Management (MGMT) fue el centro del universo cool cuando puso su mega single Time To Pretend hasta en comerciales de casas comerciales a comienzos de este año. Pero su disco debut Oracular Spectacular es mucho más que un single..

  • 13 noviembre, 2008


Management (MGMT) fue el centro del universo cool cuando puso su mega single Time To Pretend hasta en comerciales de casas comerciales a comienzos de este año. Pero su disco debut Oracular Spectacular es mucho más que un single..

 

Management (MGMT) fue el centro del universo cool cuando puso su mega single Time To Pretend hasta en comerciales de casas comerciales a comienzos de este año. Pero su disco debut Oracular Spectacular es mucho más que un single. Por Andrés Valdivia.

Siempre es mejor llegar tarde que no llegar. Es que este en asunto de la música, los discos y los mp3 –como en muchos otros asuntos– muchas veces las epifanías llegan a destiempo con el mercado o con las noticias. Y eso me pasó con MGMT (Management), dúo norteamericano que editó su primer disco Oracular Vernacular el año 2007 y del que probablemente todos han escuchado Time To Pretend, una de esas canciones que prenden como pasto seco en los oídos del mundo entero. Después de haber escuchado hasta la saciedad Time To Pretend, que creo que incluso llegó al comercial de alguna mega marca de alcance global, y de haber pensado que algo se traían entre manos este dúo, su disco debut quedó en el anaquel de las novedades “por escuchar”. Pero desde un tiempo a esta parte la placa simplemente se me pegó a la oreja y no puedo parar de escucharla.

MGMT funciona de perilla en varios niveles, y eso es probablemente lo más sorprendente del dúo. En un nivel sónico, la banda está profundamente anclada en la moral Glam de los setenta, con especiales referencias a algunas épocas de David Bowie, pero actualizadas tomando elementos del new wave, del disco y del pop inglés de principios de los noventa. MGMT suena algo así como una banda eletroclash sicodélica. Con canciones muy bien construidas, arreglos algo barrocos, pero siempre graciosos, una sorprendente producción y melodías construidas con el mundo completo como ambición, Oracular Vernacular resulta musicalmente uno de los debuts más interesantes y con más potencial de los últimos dos años.

Pero la música de MGMT tiene reverberaciones extra de las que conviene hacerse cargo. Muchos de sus colegas contemporáneos han encontrado una gran difi cultad para complementar su vocación por las grandes glorias del pasado que admiran y la ingenuidad indie que necesitan para generar credibilidad en el mercado del presente. MGMT en eso es notable, ya que se aproximan desde la total transparencia e ironía respecto de sus pretensiones de fama, dinero y rock and roll. Ese es probablemente su gesto más contemporáneo –más actual– y con el que actualizan de manera completa y coherente las contradicciones de la era glam. Hay que subrayar que hay algo ambiguo, inacabado, pero muy intrigante en esta aproximación, porque de alguna manera resuena muy bien con los tiempos que corren, donde lo que nos resulta más atractivo es siempre lo que corre por la rivera de la ironía gozosa que es al mismo tiempo un ácido comentario cultural. MGTM está recién comenzando como una banda viable en el agitado mundo de la industria actual, pero sus primeros pasos son un gran presagio de buenas canciones y de la actitud correcta para fascinar a un mundo cada vez más distraído