-Usted es miembro de la comisión internacional que realizó una opinión sobre la Asamblea Constituyente de Venezuela. ¿Qué zanjó? -Soy parte de la Comisión de Venecia, entidad que reúne a expertos en temas constitucionales, principalmente magistrados de cortes constitucionales en Europa. Y hace unos meses, el secretario general de la OEA nos pidió una opinión […]

  • 23 noviembre, 2017

-Usted es miembro de la comisión internacional que realizó una opinión sobre la Asamblea Constituyente de Venezuela. ¿Qué zanjó?

-Soy parte de la Comisión de Venecia, entidad que reúne a expertos en temas constitucionales, principalmente magistrados de cortes constitucionales en Europa. Y hace unos meses, el secretario general de la OEA nos pidió una opinión sobre la convocatoria a la asamblea constituyente de Venezuela, por Nicolás Maduro. Un equipo de cinco personas (México, España, Finlandia, República Checa) trabajamos por internet y realizamos nuestra opinión, que tiene dos partes, una dogmática y otra orgánica. El presidente no puede convocar a esta asamblea constituyente, solo puede iniciar el proceso, y ese proceso requiere un referéndum ex ante. Eso es bastante claro en el texto de la Constitución venezolana. Lo otro que criticamos fue en cuanto a los distritos que se eligieron para la convocatoria: hubo disparidad del peso político increíble. El último tema que criticamos fue el número.

-¿Cuál debe ser el rol del juez?

-En una sociedad libre, el juez debe apuntalar el Estado de derecho. Y debe hacerlo respetando el principio de separación de poderes, no debe legislar. Es una tentación frecuente que se da en los jueces, que se desapegan de la ley y dicen lo que a ellos les parece, o incluso imponen sus valores. Eso es muy grave, porque es un abuso. El juez no tiene legitimidad para hacer eso. Lo otro, es el deber de la aplicación con prudencia. Porque más allá de la ley, se puede dar la tendencia a ser un juez muy teórico, que presta poca atención al caso. Eso se refleja en resoluciones que dan cátedra de cosas que no vienen al caso, cosas que la gente no entiende y no son necesarias. Es un lucimiento del juez. El juez debiera apegarse a la ley, pero aplicarla con prudencia.

-¿Cómo ven a la justicia chilena?

-Según los índices mundiales de Estado de derecho, y en todos, consistentemente Chile tiene un puntaje muy superior al de Perú. Nosotros somos conscientes de eso. Y debemos aprender de la administración de justicia chilena. No es un puntaje tan alto, pero muy, muy superior al de Perú, y es un referente para nosotros en Latinoamérica.