El director del Museo de Arte Precolombino fue compañero de Jeria en la carrera de arqueología en la Universidad de Chile. Desde entonces nació una larga amistad que aquí recuerda.

«Fuimos compañeros de curso, en la época de la fundación de la carrera de Arqueología de la Universidad de Chile. Eramos los más viejos del curso. Primero tuvimos una relación de compañerismo universitario, que se fue transformando en una amistad más profunda con el correr de los años,
especialmente por las angustiosas situaciones que tuvo que pasar junto a su familia durante el período de la dictadura. Junto a un grupo de amigos tratábamos de estar cerca de ella en aquellos difíciles momentos.
A Ángela le costó mucho terminar sus estudios por la persecución de la cual fueron objeto ella, su marido y su hija, luego la muerte del general Bachelet en la cárcel, su detención en Villa Grimaldi junto a su hija y su exilio en Alemania. Recién a su vuelta a Chile pudo retomar sus estudios y terminarlos. Una verdadera proeza, después de lo que había pasado, su ya avanzada edad y el cuidado de sus nietos, que fue su motor de vida, mientras su hija ejercía sus cargos públicos. Esto muestra su extraordinario espíritu de resiliencia, su fuerza interior y los valores que mantuvo incólumes. 
Ella tenía una mente despierta a muchos intereses, pero si tuviera que destacar uno, siempre fueron los derechos humanos, a los que se dedicó en cuerpo y alma. Angela continuamente visitaba el Museo Precolombino y se interesaba en todas nuestras actividades. Le entusiasmaba y estaba comprometida con el americanismo, una posición en la que nos reconocemos más allá de nuestras fronteras políticas, que es, precisamente uno de los valores del Museo.
Tengo muchos recuerdos con Ángela: nuestro trabajo de terreno como estudiantes en Gorbea,
muertos de frío en unas precarias cabañas de madera donde se filtraba el viento y la lluvia, las visitas al departamento cuando su marido estaba con arresto domiciliario, siempre optimista y de buen ánimo, la ceremonia fúnebre de Alberto y la despedida en el aeropuerto cuando partían al exilio, el reencuentro a la vuelta, en fin….