El inicio del año escolar en el hemisferio norte y los recientes tiroteos en Estados Unidos han aumentado el interés de los padres por proteger a sus hijos de posibles ataques en sus recintos escolares. «El mercado está tratando de resolver un problema que nuestros políticos se han negado a resolver», dice el director de Guns Down America, un grupo de defensa del control de armas.

  • 7 agosto, 2019

Tras los tiroteos en Ohio y en el centro comercial en Texas, que causaron la muerte de 32 personas, la demanda de bolsos resistentes a las balas se ha disparado nuevamente. Este interés ya había ocurrido tras otros tiroteos, como la masacre de la escuela de Newtown en 2012, donde fallecieron 26 personas.

El número de compañías que ofrece mochilas blindadas -y las ventas de este accesorio- ha ido en aumento, según informa The New York Times. Esto, por padres que buscan proteger a sus hijos de posibles ataques a mano armada en sus recintos escolares.

 

«Es increíblemente deprimente», señaló Igor Volsky- director de Guns Down America, un grupo de defensa del control de armas- al medio estadounidense. «El mercado está tratando de resolver un problema que nuestros políticos se han negado a resolver».

La demanda de mochilas a prueba de balas comenzó a aumentar después del tiroteo en un colegio en Parkland, Florida, en febrero de 2018. Al acercarse la temporada de regreso a la escuela, los tiroteos de este fin de semana en El Paso y Dayton, Ohio, han renovado la atención a este tipo de productos.

El precio por uno de estos bolsos oscila entre los US$100 y $200 dólares.