulso y ofreciendo nuevos avances en el campo de la automoción.

Todo comenzó en el lejano año de 1922, cuando Sir Williams Lyons, un prominente ingeniero y hombre de negocios, fundó la empresa SS Cars Ltd., dedicada al diseño y fabricación de sidecars para motocicletas. Cinco años más tarde, la firma había crecido y su prestigio era tan sólido que pudo darse el lujo de reorientar su modelo de negocio hacia la producción de carrocerías deportivas para vestir a los ejemplares provenientes de las casas Austin, Morris y Fiat. A Sir Lyons le apasionaban las carreras de autos, y esa pasión fue la que lo llevó a recorrer otros caminos, que lo alejarían de los “carritos” para motocicletas, y que lo llevarían a convertirse en uno de los personajes más influyentes de Europa.

Pero antes de la consolidación, en el periodo de la preguerra, los ejemplares SS 90 y SS 100 dieron mucho de qué hablar en el círculo de los adinerados gentlemen drivers. Los exigentes pilotos de la época ensalzaron las virtudes del motor de seis cilindros en línea y 2,5 litros de desplazamiento; el que, montado en una elegante carrocería biplaza, era capaz de derrotar a los más veloces bólidos de esos convulsionados años. Se dice que, por ser coches de conducción nerviosa y con un nivel de agilidad superlativo, se les entregó el apodo de Jaguar, como ese magnífico felino de pelaje manchado.

SS Cars Ltd. cerró sus puertas durante el gran conflicto bélico, y una vez que la paz volvió al viejo continente el nombre SS (Swallow Sidecar) ya no sonaba tan bien. ¿Por qué no Jaguar? se preguntó el infatigable Sir Lyons, y poco tiempo pasó desde que replanteó el nombre de su compañía y retomó la fabricación de veloces automóviles.

En 1948, el mismo año en el que Jaguar Cars comenzó a funcionar, salió al mercado uno de los modelos más emblemáticos de dicho alero: el XK 120. Entre las historias curiosas, está la bofetada que recibieron los escépticos que no creían en esta “nueva” marca, aludiendo que la sigla 120 no la merecía el coche, ya que era incapaz de lograr 120 millas por hora; cuando se hicieron las pruebas, el potente Jaguar XK 120 alcanzó más de 20 millas extras al tiempo prometido. La noticia corrió por todos lados, elevando hasta el cielo la reputación de Jaguar Cars y la de su ingenioso fundador.

Nueva camada
La década del cincuenta impuso nuevos desafíos a la marca, especialmente en las pistas de competición, ante lo cual el fabricante respondió de manera rotunda y eficiente con un veloz coche llamado C Type; de éstos sólo se fabricaron 54 unidades. Sobre la base de C Type, el experto aerodinamista Malcom Sayer desarrolló el victorioso D Type, un bólido que logró aplastantes triunfos en las 24 Horas de Le Mans de los años 1953, 1955, 1956 y 1957.

Una seguidilla de notables ejemplares cautivó a los compradores británicos y de los otros países a los cuales Jaguar estaba llegando por medio de agencias oficiales. Gran Bretaña vivía su mejor época cuando se hablaba de automóviles, y pese a la abundante cantidad de fabricantes pequeños y medianos que se disputaban el mercado inglés, Jaguar siempre se mantuvo en la delantera. Los avances tecnológicos de la posguerra incitaron el lanzamiento de la saga de modelos MK, considerada por los entendidos como la obra maestra de Sir Lyons.

En esta nueva camada se manifestó la veta elegante de la marca, dejando la deportividad –momentáneamente– de lado. Las largas carrocerías tipo limousine, pintadas en dos colores y con interiores colmados de madera y metal pulido, egresaban por cientos desde las instalaciones de Coventry.

El vertiginoso ritmo se mantuvo hasta 1963, momento en el que Jaguar presentó el S Type, que fue la antesala del hermoso y deseable XJ6; un coupé de características muy especiales, que hasta ahora vale su peso en oro. Y dentro de esta especial familia también hubo un ejemplar destinado a convertirse en leyenda: el potente XJS con motor V12 de 5,3 litros y 285 caballos.

Nace una leyenda
También de la notable pluma de Malcom Sayer, genio diseñador del D Type, surgió uno de los coches más legendarios de la casa Jaguar, y uno de los ejemplares más buscados por los coleccionistas de todo el mundo; nos referimos al E Type.

Fue presentado en el Salón de Ginebra de 1961, pero más que ser una simple cara bonita, este automóvil llegó con una serie de avances técnicos, todos ellos extraídos de las pistas de competición.

El motor de seis cilindros en línea tenía doble eje de levas y podía encontrarse con cilindradas de 3,8 o de 4,2 litros; esta última, reservada sólo a la versión descapotable y con una potencia máxima de 265 CV.
El E Type era un coche extremadamente atractivo, hasta el punto de haber ganado innumerables premios al diseño, incluso en la época actual. Se produjo a partir de 1961 y se mantuvo vigente hasta 1975, año en el que la mayor parte de la producción fue enviada a Estados Unidos. Antes de descontinuarse, el E Type incluyó un exuberante motor V12 que producía 272 caballos.

Presencia en Chile
En el país, los intereses de Jaguar son protegidos por Ditec, empresa que lo representa y se preocupa de mantenerlo en una posición de avanzada en el segmento que reúne a las marcas Premium. En 2011 alcanzó un 8,6% de market share, equivalente a 81 unidades vendidas; para este año se esperan los mismos excelentes resultados.

Cuatro linajudos ejemplares forman el abanico con el cual la casa británica dice presente, comenzando por la elegancia del XF, para continuar con la opulencia del XJ, la deportividad del XK y el alto performance del XKR-S.

El XF fue creado por Ian Callum, jefe de diseño de Jaguar Cars, con el propósito de renovar la familia y de paso crear una nueva tendencia en materia de sedanes; sus líneas colmadas de innovación así lo indican. La oferta de motores para este modelo es muy interesante, ya que considera cuatro alternativas, siendo la menos potente una de 3 litros con 238 CV, y la más poderosa un turbocargado de 5 litros con 510 caballos.

El XJ, por su parte, es una berlina de alta sofisticación y lujo, que con su carrocería de cinco metros de largo exalta los sentidos hasta el extremo de hacerla lucir como una obra de arte sobre ruedas. En este caso hay dos bloques disponibles, ambos de 5 litros, pero con potencias de 385 y 510 caballos.

Uno de los modelos que más recuerda al legendario E Type es el XK, y se trata de un bello deportivo de proa larga y zaga corta. Aquí se ofrecen dos tipos de carrocería, una con techo sólido y otra descapotable; el alto performance es la credencial más sólida de este bólido. El primer motor es un 5 litros atmosférico de 385 caballos, y el segundo un turboalimentado, también de 5.000 cc, pero con 510 CV.

XKR-S es el último peldaño de esta escalinata de oro. Este coupé es impulsado por una planta motriz de 5 litros, con un erogue de potencia de 550 caballos. Este súper deportivo acelera de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos, y sin mayor preámbulo alcanza una velocidad máxima de 300 km/h.

Proyectos a futuro
Jaguar no descansa, y pese a su excelente desempeño sigue trabajando para conseguir nuevos logros tecnológicos y aumentar la gama de productos. Uno de los esfuerzos más recientes es el C-X75, coche experimental que emite 99 g/km de CO2 gracias a su avanzado sistema de automoción híbrido. Un motor térmico trabaja conjuntamente con dos electromotores, cada uno de ellos conectados a los ejes. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en 3 segundos, y su velocidad máxima es de 320 km/h.

El C-X16 es el segundo coche importante de destacar, otro híbrido que, utilizando la fuerza de un motor térmico y la eficiencia de uno eléctrico, puede acelerar de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos y correr a más de 300 km/h. La potencia combinada es de 475 caballos, y una trasmisión automática de ocho velocidades es la encargada de absorber el enorme torque emanado de esa poderosa maquinaria (450 Nm).