La semana pasada Netflix estrenó Becoming: mi historia, el documental que registra la gira que realizó Michelle Obama por Estados Unidos promocionando su libro autobiográfico superventas. Conversamos con Nadia Hallgren, directora de la película, sobre su experiencia recopilando estas imágenes que transmiten esperanza y que insisten en la importancia de abrazar nuestras propias historias.

¿Qué sintió al dejar la Casa Blanca? “Alivio, el profundo alivio de poder dejar de ser perfecta y dar la bienvenida a otro capítulo de mi vida. Y luego, media hora de llanto a bordo del avión presidencial”, cuenta Michelle Obama en su libro Becoming: mi historia, y en las entrevistas de la gira que tuvo lugar a lo largo de seis meses –entre noviembre de 2018 y abril de 2019– en 34 ciudades de Estados Unidos. Durante una hora y media se puede ver a Obama siendo entrevistada sobre el escenario por personajes tan destacados como Oprah Winfrey, Reese Witherspoon y Stephen Colbert. Los extractos de esas conversaciones se alternan con visitas al hogar de su infancia, cuando todavía era Michelle LaVaughn Robinson; distintas instancias donde se reúne con miembros de diferentes comunidades locales; el backstage con parte de su equipo de trabajo; inéditas apariciones de sus hijas Sasha y Malia, y, por cierto, también de su marido, Barack Obama.
Una de las primeras escenas de la cinta muestra cómo una joven hace fila para que Michelle Obama le dedique una copia de su libro. Al llegar su turno, entra en un estado que combina risas y lágrimas desbordadas. Humor y emoción: ese el ánimo presente a lo largo de toda la cinta. La ex primera dama de los Estados Unidos irradia carisma y eso se refleja en la cámara de Nadia Hallgren. La cineasta ya había participado del rodaje de We will rise (2016), programa especial de CNN que mostraba la misión educativa de la entonces primera dama en lugares como Libia. “Me estrechó la mano para saludarme y fue un momento extraordinario para mí, pero entonces no tenía cómo imaginar que un par de años después trabajaríamos juntas”, cuenta la directora sobre su primer encuentro con “Miss Obama”.
Hallgren siente similitudes entre sus historias: también es una mujer afroamericana proveniente del South Bronx, barrio neoyorkino equivalente al lugar donde creció la ex primera dama en Chicago. Y a ella, como a Obama, les advirtieron que sería imposible alcanzar sus sueños. “Cuando yo era joven y le decía a la gente que quería hacer películas, se reían. No conocía a absolutamente nadie del mundo audiovisual y sonaba como un trabajo de fantasía, entonces mis cercanos me preguntaban en realidad qué iba a hacer con mi vida, porque eso nunca iba a pasar. Conozco esa experiencia y también cuando uno decide: ‘No sé cómo, pero voy a resolverlo’. Me ha pasado muchas veces en mi vida”, afirma la cineasta. Finalmente estudió en el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York y ha participado en documentales como Fahrenheit 9/11 y Searching for Sugarman, además de dirigir Trouble the Water, cinta que estuvo nominada al Oscar y que ganó un premio del jurado en Sundance. Actualmente también colabora en el Centro de Documentación del Bronx, organización sin fines de lucro que recopila imágenes de esa comunidad.

“Soy de abrazos”

Cuenta Hallgren que cuando recibió una primera llamada en la que se le comunicaba la posibilidad de documentar una gira de Michelle Obama, a propósito del lanzamiento de su libro, le pareció muy excitante, pero pensó que finalmente no sería ella quien obtendría el encargo. Hasta que recibió un correo donde se le comunicaba la fecha de una reunión presencial con la ex primera dama. Se preparó intensamente durante tres semanas: leyó todas sus entrevistas y discursos, y repasó miles de imágenes de los Obama en la presidencia. “Llegué a su oficina, muy nerviosa, y cuando le di la mano se produjo un momento raro y torpe. Ella se percató de mi nerviosismo y me dijo: ‘Soy de abrazos’, mientras me estrechaba. Eso me ayudó mucho. Entonces nos sentamos y tuvimos una gran conversación sobre nuestras vidas e infancias. Al final de esa cita, yo ya tenía el trabajo”, dice la documentalista.
-¿Hubo algún momento de la gira que atesores de manera especial?
-Un momento particularmente entretenido fue cuando el presidente Obama nos visitó. Fue muy emocionante ver la manera como ellos interactúan. En el backstage del Washington D.C.’s Capital One Arena, Michelle Obama camina apoyada del brazo de su marido mientras le pregunta qué le pareció su presentación: ‘¿Es un show que a ti te gustaría ver?’. Fue un momento muy genuino y nosotros éramos los únicos mirando. Otra parte que me gusta de la película es cuando se muestra la relación con su hermano Craig. Se hacen bromas muy divertidas, es la dinámica de chistes que tantos tienen con sus hermanos y entonces uno la puede ver con la guardia baja.
-Has hablado mucho de la energía presente en estos encuentros multitudinarios, ¿fue un desafío para ti como directora captar la emoción que genera Michelle Obama en sus seguidores?
-Sí, pensé tanto en cómo traspasar esa experiencia en vivo a una película que luego la gente verá en sus casas. Afortunadamente, el show tuvo lugar muchas veces, entonces siempre existió la posibilidad de probar nuevas tomas. Creo que la clave fue permanecer cerca de Miss Obama cuando ella interactuaba con otras personas, para así captar cada gesto y también su lenguaje corporal. En los grandes shows me gustaba concentrarme también en el público, en sus expresiones y reacciones. Transmitir la sensación.

Contar historias

Becoming es una producción de Higher Ground Productions, la compañía audiovisual fundada por los Obama que tiene una fructífera alianza con Netflix: ya han lanzado las series documentales American factory (ganadora de un Oscar) y Campamento extraordinario (premiada en Sundance). La existencia de un documental sobre la vida de Michelle Obama se mantuvo en estricta reserva hasta poco antes de su estreno. De hecho, Nadia Hallgren cuenta que durante todo este tiempo, cuando su familia y amigos le preguntaban en qué estaba trabajando, ella tenía que responder con evasivas. Además de repasar la propia vida de Obama –sus fotos cuando niña, la historia de sus abuelos y sus padres, los momentos en que fue objeto de alguna discriminación, su época de estudiante en Princeton y Harvard, cuando ya era abogada y trabajaba en un bufete de abogados y conoció a Barack, el romance, el nacimiento de sus hijas, la campaña presidencial y sus años en la Casa Blanca–, la cinta también se asoma a las historias de quienes participan en encuentros con la ex primera dama. “Becoming es un documental sobre Michelle Obama, pero también quise que fuera una película sobre compartir nuestras propias historias con otros. Me encantaron esas instancias de conversación. Fue tan estimulante estar ahí y me daba curiosidad la vida de cada una de esas personas, entonces fue interesante acompañarlas a sus casas y descubrir que todos compartimos similitudes. Claro que era mucho material, y como siempre, editar es la parte más difícil”, comenta Hallgren entre risas.
-La empatía es uno de los valores más destacados en Becoming, tanto en el libro como en el documental, ¿crees que en tiempos de pandemia e incertidumbre este mensaje cobra ahora un significado extra?
-Hay tanta gente experimentando un nuevo modo de vivir o enfrentando circunstancias difíciles, como lidiar con el aislamiento y la enfermedad, entonces ver esta película puede ser una experiencia muy distinta. Yo la vi por primera vez hace un par de meses, y el mundo era otro.

Nadia Hallgren

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