Con el aumento de los precios de los planes de Isapre y la ley de primarias, entre varios otros temas, debutarán los nuevos integrantes del Tribunal Constitucional, que iniciarán sus funciones el próximo 15 de marzo. Aunque de los 10 integrantes sólo cuatro serán renovados, la entidad que desde 2011 preside Raúl Bertelsen se prepara […]

  • 7 marzo, 2013
Raúl Bertelsen

Raúl Bertelsen

Con el aumento de los precios de los planes de Isapre y la ley de primarias, entre varios otros temas, debutarán los nuevos integrantes del Tribunal Constitucional, que iniciarán sus funciones el próximo 15 de marzo.

Aunque de los 10 integrantes sólo cuatro serán renovados, la entidad que desde 2011 preside Raúl Bertelsen se prepara para un año intenso: tradicionalmente el último año de cada gobierno es muy prolífico en iniciativas legales que requieren el pronunciamiento del tribunal colegiado para revisar la constitucionalidad de los proyectos.
Los ministros que serán renovados son Marcelo Venegas, José Antonio Viera-Gallo, Iván Aróstica y Gonzalo García. Existe la posibilidad de que algunos se mantengan si son reelegidos por las mismas instancias que los nominaron: dos por el Congreso e igual número por el Presidente de la República.

En enero, el legislativo propuso mantener a García y designar al abogado Juan José Romero en reemplazo de Venegas. Las preferencias del Ejecutivo aún no se conocen, pero se comenta que ya estaría definida la ratificación de Aróstica, quien fue designado por el propio Piñera el 2010.

“El presidente de la República puede nombrar a dos personas que cumplan con los requisitos. Hay un aspecto de discrecionalidad muy amplio, porque abogados con 15 años de ejercicio y destacados en la vida universitaria, profesional y pública hay una buena cantidad en Chile”, dice Bertelsen.

Está en su moderna oficina del séptimo piso de Apoquindo 4700, donde a mediados del año pasado el TC se trasladó después de varios años funcionando en cinco lugares diferentes en el centro de Santiago.

-¿La forma en que se nombra a los ministros, coarta la independencia del TC?

-El TC afortunadamente tiene una independencia realmente garantizada por los órganos públicos y no ha habido conflictos en tal sentido. El TC puede desempeñar sus actividades con total independencia. Uno ve lo que ocurre en otros países y aquí afortunadamente, no. El TC tiene una independencia asegurada. Su forma de nombramiento es la que garantiza la independencia. La hacen los altos órganos del Estado, los tres poderes por un período bastante largo. Los ministros nombrados por el Presidente de la República van a durar nueve años; es decir algo más de dos períodos presidenciales y no pueden ser removidos, ni acusados constitucionalmente. Desde ese punto de vista la independencia está asegurada.

-¿El cambio de ministro afectará los casos que están en tabla?

-Los asuntos que ya se han visto, que están decididos, no se revisan. Nosotros no sabemos en qué proyectos de ley habrá requerimiento para el tribunal y no sabemos si va haber o no disputas constitucionales en la abundante agenda legislativa que es propia del último año de un periodo presidencial. Sí, es obligatorio que vengan al TC todos los proyectos de ley que modifiquen leyes orgánicas constitucionales como una modificación a la ley de elecciones primarias, la ley de partidos políticos o recursos de inaplicabilidad como el que impugna el artículo de la ley de isapres, que permite reajustar el precio base. Además hay una serie de asuntos de tipo procesal penal y laboral que en su momento van a tener que ser examinados por los nuevos ministros.
Otro asunto importante que ya salió del Ministerio de Justicia y está en el congreso es la reforma al código civil que si terminara su tramitación durante el 2013 va a tener que venir al TC. •••