La mejor banda independiente del momento hace su debut en Capital. Es TV on the Radio y su segundo disco “Return to the Cookie Mountain”. Un trabajo notable, un paso adelante. Por Andrés Valdivia La homogeneidad sónica que ha producido la crisis de la industria musical ha transformado al mainstream en un charco de aguas […]

  • 23 marzo, 2007

La mejor banda independiente del momento hace su debut en Capital. Es TV on the Radio y su segundo disco “Return to the Cookie Mountain”. Un trabajo notable, un paso adelante.
Por Andrés Valdivia

La homogeneidad sónica que ha producido la crisis de la industria musical ha transformado al mainstream en un charco de aguas estancadas donde todo lo que no incite al inconsciente de las personas a ponerse a silbar de inmediato queda fuera, por definición. De alguna forma las cosas siempre han sido así, pero es en el rock donde la cosa huele peor y a estas alturas encontrar propuestas desafiantes y con vocación popular resulta, por decir lo menos, complejo. Los críticos –si me permiten la grosería de autoproclamarme como tal– tenemos la torpe tendencia a gastar más tiempo en clasificar que en escuchar, por lo que en estas cosas siempre quedamos mal parados. Quejas inútiles aparte, vale la pena detenerse cuando lo que está al frente parece una vuelta de tuerca genial a todo lo que has escuchado antes. El sonido del hielo al romperse es seco y perturbador; pero también equivale al sonido de un camino que se abre, de una nueva ruta que tomar.

Es lo que ocurre con la mejor banda independiente de los últimos meses: TV on the Radio. Return to the Cookie Mountain (4AD, 2006) se llama su segundo disco y con él estos tipos de Brooklyn consiguen lo que nadie había logrado en un buen tiempo. Romper el hielo. Post-rock, indie-rock, llámenlo como quieran, pero TV on the Radio porta una mezcla tan inasible como genial y a la que conviene zambullirse con más hambre que prejuicios. La banda tiene algunas peculiaridades que es preciso destacar y que parecen colarse sin esfuerzo dentro de su sonido: el grupo partió como un proyecto de dos artistas visuales de la Gran Manzana, asunto central en su abierta y algo artsy impronta, e incluye el aporte clave de músicos afroamericanos, cosa normal cuando se habla de hip hop y soul, pero poco común al momento en el terreno del rock puro y duro. El resultado es imposible de encapsular dentro de un cliché, ya que contiene elementos propios de la tradición roquera, de la nueva escena neoyorkina, de la vocación experimental y, claro, de la vasta y fundacional música negra.

TV on the Radio (David Andrew Sitek, Tunde Adebimpe y Kyp Malone) suena tan desafiante como el rock se puede permitir, con guitarras y baterías potentes. Con actitud. Algo tienen de psicodelia urbana, pulso bailable y reminiscencias de My Bloody Valentine, pero es en la voz y en los arreglos donde todo cuaja y se eleva muy por sobre el promedio. Sus extrañas pero adictivas melodías parecen escritas por un Bowie negro y joven –de hecho, Bowie aparece como invitado en “Province”, la mejor canción del disco–, el timbre de Adebimpe recorre con maestría y propiedad el repertorio soul, funk y blues de sus ancestros, y sus arreglos, atmosféricos y bien elegidos, terminan por adornar un plato irresistible y complejo.

Return to the Cookie Mountain está lejos de ser perfecto. Después de un comienzo demoledor y francamente notable, el disco pareciera perderse en ejercicios semiacabados donde la tensión se diluye, para luego retomar la gloria hacia el final. Promediando, esta placa resulta sorprendente y estimulante, urgente incluso. El rock y el pop tienen una enorme deuda con el público y en lo que iba de la década habían fallado de manera estrepitosa en su intento por reinventarse y abrir nuevos caminos. El rock se había agotado, enfriado, por lo que el ingreso de TV On The Radio en la arena musical, con una temperatura más que solvente, equivale a un ataque de lleno y con fuerza, como buen rompehielos sónico.