Llegan los anhelados días de fiestas patrias y además de fondas, asados y volantines, muchos se aprontan para disfrutar del preciado tiempo de lectura. Aquí algunos títulos, que con diferentes capas de profundidad, invitan a conocer otros mundos. Por Sofía García-Huidobro, Felipe Gana y Guido Macari.

  • 18 septiembre, 2019

 

Memorias de una joven católica, Mary McCarthy. Es la narración autobiográfica de una de las escritoras más influyentes del siglo XX, tanto por sus libros –El grupo se ha convertido en un longseller– como por sus relaciones y parejas –famosa es su amistad con la filósofa Hannah Arendt y su matrimonio con el crítico Edmund Wilson–. En este libro McCarthy cuenta su primera infancia: la temprana muerte de sus padres –unos dandis cariñosos y despilfarradores–; la dura vida con unos tíos abusivos, donde los proyectos de fuga con sus hermanos eran constantes y fracasados; las relaciones con sus abuelas, que incluían disputas internas sobre poder y religión; o su vida como estudiante en la escuela de un convento de monjas. La memoria, o lo que la autora entiende por ella, se usa para narrar una infancia sin contemplaciones, de manera muchas veces ácida, pero siempre con una precisión y belleza que la hacen una obra tan conmovedora como fundamental. FG.

Tierra y tiempo, Juan José Morosoli. Originalmente fue publicado en 1959, pero hace poco reeditado por Laurel. Es un conjunto de casi treinta cuentos del escritor uruguayo. Relatos breves y fragmentados que ocurren en campos donde la gente habla poco. Poblados de personajes solitarios, que entablan vínculos con perros, caballos y tierra. Y a veces con otras personas. No son héroes artificiosos. Morosoli usa palabras simples, aunque tiene una forma muy particular de decir las cosas. Su escritura de aparente modestia no debiese pasar inadvertida. GM.

 

Degenerado, Ariana Harwicz. Como su título insinúa, esta es una novela que incomoda. Un hombre se prepara un té tras haber enfrentado un largo día. Llega la policía a su casa: lo han acusado de abusar y asesinar a una niña. Así comienza este monólogo de un protagonista que se enfrenta a un juicio y a toda una sociedad que lo condena. Contra todo, este hombre de moral cuestionable decide enfrentar la acusación. Cuesta empatizar con el personaje, pero eso no es lo central. Este es el relato de un hombre que, puesto en jaque, intenta defenderse con desesperación, totalmente desarmado ante su destino: “No voy a entender nunca por qué la gente no usa la guillotina”. Es una novela en que el lector, por momentos, deberá suspender su moralidad y dejarse llevar por la ficción. GM.

Clásicos AM. Una historia de la balada romántica de Latinoamérica, Ricardo Martínez. Hay algo que el autor llama el “karaoke de la memoria” y que en este libro funciona casi automáticamente: en el momento en que Martínez ejemplifica la historia de la “música para encerar” con las letras de sus canciones, sus melodías, y los recuerdos que estas nos traen, comienzan a acompañarnos en la lectura. No importa si son en francés, inglés, italiano o traducciones al castellano, las conocemos todas, sin necesidad de haberlas escuchado conscientemente. Clásicos AM es una historia informada y erudita de la balada romántica latinoamericana, donde juegan un rol fundamental los productores y compositores, como el fantasmal Luis Gómez Escolar, autor de parte fundamental de este cancionero –desde Te diré de Miguel Bosé a Living la vida loca de Ricky Martin– y de quien casi no hay rastros biográficos. FG.

 

Mapocho, Nona Fernández. En Mapocho hay una vocación por intervenir la memoria oficial. Los episodios cruciales de la historia de Chile son entremezclados con la de La Rucia, protagonista de esta novela, que está obligada a arrojar los restos de su madre al río y afrontar una relación incestuosa con su hermano, el Indio. En medio de esto, la guerra entre Pedro de Valdivia y Lautaro, la persecución de homosexuales bajo el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo o la tortura bajo la dictadura militar se materializan mediante una voz que pareciera nos va contando al oído la vida de los protagonistas, la de los alrededores del río Mapocho y la historia de nuestro país, en una extraña unión de rabia y encanto. FG.

Mudbound: el color de la guerra, Hillary Jordan. Dos hermanos cavan la tumba de su padre bajo la lluvia en un campo de Mississippi. Así arranca esta novela, que de manera coral cuenta la historia de dos familias estadounidenses que tras la II Guerra Mundial deben enfrentar los traumas del combate, del machismo imperante y las profundas heridas del racismo. Cada personaje narra su visión del mundo que muchas veces se contrapone con el universo del otro. El libro de Jordan llegó al cine bajo la dirección de Dee Rees y protagonizada por Carey Mulligan. Su estreno en Sundance en 2017 fue tan elogiado, que Netflix compró sus derechos. SGH.