A pesar de los cambios, DG no deja de mantenerse alerta a la hora de fichar jóvenes promesas.   En el área del canto, una de sus más recientes adquisiciones es la bella y talentosa mezzosoprano letona Elina Garanca quien, tras dos anteriores discos solistas con otras compañías (además de un puñado de óperas […]

  • 4 abril, 2008

 

A pesar de los cambios, DG no deja de mantenerse alerta a la hora de fichar jóvenes promesas.

 

En el área del canto, una de sus más recientes adquisiciones es la bella y talentosa mezzosoprano letona Elina Garanca quien, tras dos anteriores discos solistas con otras compañías (además de un puñado de óperas completas en CD y DVD), firmó el 2005 con el sello amarillo, y el año pasado lanzó su estupendo debut, Aria Cantilena, disponible en la Feria del Disco, en el que, dirigida por Fabio Luisi (quien hace 17 años dirigiera una inolvidable Hija del Regimiento en el Municipal de Santiago), demuestra un estimulante eclecticismo al pasearse por arias de Rossini, ópera francesa, la bachiana brasileña de Villa-Lobos que da el nombre al álbum y hasta un fragmento de zarzuela.

Hace un año y medio tuve la suerte de escucharla en vivo en el Palais Garnier parisino, robándose la función en un deslumbrante Sesto de La Clemencia de Tito de Mozart, en la que confi rmó por qué a sus actuales 31 años ya tiene un lugar de honor entre la generosa cosecha de mezzosopranos europeas que se han popularizado en la última década, como Angelika Kirchschlager y Magdalena Kozená. La Garanca está cada vez más solicitada: acaba de obtener elogiosas críticas en su debut en el MET de Nueva York con El Barbero de Sevilla y Deutsche Grammophon la sigue promocionando en The Opera Gala: live from Baden-Baden, concierto en vivo de flamante aparición en disco y DVD, en el que comparte con otras estrellas del momento, como la publicitada Anna Netrebko.