Según Peter Wadhams, jefe del Grupo de Física del Océano Polar de la Universidad de Cambridge, estamos apenas evitando el desastre climático con los pequeños cambios de nuestras vidas, como los paneles solares, dieta vegana o reciclar plástico. El profesor ha estado estudiando el hielo marino por casi 50 años. “Reducir nuestras emisiones no va […]

  • 6 septiembre, 2017

Según Peter Wadhams, jefe del Grupo de Física del Océano Polar de la Universidad de Cambridge, estamos apenas evitando el desastre climático con los pequeños cambios de nuestras vidas, como los paneles solares, dieta vegana o reciclar plástico.

El profesor ha estado estudiando el hielo marino por casi 50 años. “Reducir nuestras emisiones no va a ser suficiente para prevenir consecuencias catastróficas”, dice a Wired. En su abrasador libro nuevo, A Farewell to Ice, presenta una serie de maneras radicales y a veces teóricas para salvar la civilización.

  • Aspiradoras de carbón

Una manera de revertir el calentamiento global sería aspirar los gases de efecto invernadero que ahora están calentando la Tierra. “La captura aérea directa de CO2 es algo una investigación en la que todo el mundo debería poner dinero”, dice Wadhams. “El problema es que el sentido de la urgencia no está allí “.

  • Buques de salinidad

Los ingenieros de la Universidad de Edimburgo diseñaron una flota de embarcaciones que atravesarían cientos de pies de agua del océano hacia el cielo, rociando las nubes con cristales de sal para que reflejen más luz solar. Las naves se dirigirían a áreas con persistentes nubosidades marinas, como las costas californianas y chilenas.

  • Globos con chispas

Investigadores de EE. UU. y Reino Unido han propuesto lanzar ácido sulfúrico o dióxido de azufre a la estratosfera usando globos, aviones o proyectiles de artillería, llenando efectivamente el cielo de destellos para desviar la luz del sol. Dichas inyecciones de aerosoles son prometedoras, dice Wadhams, pero introducen dilemas ambientales: también podrían agotar la capa de ozono.

Revise el artículo completo en Wired.