Crazy World, la sicodélica banda inglesa de Arthur Brown, fue una de las primeras en usar fuegos como parte de un show musical. Cuando en 1968 presentaban su hit musical “Fire”, Brown usó un casco en llamas, proclamándose a sí mismo “El dios del infierno en llamas”, lo que causó fuerte conmoción en el público. […]

  • 29 enero, 2013
Conciertos Foto: Slate

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 Crazy World, la sicodélica banda inglesa de Arthur Brown, fue una de las primeras en usar fuegos como parte de un show musical. Cuando en 1968 presentaban su hit musical “Fire”, Brown usó un casco en llamas, proclamándose a sí mismo “El dios del infierno en llamas”, lo que causó fuerte conmoción en el público.

Unos años después, Pink Floyd fue, probablemente, el primer grupo en usar la pirotecnia a gran escala. En 1973, en el tour donde presentaron su disco The Dark Side of the Moon un avión se estrellaba sobre el escenario y explotaba. Al poco tiempo, las explosiones pasaron a ser un clásico de los shows de la banda, que se hizo conocida por volar camas y chanchos inflables en sus conciertos, combinado con otros efectos pirotécnicos como la cascada.

Finalmente, fueron los grupos de heavy metal en los 70 y 80 los que profesionalizaron la pirotecnia y le dieron un uso explosivo. Bandas como Kiss, Iron Maiden y Judas Priest, entre otras, repitieron el show de Brown y su cara en llamas, pero a gran escala en una infinitud de conciertos. De esta forma, ya en los años 90, el uso de fuego en espectáculos musicales era algo que no llamaba la atención.

Sin embargo, la pirotecnia no ha estado nunca exenta de accidentes. Episodios como lo que le ocurrió al famoso cantante Michael Jackson en los años 80, cuando su pelo terminó en llamas mientras filmaba un comercial de Pepsi en vivo, serán siempre un reflejo de que el uso del fuego es altamente peligroso y puede causar terribles tragedias como lo ocurrido en Brasil.

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