El artista hiperrealista vuelve a exponer en Chile después de la exitosa muestra que montó el año pasado en Nueva York. Sus naturalezas muertas y trozos de telas en colores suaves se pueden ver hasta el 1 de septiembre en la halería AMS Borough.

  • 15 agosto, 2018

Un libro: Mapa y territorio, Michel Houllebecq. Se trata de un libro que a mi juicio es totalmente novedoso, con una atmósfera extraña, que te atrapa inmediatamente. Una obra contemporánea, insolente, descarnada y muy inteligente, cuyo protagonista es un artista que va del inesperado éxito a un total enclaustramiento. En el trayecto, Houllebecq trata con genialidad temas muy actuales, como el mercado y la industria del arte –expresa referencia a Damien Hirst y Jeff Koons–, la tecnología y la disputa entre sus próceres, Steve Jobs y Bill Gates (que el protagonista retrata jugando ajedrez), para avanzar en su ácida visión de la realidad y su descarnada crítica a la sociedad capitalista. El libro es atrapante y revela la genialidad de un autor desencantado e impúdico en su crítica a la sociedad moderna capitalista. 

Un destino: Madrid. Es una ciudad siempre en ebullición, vibrante, pensada para caminarse, llena de rincones ocultos que se abren. Como en casi todas las ciudades europeas, el secreto es perderse en ella, de día o de noche. Ejemplo de un paseo impresionante por la noche es la zona del Museo del Prado, la calle Alfonso XII, frente al gigantesco Parque del Buen Retiro, el enorme pulmón verde en medio de la ciudad, el Arco de Alcalá… También está el recorrido de los tres grandes museos en un circuito pequeño y amigable: Museo del Prado, Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía. A esto debemos agregarle la gastronomía de la ciudad, que es abundante, desde el tapeo en bares sencillos a restaurantes de excelente calidad.

 

 

Una película: La Gran belleza. De Paolo Sorrentino, que he visto tres veces. El protagonista –el extraordinario actor Tony Servillo– es un exitoso escritor de 65 años que ve cómo entra al último tramo de su vida y comienza a replantearse el sentido de su existencia mientras recorre Roma, convertido en un verdadero f, en un estado de melancolía y curiosidad, adentrándose en una ciudad desconocida, incluso para él, con toda clase de excentricidades. Muy al estilo Fellini. También he disfrutado otros trabajos de  Sorrentino, como I, la  notable serie T, y ahora espero L, que trata sobre Berlusconi.

Un restaurante: Plaza del Sol. Destacaría un “rincón gastronómico” en el sector de Lyon con Providencia, con tres buenas opciones: Piso Uno, bar–restaurante con muy buenos tragos y comida tipo nikkei de muy buen nivel; El Baco, la opción francesa que garantiza calidad; y el Ambrosía Bistró, una cocina excelente, en un ambiente muy bien logrado y con buena música.

Una Galería: AMS Marlborough GallerY. Ana María Stagno ha hecho un destacado aporte a cargo de la galería, trayendo a artistas de talla mundial como Richard Estes, pionero del fotorrealismo; Francis Bacon, Manolo Valdés, Claudio Bravo, Julio Larraz, grabados de Picasso, entre otros. Además, su vinculación con la Marlborugh Gallery de Nueva York es muy relevante, ya que se trata de una de las más prestigiosas galerías del mundo.