Por: Marcelo Soto Fotos: Verónica Ortíz Es un jueves por la tarde y Marcelo Papa, recién nombrado director técnico de Concha y Toro, recibe una docena de muestras de pinot noir del valle de Limarí. Hay vinos de San Julián y Quebrada Seca, dos subáreas de esa zona, y la idea es elegir la mezcla […]

  • 23 noviembre, 2017

Por: Marcelo Soto
Fotos: Verónica Ortíz

Es un jueves por la tarde y Marcelo Papa, recién nombrado director técnico de Concha y Toro, recibe una docena de muestras de pinot noir del valle de Limarí. Hay vinos de San Julián y Quebrada Seca, dos subáreas de esa zona, y la idea es elegir la mezcla que podría ir para confeccionar un nuevo Amelia, una de las etiquetas de alta gama de la viña chilena. No es fácil elegir entre tantas posibilidades, pero Papa piensa un segundo y dice: “De esta muestra, un 60% y de estas dos, 20 y 20”. Su asesor vuelca las proporciones indicadas en un tubo de ensayo. Probamos el resultado y es excelente. El ojo y el paladar de este enólogo formado en la UC son imbatibles.

Estamos en la bodega de Puente Alto, donde nace Don Melchor, el icónico cabernet sauvignon, que ha figurado varias veces entre los mejores del mundo. Por ahí cerca están los viñedos de Almaviva (que la viña chilena elabora junto a la francesa Barón Philippe de Rothschild) y a un costado los de Viñedo Chadwick (del grupo Errázuriz), que han obtenido 100 puntos en medios especializados. Es, por así decirlo, el sector más aristocrático de la vitivinicultura nacional, aunque esté rodeado de barrios bravos.

La presión inmobiliaria ha sido una amenaza creciente, pero estos paños, debido a su alta calidad, se mantienen casi intocados…

“Ya es difícil seguir aumentando volúmenes, porque cada vez el crecimiento es más lento. Y entonces en estos próximos 20 años queremos premiunizar nuestros vinos”.

“El brexit nos golpeó porque de la noche a la mañana, tuvimos 20 % menos por la caída de la libra esterlina. Y súmale dos cosechas malas”.

“Eduardo Guilisasti es el guía, pero son temas que se van decantando. En la vida, algunas cosas caen de porrazo y otras van madurando”.

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