Desde hace tiempo que Bélgica está enfocando sus esfuerzos en eliminar gradualmente su producción de energía nuclear. Esta finalidad cobró mayor importancia a nivel mundial a partir de la crisis de la central de Fukushima, en Japón, luego de que una ésta se saliera de control tras el terremoto y tsunami que afectaron la isla. […]

  • 5 febrero, 2013
Isla Foto: BBC

Isla Foto: BBC

Desde hace tiempo que Bélgica está enfocando sus esfuerzos en eliminar gradualmente su producción de energía nuclear. Esta finalidad cobró mayor importancia a nivel mundial a partir de la crisis de la central de Fukushima, en Japón, luego de que una ésta se saliera de control tras el terremoto y tsunami que afectaron la isla.

Entre las posibles alternativas para lograr este objetivo, producir energía eólica parece ser una de las más convenientes, por las evidentes ventajas del viento; recurso abundante, renovable, limpio y ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, la extracción de este recurso depende enteramente de las condiciones climáticas, por lo que  no se puede obtener bajo demanda.

La idea de este proyecto es que la energía producida por molinos de viento que no se utilice se emplee para alimentar una turbina de agua ubicada en el centro de la isla, por eso la forma de dona. Según sus impulsores, se estima que el proceso de construcción tarde aproximadamente unos cinco años.

Mediante la construcción de esta isla, que se ubicaría en el mar del Norte a 3 km de la costa del país, Bélgica espera producir 2.300 megawatts en su isla artificial, remplazando significativamente los 3.000 megawatts que producen hoy en día cada uno de los dos reactores nucleares que funcionan en el país.

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