Sumando ya 30 años de vida sobre los escenarios, la banda inglesa Duran Duran estrena All you need is now, un nostálgico pero efectivo viaje a los 80. Por Juan Venegas

  • 25 enero, 2011

 

Sumando ya 30 años de vida sobre los escenarios, la banda inglesa Duran Duran estrena All you need is now, un nostálgico pero efectivo viaje a los 80. Por Juan Venegas

No se puede negar el intenso atractivo que produce la década de los 80. Con series de televisión, discotecas y emisoras de radio dedicadas a difundir los éxitos de esos tiempos, se puede decir que poco a poco la era de Reagan y los peinados raros ha ido desplazando a los 60 como nuestro principal referente cultural.

Fue una época marcada por la irrupción de MTV y los videoclips, que revolucionaron la industria discográfica y el modo en que la música se conectaba con las audiencias. Uno de los grupos que mejor capitalizó el nuevo lenguaje fue, sin duda, Duran Duran. Con videos llenos de glamour y referencias a la moda, la banda liderada por Simon Le Bon y Nick Taylor pavimentó su camino al éxito.

Inspirados en arcanos mayores como David Bowie y Roxy Music, Duran Duran integró elementos de glam, funk, disco, tecno y pop, generando un sonido propio, de gran efectividad, especialmente en el espectáculo directo. Hoy, a 30 años de la edición de su primer álbum homónimo (1981), el conjunto nativo de Birminghan reaparece con un nuevo trabajo, tal y como lo ha venido haciendo religiosamente cada tres o cuatro años en las últimas décadas.

All you need is now –obvia referencia al hit de Lennon- es su decimotercera grabación de estudio (a la que se suma el registro en vivo Arena, de 1984) y el primer disco independiente de los británicos, editado bajo su propio sello Modern Tape, luego de su alejamiento de la multinacional Epic. El álbum contó con la producción del consentido Mark Ronson, célebre por sus trabajos con Amy Whinehouse y Lily Allen. Ronson, de 35 años y fanático de la banda, quiso recuperar el espíritu y las raíces del sonido de la agrupación en su etapa dorada, buscando un registro en la línea de Rio (1982), considerado hasta hoy su mejor LP.

El resultado, a primera escucha, es sumamente convincente. Luego de mucho tiempo, el grupo vuelve a sonar brioso, con arreglos acerados y sólidamente construidos. Las líneas de bajo sintéticas de John Taylor y Nick Rhodes comparten espacios con aguzados riffs de guitarras. Simon Le Bon, con su voz aún intacta, reimprime su clásico dramatismo, dejando en completa libertad cuerdas y fraseos, ya no tan preocupado por la mera perfección de su registro vocal. Aparecen magníficas baladas como Before the rain, Leave a light on y The man who stole a leopard; esta última, apoyada en la sensual voz de Kellis. Se aprecian lúcidos acercamientos al disco-funk como Safe, en el que Ana Matronic (Scissor Sisters) aporta un conspicuo rapeo a lo Debbie Harry. Girl in panic, Runaway runaway y Being pollowed son muestras aventajadas de pop, un trío de nuevos clásicos que no palidecerán al lado de The reflex o Wild boys.

All you need is now es, con seguridad, el mejor album de Duran Duran en un largo rato. La única duda que surge es si en una época en que la cadena MTV ha sido reemplazada por Youtube, el grupo británico será capaz de alcanzar nuevas audiencias o simplemente seguirá remitido a un público sumido en la nostalgia ochentera.

Música para las masas
Duran Duran (1981). Una irresistible colección de gemas pop, que los convirtió para muchos en una especie de Beatles de la new wave. Rio (1982). El mejor disco de la banda: sonido –e imagen- de alta sofisticación junto a melodías imparables como Hungry like a wolf y el tema homónimo. Duran Duran (The Wedding Album) (1993). Respetable regreso a los primeros lugares de las listas, gracias al hit Ordinary world.