Las fotografías de noticias a menudo están destinadas a ser consumidas instantáneamente, en papel, en nuestras pantallas, en infinitas fuentes de desplazamiento. Nos dicen cómo se ve el mundo en este momento. Pero pueden perder gran parte de su poder de esa manera: el poder de agarrarnos, sacudirnos, despertar, interrumpir lo cotidiano. Siempre hay una nueva imagen. Las escenas del presente se convierten instantáneamente en el pasado.

  • 21 diciembre, 2018

Las fotografías de noticias a menudo están destinadas a ser consumidas instantáneamente, en papel, en nuestras pantallas, en infinitas fuentes de desplazamiento. Nos dicen cómo se ve el mundo en este momento. Pero pueden perder gran parte de su poder de esa manera: el poder de agarrarnos, sacudirnos, despertar, interrumpir lo cotidiano. Siempre hay una nueva imagen. Las escenas del presente se convierten instantáneamente en el pasado.

Sin embargo, juntos al final de un año, su esencia se restaura. Las imágenes nos obligan a mirar de cerca, mirar dos veces, mirar lentamente. Y al hacerlo, podemos preguntarnos: ¿Cómo reaccionamos ante lo que vemos, no solo en el momento en que lo vemos, sino en nuestra vida cotidiana? ¿Cómo nos prepara esa reacción para la forma en que enfrentaremos el futuro?

Aquí el anuario 2018 en fotos del New York Times.