El cada vez más errático panorama de la distribución cinematográfica nos tenía reservada una nueva sorpresa: dos años después de su debut en el festival de Cannes, cuando ya la gran parte de su público objetivo hace mucho que la vio a como diera lugar, se estrena en nuestros cines una de las dos cintas […]

  • 2 abril, 2009

El cada vez más errático panorama de la distribución cinematográfica nos tenía reservada una nueva sorpresa: dos años después de su debut en el festival de Cannes, cuando ya la gran parte de su público objetivo hace mucho que la vio a como diera lugar, se estrena en nuestros cines una de las dos cintas que componen el proyecto Grindhouse, con el que los compadres Quentin Tarantino y Robert Rodriguez armaron un “programa doble” que homenajea a las películas de serie B. Planet terror es el segmento dirigido por Rodriguez, quien vuelve a desplegar acá toda la pirotecnia y el derroche visual a los que nos acostumbró con filmes como La balada del pistolero, Del crepúsculo al amanecer y Sin city. Con sus recargados e hilarantes excesos de violencia, sensualidad y sangre, está dirigida a un público muy específico: los fanáticos de cualquier cinta que incluya a zombies desquiciados que arrasan todo a su paso y a mujeres de generosa anatomía dispuestas a lo que sea. Si se entra en el juego de la película y no se la toma en serio, se disfruta mucho, sobre todo al verla en pantalla grande, con su nostálgico uso de recursos visuales que recuerdan a un filme de los años 70. Lo mejor es que se supone que muy pronto debutará también en salas el elogiado aporte de Tarantino a esta sesión cinéfila, Death Proof. (Joel Poblete) Planet terror. Estados Unidos, 2007. Dirección de Robert Rodriguez. Con Freddy Rodríguez, Rose McGowan, Josh Brolin, Marley Shelton, Jeff Fahey, Michael Biehn.