Muchos han escuchado sobre la cata a ciegas que posicionó a California entre las grandes apelaciones del mundo, conocida como “El Juicio de París”. Pero pocos chilenos saben sobre cómo Chile se convirtió en un gran exponente mundial de vino. 

  • 24 enero, 2019

La Cata de Berlín fue una iniciativa creada por el presidente de la Viña Errázuriz, Eduardo Chadwick, en el año 2004. Estuvo inspirado en la Cata de París, también conocida como “El Juicio de París” realizado por Steven Spurrier en 1976. El resultado final de los dos eventos fue el mismo: Ambos países se posicionaron entre las grandes apelaciones del mundo.

“La Cata de Berlín surgió a raíz de mi frustración de que los críticos no estaban realmente reconociendo la calidad de nuestros vinos porque sabían que provenían de Chile, y Chile era un nuevo país entrando a la escena mundial. Entonces, la idea fue tener un formato a ciegas en donde ellos podrían concentrarse en los sentidos y evaluar realmente nuestra calidad”, como lo explicó Eduardo Chadwick, premio Decanter Man of the Year 2018.

Este evento también se replicó en más de 17 países, incluyendo las grandes capitales del mundo como Hong Kong, Tokio, Beijing, Londres y Nueva York. Fueron más de  1,400 expertos de vino los que participaron en catas a ciegas sin sesgos, posicionando de manera consistente a los vinos chilenos entre los tres primeros lugares en 20 de los 22 eventos, logrando una notable tasa de éxito del 90% . Esto posicionó a Chile entre las más prestigiosas apelaciones de clase mundial para vinos tintos, al igual que Burdeos, Toscana y Napa.

Steven Spurrier Decanter MoY 2017: “Creo que es un gran logro que los vinos chilenos que antes no eran vistos con gran potencial, sí lo obtuvieron después de La Cata de Berlín.”

Cabe destacar que este pasado 23 de enero de 2019  se cumplieron 15 años desde este gran evento que es considerado como un hito histórico en el mundo del vino chileno.