A poco tiempo de lanzarse Bienvenido a casa, título que compila extractos biográficos de la escritora estadounidense Lucia Berlin, el director Pedro Almodóvar anunció que filmará una película inspirada en su primer libro de cuentos, Manual para mujeres de la limpieza. Hablamos con Jeff Berlin, hijo de la autora póstuma, quien ha participado activamente en la publicación de la obra de su madre: “Este ha sido un comienzo para hacer justicia a su trabajo literario, pero todavía estamos trabajando”.

  • 26 marzo, 2020
«Cuando yo tenía más o menos seis años, mientras exploraba un armario, descubrí el estuche de una máquina de escribir. Dentro había una carpeta donde se leía ‘A Peaceable Kingdom’ en la tapa. Era una historia sobre dos niñas que iban vendiendo joyeros musicales por todo El Paso. Fue la primera vez que leí algo que no era un libro para niños. Y entonces entendí que mi madre no solo redactaba cartas, sino que escribía cuentos”, relata Jeff Berlin en el prólogo de Bienvenida a casa. Se trata del tercer título póstumo de Lucia Berlin, autora estadounidense que en 2015 deslumbró al mundo literario con su libro de cuentos Manual para mujeres de la limpieza, tras el cual llegó a ser comparada con el poeta norteamericano Raymond Carver (1938-1988). Berlin murió en 2004, a los 68 años, y aunque publicó varios de sus cuentos e incluso ganó el American Book Award por Homesick en 1991, la mayor parte de su vida la dedicó a trabajar en distintos oficios para ganarse la vida, lejos del reconocimiento a su escritura.
Hija de un ingeniero en minas, Lucia Brown (su nombre de soltera) nació en 1936 en Alaska, y por el trabajo de su padre vivió en distintas localidades como Idaho, Montana y El Paso. Parte de su adolescencia transcurrió en Santiago de Chile, período en que le tocó vivir como una chica de alta sociedad. Varios de estos pasajes están narrados también en Una noche en el paraíso (2018), y ahora, en Bienvenida a casa, se leen directamente a través de apuntes biográficos de la escritora, una especie de diario de vida que se complementa con imágenes tipo álbum familiar y también con cartas dirigidas a sus amistades.
Su hijo Jeff (62) es diseñador gráfico y vive en Sausalito, California. Desde allá cuenta, a través de un correo electrónico –en el que asegura que está en cuarentena–, que aún hay historias de su madre que no han sido publicadas; fragmentos de sus diarios y cientos de cartas que está recolectando para algún próximo título.
“Este ha sido un comienzo para hacer justicia a su trabajo literario, pero todavía estamos trabajando en nuevas formas de correr la voz. Esperamos que alguien intente escribir una biografía completa de su vida y yo personalmente espero hacer un documental”. Esto además del proyecto del director español Pedro Almodóvar, que en la entrega de los últimos premios Oscar adelantó que filmará una película inspirada en algunos de los cuentos de Manual para mujeres de la limpieza, tal y como hizo con relatos de la escritora Alice Munro para su cinta Julieta (2016). La película se rodaría en inglés, entre Estados Unidos y España, y aunque el director no ha adelantado nombres, algunos especulan que la actriz Tilda Swinton, con quien Almodóvar se encuentra trabajando actualmente, podría formar parte del elenco.
La vida de Lucia Berlin ciertamente es cinematográfica. En principio estuvo marcada por los diferentes lugares en los que vivió, por la relación con sus padres y todo tipo de aventuras. Luego vinieron amores difíciles, particularmente su matrimonio con Buddy Berlin, músico de jazz y padre de dos de sus hijos, con quien vivieron años muy felices en México, pero empañados por la adicción de este a la heroína. A los treinta años, divorciada y a cargo de cuatro niños, la escritora se dedicó a trabajar para mantener a su familia, y durante décadas tuvo que luchar contra su propio alcoholismo.

Jeff Berlin trata de imaginarse cómo reaccionaría ahora su madre si pudiera enterarse de su gran éxito literario: “Estaría emocionada y abrumada, creo. Ella era muy tímida y reservada cuando se trataba de sus talentos. Siempre estaba tratando de mejorar”.
Sobre su propia infancia y las memorias de Lucia, el diseñador dice que comparte mucho de lo que ella cataloga como recuerdos felices y también los “no tan felices”, pero que a través de su participación en la edición de estos libros pudo comprobar que cada uno tiene sus propios recuerdos y eso es muy personal. Cuenta que él no ha tenido la oportunidad de conocer Chile, pero que durante sus años aquí, en la década del 50, su madre pudo disfrutar de una etapa de privilegios que distó mucho de lo que fue el resto de su infancia.
Seguiremos leyendo, y posiblemente viendo en pantalla, retazos de la vida de Berlin, cuya escritura franca y directa continúa conquistando seguidores por el mundo.