A fines de octubre, la octava sala de la Corte de Apelaciones de Santiago falló contra Aguas Andinas y le ordenó pagar una indemnización de más de mil millones de pesos a los pobladores de la Villa Alto Jahuel por los malos olores que sufrieron durante 2003 y 2005 a causa del mal funcionamiento de la planta de tratamiento de aguas servidas La Farfana.  

  • 17 noviembre, 2011

A fines de octubre, la octava sala de la Corte de Apelaciones de Santiago falló contra Aguas Andinas y le ordenó pagar una indemnización de más de mil millones de pesos a los pobladores de la Villa Alto Jahuel por los malos olores que sufrieron durante 2003 y 2005 a causa del mal funcionamiento de la planta de tratamiento de aguas servidas La Farfana.  

A fines de octubre, la octava sala de la Corte de Apelaciones de Santiago falló contra Aguas Andinas y le ordenó pagar una indemnización de más de mil millones de pesos a los pobladores de la Villa Alto Jahuel por los malos olores que sufrieron durante 2003 y 2005 a causa del mal funcionamiento de la planta de tratamiento de aguas servidas La Farfana.  
Un caso que, a juicio de Carlos Pizarro, el abogado que defendió a los pobladores, sienta un precedente para futuras demandas de este tipo.

-¿Por qué este caso sienta un precedente?
La sentencia condenatoria contra Aguas Andinas es un gran paso en la protección del medio ambiente. No existen otros fallos que hayan otorgado indemnizaciones por daño moral a causa de malos olores. Con este fallo se incentiva que las empresas sean más cuidadosas a la hora de operar, pues se estableció que la planta de tratamiento no sólo funcionó mal, sino que hubo una conducta negligente y culpable. Además se desechó toda alegación de la defensa de la empresa, que pretendía excusarse alegando fuerza mayor o caso fortuito.  

-¿Cómo la nueva institucionalidad ambiental se hace cargo de este tipo de situaciones?
Permitirá tener una mayor protección del ambiente libre de contaminación y, al mismo tiempo, se logrará acceder en forma más expedita a indemnizaciones por daños ambientales. Una importante novedad consiste en que para evaluar el daño ocasionado debe considerarse la situación patrimonial de la empresa contaminante, dado que una firma con mayores recursos está en mejores condiciones de evitar el daño y, si no lo hace, la lesión a los derechos de los afectados es aún más relevante.

-¿Cuáles son los pasos a seguir en este caso? ¿Irán a la Suprema?
La sentencia condenatoria fijó una indemnización exigua, que no representa ni repara el daño ocasionado a los pobladores. Es criticable que no haya establecido razones o fundamentos para la rebaja de la indemnización a sólo dos millones de pesos. En razón de esta omisión se intentará que la Corte Suprema eleve el monto a indemnizar y así lograr una reparación plena a los pobladores.