Ayer el mexicano aterrizó en la compañía en reemplazo de Ignacio Cueto, en un escenario complejo con una reducción del 95% de sus operaciones para el mes de abril. «El mundo paró pero nosotros seguiremos volando y manteniendo la conectividad donde se nos permita operar», señaló a través de un correo. 

  • 2 abril, 2020

«En los 90 años de historia de LATAM, nuestra aerolínea ha vivido todo tipo de turbulencias, pero ninguna como la que atravesamos actualmente». Así comienza el mensaje que Roberto Alvo envió a sus usuarios, donde explica cómo continuarán las operaciones de la aerolínea. Para el caso de Brasil, habrá 39 destinos internos disponibles, mientras que en Chile habrá frecuencia a 13 ciudades dentro del país, suspendiendo temporalmente Rapa Nui, Castro y Osorno. En el caso de Perú, Argentina, Colombia y Ecuador, habrá suspensión total de todo vuelo doméstico. En vuelos internacionales, se mantendrá frencuencia -de forma imitada- entre Santiago y Sao Paulo, Sao Paulo y Miami y Nueva York, además de los vuelos Santiago Miami y Los Ángeles.

«En este momento nuestro vuelo más importante es cuidar tu salud, la de todos nuestros pasajeros y colaboradores», dice Alvo. «Mientras podamos, continuaremos volando por las familias que necesitan volver a casa, pacientes que requieren de un órgano y ciudades que necesitan médicos para atender esta contingencia. Cuiden de sus familias, que nosotros seguiremos trabajando para que ojalá muy pronto podamos seguir haciendo que todos los sueños de nuestros pasajeros lleguen a su destino».

El perfil de Alvo

Roberto Alvo es un hombre que no le tiene miedo a los cambios. Nacido en México, antes de dedicarse a estudiar ingeniería estructural, cursó por tres años física en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Algo que queda de esos años es su gusto por la astronomía, ya que tiene varios telescopios en su casa.

Corría el año 1987 y Alvo no sabía que estaba comenzando el camino que lo llevaría a conducir Latam 35 años después.

El inicio profesional no fue del todo fácil. Tras salir en 1993 de la universidad, se dedicó a la venta de software en una empresa llamada Alef Data. No resultó, pero llegó a la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM), para convertirse en analista financiero, y en menos de cinco años llegó a ser gerente.

En noviembre de 2001 parte su ascenso en la aerolínea de los Cueto. El ejecutivo tenía varios años de experiencia cuando aterrizó a la gerencia de finanzas de Lan. Su llegada coincidió con el período de expansión, cuando los accionistas decidieron abrir operaciones en cuatro países de Latinoamérica: Argentina, Perú, Ecuador y Colombia.

Durante diez años y con una alta rotación de cargos, Alvo adquirió las habilidades necesarias para transformarse en un hombre clave en el período de fusión de Lan-Tam en 2012 -durante dos años dedicó la mayor parte de sus días a planificar la logística del negocio- y entrar definitivamente como un player en Brasil.

A partir de ese año y hasta 2017, el ejecutivo se convirtió en el CEO internacional de Latam y tuvo la responsabilidad de asumir las pérdidas y ganancias de las operaciones internacionales con ingresos de US$ 4 mil millones.

Entre 2015 y 2017, Alvo duplicó los márgenes comerciales y jugó un papel fundamental en la negociación para incorporar a Qatar Airways como nuevo accionista. Su éxito lo transformó en vicepresidente comercial del Grupo Latam en 2017 y después en el hombre que Enrique Cueto depositaría toda su confianza para dejarle su cargo.

Latam dista mucho de ser la empresa que era hace seis meses cuando Delta compró un 20% de participación. Por eso, su misión es clara: sacar adelante a Latam y poner a volar pronto sus aviones.

No viajemos

Un video de la compañía venía adjunto en el mensaje del Alvo, el que hace un llamado a detenernos y no viajar. «Hoy nos toca mirar hacia el horizonte desde los balcones, patios, terrazas. Y no desde la ventana de un avión. El llamado es claro: apagar los motores pensando en un futuro», dice el video.