No ha sido fácil el panorama para Aguas Andinas. 2015 marcó un sexto año de sequía, que sólo se vio aliviado por las lluvias del último trimestre que permitieron que los clientes de la compañía –más de seis millones de personas en la Región Metropolitana– tuvieran un suministro continuo. La escasez de los últimos años […]

  • 26 mayo, 2016

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No ha sido fácil el panorama para Aguas Andinas. 2015 marcó un sexto año de sequía, que sólo se vio aliviado por las lluvias del último trimestre que permitieron que los clientes de la compañía –más de seis millones de personas en la Región Metropolitana– tuvieran un suministro continuo.

La escasez de los últimos años abrió una oportunidad para que la empresa pueda mirar el largo plazo, con la convicción de que el agua será cada vez más un activo difícil de conseguir y muy importante de cuidar. Es así como la compañía definió que será un referente de sustentabilidad ambiental en Chile, asegurando el agua para las futuras generaciones.

Bajo esta nueva estrategia, la empresa inició un nuevo ciclo de gestión, con cambios a nivel organizacional que buscan justamente fortalecer la relación de la firma con sus clientes y la comunidad. En ese sentido, se planteó un plan quinquenal con una inversión de 900 millones de dólares al 2020, destinados en un 60% a la producción de agua potable y en 40% al tratamiento de aguas servidas.

Los resultados financieros de 2015 estuvieron marcados por la entrada en vigencia de las nuevas tarifas para el período 2015-2020, el incremento de las tarifas eléctricas y los efectos de la sequía. Todo ello explicó un crecimiento del Ebitda de 3,2% y utilidades por 129.008 millones de pesos, 8% mayores que en igual período del año anterior. •••