Tras siete años en Canal 13, la periodista cambió de espacio y ahora conduce el noticiario matinal en CHV; también protagoniza el matinal Contigo en la mañana junto a Julio César Rodríguez.

  • 24 mayo, 2019

Un músico: Charly García. Por estos días he comenzado a revisitar a Charly García. Rezo por vos, Hablando a tu corazón, Dinosaurios… ¡Son tan buenas! Lo que sí, hay que buscar las versiones de los discos originales, que no son fáciles de encontrar. Las versiones más comunes son de recitales en vivo y todos sabemos que esa vida de excesos le ha carraspeado demasiado la voz a Don Charly. 

Una película: Capitán Fantastic. Todavía no me transformo en una millennial (de todos modos, por edad no podría). Lo digo porque las películas siguen gustándome tanto más que las series. Y las películas que me interesan son finalmente las que remueven algo más profundo, que me interpelan en algo, que reproducen algo que había pensado, pero que no había sido capaz de ponerlo en una palabra o en una imagen. Una de las últimas que me han tocado una fibra es Capitán Fantastic. Un pésimo título para una película protagonizada magistralmente por Vigo Mortensen, interpretando a un padre que ha tomado la drástica decisión de apartarse del mundo y llevar a sus hijos a vivir primitivamente en el bosque.

Un Libro: 21 Lecciones para el Siglo XXI, Yuval Noah Harari. Amo leer, pero no siento ninguna obligación por terminar un libro y leo varios al mismo tiempo. En mi velador están las 21 lecciones para el siglo XXI, de Yuval Noah Harari, el cual me ha abierto la cabeza en un montón de cosas. También está El extraño del bosque: es un libro de no ficción con la historia del ermitaño de Maine en Estados Unidos y que estuvo por 30 años escondido en un bosque; el periodista Michael Funkel cuenta su historia. Impresionante. Y Nicanor Parra, rey y mendigo, de Rafael Gumucio. No solo es un gran amigo, sino que también un gran escritor. Con una pluma suelta y poco pretenciosa, hace una reveladora biografía de Parra a través de recuerdos y conversaciones.

Un Hotel: Hotel Tierra Atacama. Adoro los hoteles. Un poco caro el hobbie, pero tienen algo que de inmediato me conecta el chip “descanso”. El único momento en que me acuesto a ver tele y hacer zapping es cuando me toca alojar en algún hotel de ciudad. Pero lejos mi mejor descanso en el último tiempo han sido cinco días que pasé en el Hotel Tierra Atacama. Con la libertad que da haber ido ya un par de veces a los tradicionales paseos por la zona, pude quedarme ahí “chantadita” mirando por horas el paisaje, el volcán Licancabur nevado, bañándome en la piscina, y con un buen pisco sour.

 

Un restaurante: Café San Juan. Uno de mis preferidos de Santiago y, donde la calidad no ha decaído nunca es el café San Juan, en el Barrio Italia. El salmón curado con hinojo: una maravilla.