El presidente y CEO de Pernod Ricard comanda un imperio de 42 mil millones de dólares que maneja más de 30 marcas entre licores, destilados y vinos. Es también uno de los gerentes más jóvenes dentro de las grandes empresas de Francia. En esta entrevista habla de cómo su generación es hoy más consciente del impacto social y ambiental de sus negocios y de la importancia de ser responsables para atraer talentos y consumidores.

Cuando tenía 24 años y recién se había graduado de la Escuela Superior de Comercio de París (ESCP), Alexander Ricard le escribió una carta a su tío, Patrick Ricard, en ese entonces CEO de Pernod Ricard, la compañía familiar dueña de algunas de las marcas más famosas de licores y destilados del mundo. Le enviaba su currículum y le decía que quería trabajar en la empresa. Lo derivaron a una entrevista en Recursos Humanos, pero no le fue bien y tuvo que partir a buscar trabajo a otro lugar. Así partió su carrera, primero en Andersen Consulting y luego en Morgan Stanley en Londres, donde se especializó en el área de fusiones y adquisiciones.

Ocho años después, volvió a intentarlo en Pernod Ricard. Esta vez fue aceptado.

Hoy, a sus 47 años, es el presidente y CEO de la compañía y uno de los gerentes generales más jóvenes dentro de las principales empresas que componen el índice CAC de Francia.

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Vestido de zapatillas blancas, jeans, camisa y chaqueta, Alex Ricard camina relajado por el Museo Marítimo de Ámsterdam donde se realiza la comida que da inicio a la celebración del Chivas Venture, un concurso de emprendimiento social que ya va en su quinta edición, a través del cual la compañía hace gala de su propósito de apoyar la innovación social en el mundo.

La marca de whisky entrega cada año un millón de dólares a emprendimientos sociales que estén cambiando el planeta, una iniciativa que en cuatro años, según calcula Ricard, ya ha impactado a dos millones de personas. El primero en ganar este certamen fue nada menos que un chileno, José Manuel Moller, fundador de Algramo, el emprendimiento que vende productos a granel en los almacenes para ayudar a los pequeños comerciantes y al mismo tiempo genera un ahorro en los consumidores. “La chilena Algramo fue la primera ganadora del concurso. Es un gran proyecto que ya ha impactado más de un cuarto de millón de vidas, se ha expandido a otros países como Perú y Colombia. Y han ido cambiando su modelo de negocio, no solo lo que venden en sus envases, sino los envases en sí mismos. Eso se llama impacto”, señala Ricard.

Alexander dice que nunca sintió la presión de su familia por transformarse en gerente de la empresa, pero que siempre le interesó y reconoce que sí tenía cierta ambición por liderarla.

“Cuando todavía era un estudiante pensando qué iba a hacer en mi vida, mi papá me dijo:  ‘Solo te voy a dar un consejo, lo que sea que decidas hacer en tu vida, asegúrate de que ames hacerlo y que seas bueno en eso’. Amo esta industria y amo esta organización, es mi pasión”, dice.

El empresario lleva cuatro años al mando de la empresa –asumió en febrero de 2015 tras la muerte de su tío Patrick–, y las ventas de la compañía aumentan en torno a 6% al año. 

Pero en su gestión, no solo ha puesto hincapié en las cifras, sino también en la gente. Tanto así que a principios de 2018 no dudó en desnudarse junto a sus empleados como parte de una campaña interna de Absolut, cuyo lema era “el vodka sin nada que esconder”, una iniciativa para mostrar de manera transparente el proceso de fabricación del destilado.

“Paso mucho tiempo diciendo que necesitamos creatividad y audacia y si quieres de verdad interactuar con los consumidores, tienes que ser creativo y audaz”, dijo al explicar su campaña al Financial Times.

-No muchos CEOs son al mismo tiempo dueños de la empresa. ¿Siente más presión por esa misma razón?

-No, no siento esa presión desde ese punto de vista. Pero claro, es un nombre insignia. Lo que sí siento es orgullo de esta compañía y del compromiso de un equipo de 18 mil personas en el mundo.

Ganancias con propósito

-¿Cree que es importante que las empresas hoy contribuyan a la sociedad más allá de la creación de empleo o profit?

-Sí, por muchas y muchas razones. Si queremos atraer talento en el mundo de hoy…

-¿Millennials?

-Millennials y otros. Las personas hoy están conscientes de los problemas que el mundo está enfrentando y quieren propósito en sus vidas. Si quieres reclutar y retener talentos, ellos quieren más que un salario, quieren propósito. Desde ese punto de vista, es necesario hacerlo. Y desde el consumidor también. Los consumidores ahora ponen atención a las marcas que compran y quieren estar seguros de que son responsables. Y ese es el único modo en que los individuos alrededor del mundo pueden tener un impacto positivo en el planeta: tratando de mezclar ganancias y propósito. Y creo que podemos hacer los dos. Creo que las ganancias sin propósito no tienen el impacto que la utilidad por sí sola. Y pienso que necesitamos los dos y que si tienes un buen propósito, las ganancias llegan porque atraes al mejor talento. Y además los consumidores te eligen.

-Usted es la tercera generación de la familia Ricard y es muy joven. ¿Cree que su generación es más consciente del impacto social y medioambiental que puede tener su negocio, de lo que fueron sus antecesores?

-Sí, por varias razones. La globalización y el rol que la tecnología tiene hoy implica que hace algunas décadas atrás era difícil para la gente tomar conciencia de lo que estaba pasando en otras partes del mundo. Hoy, si ocurre algún problema importante, todo el mundo se entera inmediatamente. No hay más límites en cuanto a la información. Y también la ciencia se ha desarrollado. Tal vez hace algunas décadas no estábamos conscientes del impacto que estábamos teniendo en el mundo. Quién iba a pensar 30 años atrás que las emisiones de carbono iban a tener un efecto en el planeta. Las nuevas generaciones tienen el conocimiento y la información y el poder de cambiar las cosas. Probablemente, ese no era el caso hace algunas décadas.

-Algunos de los dueños de las grandes fortunas en el mundo están preocupados de cómo está creciendo la desigualdad. ¿Es una preocupación que usted ve en la comunidad de negocios aquí en Europa?

-Sí, lo veo. Y básicamente lo que puedes observar políticamente en los grandes países es que es una preocupación real. Si ves el surgimiento del populismo hoy, en muchos países es una consecuencia directa del crecimiento de las desigualdades. Básicamente, esta es una clara preocupación. Y creo que los negocios y los gobiernos, todos, necesitan enfrentar este problema. De otra manera no vamos a estar en posición de parar el populismo.

-¿Qué piensa de lo que está ocurriendo hoy con los chalecos amarillos en Francia?

-Es uno de los muchos ejemplos, no solo en Francia. El surgimiento del populismo está ocurriendo en Italia, en España, en Francia, en EE.UU.. Brexit en UK es también una expresión de populismo. Es un fenómeno global.

Tierra y agua

-¿Qué tan incorporado en su negocio están los temas de sostenibilidad y sociales?

-Hace un mes presentamos ante nuestros inversionistas, nuestro mapa global de sostenibilidad y responsabilidad. Lo hemos hecho ya por diez años. Y es parte de una estrategia global por dos razones. La número uno es que nos interesa proteger el planeta desde un punto de vista ambiental, con metas ambiciosas de reducción de emisiones de carbono, en términos de ahorro de agua y reciclaje, por la simple razón de que nuestros negocios y nuestros productos vienen de la tierra y del agua. O es trigo o son uvas o es maíz. Todos están básicamente relacionados con la tierra. Y es una preocupación que hemos tenido por décadas. De hecho, mi abuelo, que fundó este negocio, era ambientalista y creó el Instituto Oceanográfico para luchar contra la polución del mar Mediterráneo.

-¿Cuál es la segunda razón?

-Lo segundo es que parte de nuestra estrategia está hacer del mundo un lugar mejor. Y desde nuestro negocio esto significa básicamente un mundo donde convivamos mejor, que seamos capaces de compartir buenos momentos alrededor de un trago. Eso es parte de nuestra historia y de lo que hacemos. Chivas Venture es principalmente la manera desde donde activamos esta estrategia. Y está completamente en línea con la historia de nuestra marca. Si vamos un par de cientos de años atrás, en los tempranos 1800, los dos hermanos Chivas que fundaron este negocio les devolvieron la mano a las comunidades locales de Aberdeen a través de la educación, creando numerosos proyectos en esta área.

-¿Es por esa razón que Pernod Ricard escogió esta marca para llevar a cabo este proyecto?

-Bueno, cada una de nuestras marcas tiene su propia historia y es siempre importante que sean consistentes con esa línea. Además, lo que es Chivas Venture hoy, es probablemente lo que estarían haciendo los hermanos James y John Chivas si vivieran.