En días tan agitados como los que vivimos, la lectura puede resultar un espacio provechoso, ya sea para distraerse o para instruirse. La historia, la ficción, e incluso la poesía, pueden dar luces y abrir nuevas preguntas sobre cómo nos relacionamos y qué lugar ocupan la precariedad, la violencia, la ambición y el amor en nuestras vidas. Reseñas por Guido Macari, Felipe Gana y Sofía García-Huidobro.

  • 12 noviembre, 2019

El colgajo, Philippe Lançon. Una mañana de 2015 todo se transformó para Philippe Lançon. Dos hombres entraron en las oficinas del semanario Charlie Hebdo y asesinaron a doce personas. El periodista fue uno de los sobrevivientes, aunque con dos disparos le destrozaron la mandíbula. Debió someterse a dieciocho operaciones para rehacer su quijada. Algo parecido hace el escritor en esta autoficción, tanto de forma física como sicológica; reconstruye su vida y los efectos que generó esta experiencia en él. No habla desde una posición de víctima y evita caer en sentimentalismos. Aquí la búsqueda está en entender. El libro no es una crónica sobre el atentado, sino el relato de un renacer, de cómo un hecho cambió para siempre la vida de un hombre y su forma de percibir el mundo que lo rodea. GM.

Ciudad Satélite, Paola Molina. Esta serie de relatos están ambientados en un barrio de Maipú, donde la autora vivió su infancia. Pero el espacio concreto no es lo esencial; Molina busca retratar las realidades de protagonistas pertenecientes a un estrato medio bajo, cierta periferia. Los cuentos conjugan este universo barrial en que desfilan diversos personajes. Un viejo que no les quiere devolver la pelota a los niños. Una familia que acompaña a una anciana solitaria, pero que a su vez se aprovecha de ella. Una señora japonesa y tacaña. Narrados en lenguaje coloquial y con humor, esas historias reflejan las búsquedas identitarias, los complejos, las vergüenzas y contradicciones de distintas personas que han alcanzado cierto bienestar material, pero que enfrentan las complejidades de sus mundos interiores. GM.

El paraíso universal, Robert Graves. En los ensayos reunidos en este libro editado por Saposcat, su autor devela y explica la religión y la mitología de la Antigüedad, además de cómo estas nos siguen influyendo. Visita los mitos y las creencias de la India, México o Grecia, entre otros. Así, por ejemplo, el consumo de hongos en ciertas culturas, el culto a la Virgen María, la utilización de algunas palabras –notable es lo relatado en el artículo “Ovidio y los libertinos”–, la relación del ser humano con los pájaros o por qué dibujamos el corazón usando ese símbolo. Robert Graves, autor del célebre libro Yo, Claudio y de un popular compendio de mitología griega, nos entrega ensayos eruditos y de amable lectura, entre los que destaca: “¿Qué es lo que no ha ido bien?”, de feroz actualidad. FG.

Mi vida, Lyn Hejinian. La poeta norteamericana “intenta” –en esta autobiografía poética– “un trabajo de memoria y no de historia”, como ella misma señala en el iluminador posfacio incluido en esta edición. Dividida en cuarenta y cinco pequeñas secciones, una por año de vida, los recuerdos fluyen sin necesidad de narrar situaciones específicas, sino que más bien sensaciones, cosas y lugares que producen una lectura hipnótica. Hejinian relata la superficie de su historia, desde sus primeros recuerdos, pasando por cada etapa vivida, y titulando cada apartado con un pequeño poema o frase, como esta: “Me río como si mis ollas estuvieran limpias”. FG.

La patria estremecida, Elizabeth Subercaseaux. El título resulta imposible más contingente, y como se trata de una novela histórica que relata episodios naturales y políticos del Chile del siglo XX, podría validar la tesis de que la historia es circular. La escritora ha dedicado años de investigación a esta saga que comenzó con La patria de cristal (2017). A través de capítulos cortos se narran con agilidad historias personales y acontecimientos públicos que involucran a los principales actores del país, como Recabarren, Alessandri Palma, Ibáñez del Campo, Aguirre Cerda, Frei Montalva, Allende y Pinochet. También Gabriela Mistral y Elena Caffarena. “A esa hora el centro de la ciudad se vio envuelto en una ráfaga de disparos desde diversos puntos. El tránsito se paralizó. Los padres corrían a retirar a sus hijos de los colegios (…) Las puertas de los comercios y edificios públicos se cerraron”, el relato corresponde al 5 de septiembre de 1938. Estremecedor es constatar cómo muchos pasajes podrían haberse escrito hoy. SGH.

Los números del amor, Bernardo Álamos. Desde un punto futuro, principios del siglo XXII, Giuseppe Salas Rossi decide investigar una antigua historia familiar usando los recursos que le otorga una nueva tecnología. Los números del amor es un relato sobre una estirpe nacida en la traición, la intriga y la ambición ilimitada. Bernardo Álamos Letelier es ingeniero comercial y empresario, pero esta es su segunda incursión en la novela, la primera fue Bridge (2013). SGH.