El espectáculo debe ser único en el mundo. Ver a docenas de ricos coleccionistas vestidos con las mejores marcas y señoras con bolsos que superan los 3.000 euros empujando para entrar en los transportes públicos. Tranvías atestados de gente luciendo las mejores galas pensadas por los modistos de París o Milán se dirigen en pelotón […]

  • 18 junio, 2014

EFE-Art-Basel

El espectáculo debe ser único en el mundo. Ver a docenas de ricos coleccionistas vestidos con las mejores marcas y señoras con bolsos que superan los 3.000 euros empujando para entrar en los transportes públicos. Tranvías atestados de gente luciendo las mejores galas pensadas por los modistos de París o Milán se dirigen en pelotón hacia la plaza de Messe.

Allí, a las 10 de la mañana, los organizadores de la madre de todas las ferias de arte les agasajaban con ostras y champagne mientras esperaban con ansiedad palpable el disparo de salida que les permitía acceder a esas obras codiciadas y protegidas por numeroso personal de seguridad. A las 11:00 en punto, un altavoz sonó la fanfarria que anunciaba que la hora había llegado, mientras los coleccionistas (literalmente) se abalanzaban casi corriendo hacia las puertas precisas sin dudar un instante. Es evidente que habían hecho los deberes y sabían muy bien en qué lugar exacto se encontraba la obra codiciada. Dando así comienzo a la semana en la que la pequeña ciudad suiza -donde se encuentran las fronteras de Alemania y Francia- Suiza se convierte en el epicentro de la galaxia del mercado del arte.

[tweetable]En esta 45 edición la feria soñada por Ernst Beyeler propone 285 galerías llegadas de 34 países del mundo[/tweetable]. La apabullante cita se divide este año en tres bloques mayores: las obras monumentales en el inmenso Hall 2, galerías comerciales con su oferta de grandes maestros junto a artistas emergentes en el 1 y la propuesta estrella de esta temporada en el Hall 3: ’14 Rooms’.

Esta exposición, fruto de la colaboración entre la Fundación Beyeler, Art Basel y el Teatro de Basilea propone performances del dream team del arte actual: nombres ultra consagrados (y algo previsibles) como ser la ubicua Marina Abramovic, Damien Hirst, Yoko Ono, Ed Atkins o Bruce Nauman. A todo ello se suma el ya clásico Art Parcours, que inunda de arte un barrio específico de Basilea y la feria paralela Miami Design, que propone mobiliario y objetos que no suelen estar al alcance del bolsillo de los mortales.

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